Las acciones se encaminan a cerrar la semana al alza, impulsadas por los acuerdos comerciales y la expectativa de políticas que fomenten el crecimiento.
El S&P 500 (+4,5%) y NASDAQ 100 (+6,4%) registraron ganancias significativas y, de forma notable, ambos superaron sus niveles previos al 'Día de la Liberación'. Los principales componentes de los índices de gran capitalización (los “Siete Magníficos”, +8,8%) y el sector más representativo, tecnología de la información (+8%), lideraron el repunte en un entorno de mayor apetito por el riesgo.
En el plano macroeconómico, los indicadores de inflación al consumidor fueron moderados en comparación con las expectativas, al igual que el gasto minorista. Sin embargo, a medida que los inversionistas desvían su atención de los efectos negativos de los aranceles hacia la desregulación y las políticas fiscales orientadas al crecimiento, los rendimientos aumentaron a lo largo de la curva. El bono a dos años (3,96%) subió siete puntos básicos, mientras que el bono a 10 años (4,43%) lo hizo en cinco puntos básicos.
El apetito por el riesgo también se trasladó a los mercados de materias primas. Los precios del petróleo subieron por segunda semana consecutiva, impulsados por una menor probabilidad de recesión del lado de la oferta, mientras que el oro retrocedió.
El proyecto de ley de reconciliación, que busca extender la Ley de Recortes de Impuestos y Empleos, fue publicado esta semana y posteriormente rechazado por el Comité de Presupuesto de la Cámara. Los líderes de la Cámara están trabajando para negociar un compromiso y reagruparse para abordar las divisiones, con una posible nueva votación el lunes. A continuación, analizamos el borrador del proyecto de ley actual y lo que podría significar.
Punto de foco
El borrador del futuro proyecto de ley de reconciliación fue publicado, pero luego fue rechazado para más negociaciones. No obstante, el texto nos permite evaluar su posible impacto.En la legislación estadounidense, este mecanismo posibilita la aprobación de medidas presupuestarias en el Senado con una mayoría simple, evitando así el umbral habitual de 60 votos necesario para superar una obstrucción. Se trata de un proceso clave para avanzar en políticas fiscales relevantes, como recortes impositivos o ajustes en el gasto, cuando no hay consenso bipartidista. De hecho, la reconciliación fue el procedimiento utilizado para aprobar la TCJA durante el primer mandato de Donald Trump. En los últimos días, casi todos los comités de la Cámara de Representantes han aprobado sus respectivas secciones de la nueva legislación, que contempla una extensión de la TCJA.
A continuación, resumimos el impacto de la TCJA en la economía y los mercados, así como las posibles implicaciones de su eventual extensión.
La TCJA de 2017 representó una reforma significativa del sistema fiscal estadounidense, orientada a estimular el crecimiento económico mediante la reducción de la carga impositiva para personas físicas y empresas. Antes de su implementación, Estados Unidos contaba con una de las tasas corporativas más altas entre los países desarrollados (35%), lo que, según muchos, afectaba negativamente su competitividad global. En el ámbito individual, el código tributario incluía siete tramos impositivos, con una tasa máxima de 39,6%. A pesar de la existencia de numerosas deducciones y créditos, el sistema era frecuentemente criticado por su complejidad e ineficiencia.
La TCJA fue un pilar central de la agenda económica del presidente Trump, con el objetivo de fomentar el crecimiento, la creación de empleo y la inversión en Estados Unidos. Con el Congreso bajo control republicano, la reforma tributaria se convirtió en una prioridad legislativa, percibida como una forma de cumplir promesas de campaña y dinamizar la actividad económica. El proyecto se presentó en noviembre de 2017 y fue aprobado mediante el proceso de reconciliación, lo que permitió su promulgación con una mayoría simple en el Senado, sin necesidad de apoyo demócrata. Se trata de una ley histórica que transformó de forma significativa el sistema tributario del país.
El borrador presupuestario entre la Cámara y el Senado abre el proceso para extender dicho proyecto de ley, con fecha límite del 4 de julio. Esto podría significar: