México ha promulgado un nuevo decreto que declara al litio como recurso nacional de utilidad pública y prohíbe la exploración y explotación a las empresas privadas, ya que estas actividades serán realizadas por “LitioMx”16, un organismo público descentralizado. Esto ha generado obstáculos a proyectos como la mina Sonora, adquirida en 2021 por el productor chino Ganfeng Lithium por 356.8 millones de dolares y que se esperaba que estuviera en producción en 202317.
En Bolivia, la industria del litio fue nacionalizada en 2009, cuando fue declarada “elemento estratégico”18 y la actividad minera es actualmente administrada por la empresa estatal Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB). En un proyecto piloto de 202219, su producción solo ascendió a 600 toneladas de carbonato de litio equivalente (CLE). Si bien en 2023, el presidente Luis Arce firmó dos acuerdos con empresas rusas y chinas, ninguno se ha podido concretar debido a la falta de un marco legal que determine cómo las compañías extranjeras pueden extraer o industrializar litio en el país20. Actualmente, los legisladores debaten varias leyes para determinar las regalías mineras, que van desde un mínimo del 3% hasta un máximo del 20%21.
Conciliación de prácticas mineras actuales con la inclusión afectará las oportunidades futuras
América Latina genera el 40% de la producción mundial de cobre, gracias a las fuertes reservas y capacidad minera de Chile, Perú y México, entre otros países22. El cableado de cobre es un componente clave de tecnologías como redes 5G, dispositivos del Internet de las Cosas, vehículos eléctricos, infraestructura de carga y energía solar fotovoltaica y otras energías limpias23, 24. El papel central de este mineral en la transición verde significa que su demanda podria acelarse exponencialmente a partir de 2025, lo que representa una oportunidad para impulsar la inversión en la extracción y procesamiento25.
Recientemente, la industria minera del cobre en América Latina ha chocado con el movimiento por el crecimiento inclusivo—centrado enabordar las necesidades de las comunidades locales e indígenas y del medio ambiente, a través de oportunidades de negocio nuevas y existentes. “Dadas las previas experiencias, ha habido un movimiento de la sociedad civil y grupos específicos que son más cautelosos sobre los beneficios que las industrias extractivas y, particularmente la minería, pueden tener en el bienestar de sus ciudadanos, lo que a su vez ha afectado el desarrollo de regulaciones y discusiones sobre cuál es el futuro de esta actividad en la región”, explica María Fernanda Ballesteros, gerente para México del Instituto de Gobernabilidad de los Recursos Naturales.
El año pasado, Panamá experimentó varias semanas de protestas a raíz de la adjudicación de un contrato de extracción de cobre a una empresa canadiense que una parte del público consideró ilegal y perjudicial para el medio ambiente. Este país tiene el 1,5% de las reservas mundiales de cobre y, de cerrarse definitivamente la mina incluida en el acuerdo, podría perder un crecimiento anual del Producto Interno Bruto (PIB) de 6%. Actualmente, el yacimiento ha sido cerrado temporalmente ya que los suministros para mantenerla en funcionamiento están bloqueados26.
Perú, que posee el tercer mayor depósito de cobre a nivel mundial, está experimentando una agitación interna similar y los inversionistas deben anticipar el riesgo de malestar social, a medida que las protestas de las comunidades rurales contra las operaciones mineras siguen escalando y causan prolongadas interrupciones27.
México, que posee la novena mayor reserva de cobre a nivel mundial, ha comenzado a tomar medidas formales para reforzar la inclusión y proteccionismo interno en la industria minera. El Senado ya aprobó reformas, incluyendo la reducción de la duración máxima de las concesiones de 50 a 30 años28 y el requisito de que las empresas reviertan el 5% de sus ganancias a las comunidades locales.
Es importante diversificar las cadenas de suministro para satisfacer tanto la demanda como las necesidades de seguridad energética
Mientras la región sortea obstáculos regulatorios autoimpuestos, las reservas permanecen intactas. Al mismo tiempo, ha surgido un doble desafío: las cadenas de suministro de minerales críticos, incluyendo la extracción, pero especialmente el procesamiento, están cada vez más controladas por China (ver gráfico 629). Todo esto a la vez que la demanda global de minerales críticos va en aumento.