A pesar del impacto positivo de las noticias comerciales provenientes ayer de Washington, los mercados cierran la semana a la baja. De cara al viernes, el S&P 500 (-0,4%) y el Nasdaq 100 (-0,2%) muestran un desempeño inferior al de las acciones europeas (+0,1%) y japonesas (+0,4%).
Sin embargo, el S&P 500 ha recuperado prácticamente todas las pérdidas sufridas desde el “Día de la Liberación”, mientras que el Nasdaq 100 acumula una ganancia de 2,5%. Desde su mínimo del 8 de abril, el índice ha subido 14% y el Nasdaq 17%, superando en ambos casos a las acciones europeas y japonesas, que han avanzado +11%.
Más allá del comportamiento del precio, el sentimiento en Estados Unidos es positivo este viernes, tras el anuncio del presidente Donald Trump sobre un acuerdo comercial con Reino Unido. El pacto incluye una reducción de los aranceles automotrices británicos en un 10% y la eliminación de los impuestos sobre metales, así como una disminución de los gravámenes estadounidenses al acero, aluminio y automóviles británicos. El acuerdo, aún pendiente de detalles finales, también contempla un cupo libre de tarifas para la carne de res británica y planes para un acuerdo comercial digital.
Este anuncio se produce antes de la reunión entre líderes estadounidenses y chinos que tendrá lugar este fin de semana en Suiza. La delegación estadounidense estará encabezada por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el representante comercial, Jamieson Greer, mientras que China estará representada por el viceprimer ministro, He Lifeng. El objetivo de las conversaciones es reducir la tensión arancelaria, en un contexto donde los impuestos estadounidenses alcanzan el 145% y los chinos de represalia el 125%. Ambos países tienen incentivos claros para rebajar estas tarifas y evitar una ruptura de sus vínculos comerciales. Aunque las negociaciones han despertado cierto optimismo en los mercados, las expectativas siguen siendo moderadas debido a la complejidad del proceso y la persistente incertidumbre estratégica. No anticipamos una reducción arancelaria inmediata ni sencilla.
En cuanto a las noticias macroeconómicas de la semana, la Reserva Federal mantuvo sin cambios su rango objetivo de tasas de interés en 4,25%-4,5%. El presidente Jerome Powell y el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) consideran que este nivel, actualmente moderadamente restrictivo, les permite adoptar una postura de “esperar y ver” (más información a continuación). En el mercado de renta fija, los rendimientos se encaminan al alza hacia el cierre de la semana: el bono a dos años se ubica en 3,87%, con un alza de 4 puntos básicos, mientras que el bono a 10 años sube 7 puntos básicos, hasta 4,38%.
En materias primas, el petróleo (+2,5%) parece romper una racha de dos semanas de pérdidas, impulsado por la mejora en la narrativa comercial. Por su parte, el oro (+2,6%) continúa su trayectoria alcista.
A continuación, analizamos las dudas que enfrentan los mercados en medio de la incertidumbre y las posibles medidas que pueden considerar los inversionistas en este entorno.
Un mercado a la espera
Aunque ha disminuido respecto a los picos recientes, la incertidumbre económica sigue siendo elevada. Como resultado, muchos de sus efectos aún no se reflejan en indicadores macroeconómicos como el Producto Interno Bruto (PIB) o el empleo, lo que, a su vez, impide obtener una visión clara de la economía y los mercados. En este contexto, han surgido diversas "zonas de espera".
Datos económicos
El PIB real disminuyó -0,3% en el primer trimestre. En este caso, es importante destacar la distorsión en los datos subyacentes, ya que las exportaciones netas restaron 4,8% al resultado final, marcando la mayor caída histórica en el crecimiento debido a este componente. Un indicador más confiable de la expansión económica es la demanda interna (gasto del consumidor e inversión fija privada), que aportó 2,5% al aumento del PIB, coincidiendo exactamente con el resultado del cuarto trimestre. Parece que la economía sigue avanzando al mismo ritmo que en el cuarto trimestre del año pasado, aunque prevemos una moderación a medida que los aranceles impacten la economía. Por lo tanto, es probable que observemos una destrucción de la demanda, la cual se reflejará en datos más débiles a partir del segundo trimestre y hasta finales de año.
Reserva Federal
Esta semana, el presidente Jerome Powell señaló que los riesgos para el crecimiento y los precios han aumentado debido a la incertidumbre sobre los aranceles y el deterioro de indicadores subjetivos, como las encuestas y la confianza. También destacó que este impacto aún no se ha reflejado en los datos macroeconómicos. La economía sigue expandiéndose a un ritmo sólido, el mercado laboral no muestra señales inmediatas de tensión y la inflación se encuentra solo modestamente por encima del objetivo. Para el FOMC, lo más adecuado por ahora es mantener el nivel de la tasa de política (actualmente es moderadamente restrictiva) hasta contar con datos que proporcionen señales más claras.
Comercio
Este año, la incertidumbre comercial ha dominado la dinámica del mercado, ya que la tasa arancelaria efectiva estimada de Estados Unidos ha alcanzado su nivel más alto en 100 años. Esto ha llevado a las empresas a adoptar medidas preventivas durante el primer trimestre, como el aumento de las importaciones de insumos, lo que resultó en un incremento superior al 60% de los ingresos del Tesoro por impuestos de aduanas y ciertos gravámenes especiales en abril, respecto a marzo.