Estrategia de inversión

Desde Tokio pasando por Londres y hasta Washington, la deuda capta la atención de los inversores

Hay un cambio de los rendimientos de la renta fija en marcha—de Tokio a Fráncfort, después a Londres y, ahora, a Washington. La revalorización ha llevado el rendimiento de los bonos del tesoro americano a 30 años a niveles no vistos desde 2007, y los Gilts británicos (bonos emitidos por el gobierno británico ) a 30 años han regresado a niveles previos al cambio de siglo. En el resto del mundo, la historia es similar: el Bund alemán a 10 años alcanzó su mayor rendimiento desde 2011, los rendimientos franceses a 10 años tocaron un máximo de 17 años, y los rendimientos del bono del gobierno japonés a 10 años llegaron a máximos de los últimos 30 años.

Resulta tentador atribuir la caída de la renta fija únicamente al aumento de la deuda pública. Pero el mercado podría estar lidiando con algo mayor. Al parecer, los inversores cada vez descuentan un mundo que, durante la próxima década, se parecerá menos al entorno de tipos bajos de los últimos diez años.

Entonces, ¿qué está impulsando este cambio?


A primera vista, parece estar impulsado por los temores en torno al creciente volumen de deuda soberana—una narrativa de mercado que suele instalarse cada año a principios de otoño. Pero esta vez parece diferente, tanto en magnitud como en motivación. Aunque los rendimientos de la renta fija se encuentran en máximos históricos, la variación de los rendimientos no constituye en sí misma un shock. Las correcciones puramente motivadas por la deuda han producido a menudo movimientos de entre 10 y 30 puntos básicos que se propagan a otras clases de activos. Este caso no es del todo comparable. No solo los movimientos se sitúan dentro de sus rangos promedio a largo plazo de un día1, sino que además parecen indiscriminados entre regiones: países altamente endeudados como Estados Unidos y el Reino Unido han visto caer sus bonos junto con naciones de bajo endeudamiento como Australia y Finlandia.

Una parte se debe al aumento de la deuda

La historia ha demostrado que existen tres formas de salir de una crisis de deuda: medidas de austeridad, como en Irlanda y Grecia tras la crisis de 2008; incumplimientos, como en Argentina; o crecimiento económico e inflación asociada que reducen la carga de la deuda con el tiempo. Hasta ahora, Estados Unidos acumula 40 billones de dólares en deuda nacional y paga anualmente 1 billón de dólares en intereses. Para una economía de esa magnitud y con ese ritmo de innovación, la tercera opción parece la solución más probable.

Vale la pena señalar que, si bien el gobierno de EE. UU. se ha apalancado, la deuda total se ha mantenido estable durante más de 15 años. Los hogares y las empresas han reducido su carga de deuda en relación con el producto interior bruto (PIB), impulsados por el crecimiento económico, el estímulo fiscal, los recortes de impuestos y otros factores. Esto no ocurre necesariamente en otras regiones con niveles de endeudamiento comparables.

Una prueba de ello se aprecia en el desglose del movimiento de los rendimientos. Dado que los breakevens de inflación—la estimación del mercado sobre la inflación promedio en un período determinado—son menos volátiles que los rendimientos nominales, el movimiento parece obedecer menos a la inflación a corto plazo. En cambio, los inversores parecen estar ajustándose a un mundo en el que los tipos de interés en los próximos años podrían no descender tanto como en el ciclo anterior: en otras palabras, un nuevo tipo neutral a largo plazo, como lo evidencia el hecho de que los rendimientos reales sean el principal motor del movimiento del mercado de renta fija. Como resultado, los inversores en renta fija exigen una mayor compensación para prestar a plazos más largos, generando una prima de riesgo más elevada.

Un nuevo régimen económico

Los bancos centrales del mundo se enfrentan a un régimen económico con pocos paralelos en la historia. La inflación ha superado los objetivos de largo plazo durante cinco años, en parte debido a una sucesión de shocks inflacionarios. La recuperación postpandemia, un estímulo fiscal extraordinario, la guerra en Ucrania y el conflicto en Irán han contribuido, cada uno, a episodios inflacionarios a lo largo de los últimos cinco años.

Los inversores prevén cada vez más que este tipo de shocks se convierta en un rasgo recurrente del panorama económico, lo que impulsa las inversiones en defensa, tecnología y nearshoring. De ahí el auge de inversiones de capital, impulsado en gran medida por los hyperscalers. Con emisiones de deuda corporativa por hasta 200.000 millones de dólares esperadas por parte de los hyperscalers solo este año, los inversores comienzan a preguntarse si la creciente oferta de deuda está empezando a superar la demanda de activos de mayor duración.

No hay que olvidar al Tesoro Estadounidense

Esa pregunta basta para captar la atención del Tesoro de EE. UU., que anunció su intención de incrementar las recompras de bonos del Tesoro de largo plazo. Las recompras son una función habitual del Tesoro. Lo novedoso es su tamaño. El Tesoro de EE. UU. realiza una operación de recompra de aproximadamente 2.000 millones de dólares por semana. Ha anunciado su intención de duplicar esa cifra a 4.000 millones de dólares semanales entre el 9 de septiembre y el 4 de noviembre.

Aunque el programa continúa siendo pequeño en relación con el mercado del Tesoro en su conjunto, se produce además tras un reciente cambio en el lenguaje relativo a los futuros Anuncios Trimestrales de Refinanciamiento (Quarterly Refinancing Announcements, QRA) y a la participación de EE. UU. en la intervención sobre el yen japonés. Refleja una creciente sensibilidad de los responsables de política ante el aumento de los costes de endeudamiento de largo plazo.

Los inversores suelen atribuir el aumento de los rendimientos a la preocupación por el endeudamiento gubernamental. Sin embargo, este movimiento parece reflejar algo más amplio. Desde el gasto en defensa y la relocalización productiva (reshoring) hasta la inversión en inteligencia artificial y los persistentes shocks inflacionarios, las fuerzas que están dando forma a la próxima década demandan más capital y suponen un mayor coste del dinero. Para los mercados de bonos, el mensaje podría ser simple: la era de tipos a largo plazo excepcionalmente bajos resulta cada vez más difícil de justificar.

INFORMACIÓN IMPORTANTE

RIESGOS Y CONSIDERACIONES GENERALES

Las opiniones, las estrategias y los productos que se describen en este documento pueden no ser adecuados para todas las personas y comportan riesgos. Los inversionistas podrían recuperar menos del importe invertido y la rentabilidad histórica no es un indicador fiable de resultados futuros. La asignación/diversificación de activos no garantiza beneficios o protección contra pérdidas. Nada de lo incluido en este documento debe utilizarse como único elemento de juicio para tomar una decisión de inversión. Se le insta a analizar minuciosamente si los servicios, los productos, las clases de activos (por ejemplo, renta variable, renta fija, inversiones alterativas y materias primas) o las estrategias que se abordan resultan adecuados en vista de sus necesidades. También debe tener en cuenta los objetivos, los riesgos, las comisiones y los gastos asociados al servicio, el producto o la estrategia de inversión antes de tomar una decisión de inversión. Para ello y para obtener información más completa, así como para abordar sus objetivos y su situación, póngase en contacto con su equipo de J.P. Morgan.

NO CONFIANZA

Ciertos datos incluidos en este documento se consideran fiables; sin embargo, JPM no declara ni garantiza su precisión, su fiabilidad o su integridad y excluye cualquier responsabilidad por pérdidas o daños (directos o indirectos) derivados de la utilización, total o parcial, de este documento. JPM no formula declaraciones o garantías con respecto a los cálculos, los gráficos, las tablas, los diagramas o los comentarios que pueda contener este documento, cuya finalidad es meramente ilustrativa/orientativa. Las perspectivas, las opiniones, las estimaciones y las estrategias que se abordan en este documento constituyen nuestro juicio con base en las condiciones actuales del mercado y pueden cambiar sin previo aviso. JPM no asume obligación alguna de actualizar la información que se recoge en este documento en caso de que se produzcan cambios en ella. Las perspectivas, las opiniones, las estimaciones y las estrategias que aquí se abordan pueden diferir de las expresadas por otras áreas de JPM y de las opiniones expresadas con otros propósitos o en otros contextos; este documento no debe considerarse un informe de análisis. Los resultados y los riesgos proyectados se basan únicamente en los ejemplos hipotéticos citados y los resultados y los riesgos reales variarán según circunstancias específicas. Las declaraciones prospectivas no deben considerarse garantías o predicciones de eventos futuros.

Nada de lo indicado en este documento se entenderá que da lugar a obligación de asistencia o relación de asesoramiento alguna hacia usted o un tercero. Nada de lo indicado en este documento debe considerarse oferta, invitación, recomendación o asesoramiento (de carácter financiero, contable, jurídico, fiscal o de otro tipo) por parte de J.P. Morgan y/o sus equipos o empleados, con independencia de que dicha comunicación haya sido facilitada a petición suya o no. J.P. Morgan y sus filiales y empleados no prestan servicios de asesoramiento fiscal, jurídico o contable. Consulte a sus propios asesores fiscales, jurídicos y contables antes de realizar operaciones financieras.

INFORMACIÓN SOBRE ENTIDAD LEGAL, MARCA Y REGULACIÓN

En Estados Unidos, las cuentas de depósito bancario y los servicios relacionados, como cuentas corrientes, de ahorro y préstamos, son ofrecidos por JPMorgan Chase Bank, N.A., miembro de la FDIC.

JPMorgan Chase Bank, N.A. y sus afiliadas (colectivamente “JPMCB”) ofrecen productos de inversión, que pueden incluir cuentas de inversión gestionadas por el banco y servicios de custodia, como parte de sus servicios fiduciarios. Otros productos y servicios de inversión, como cuentas de corretaje y asesoría, son ofrecidos por J.P. Morgan Securities LLC (“JPMS”), miembro de FINRA y SIPC. Los productos de seguros son ofrecidos por Chase Insurance Agency, Inc. (CIA), agencia de seguros licenciada, que opera como Chase Insurance Agency Services, Inc. en Florida. JPMCB, JPMS y CIA son empresas afiliadas bajo control común de JPM. Los productos no están disponibles en todos los estados.

En Alemania, este material es emitido por J.P. Morgan SE, con sede registrada en Taunustor 1 (TaunusTurm), 60310 Frankfurt am Main, Alemania, autorizada por la Bundesanstalt für Finanzdienstleistungsaufsicht (BaFin) y supervisada conjuntamente por BaFin, el Banco Central Alemán (Deutsche Bundesbank) y el Banco Central Europeo (BCE). En Luxemburgo, este material es emitido por J.P. Morgan SE – Sucursal de Luxemburgo, con sede registrada en European Bank and Business Centre, 6 route de Treves, L-2633, Senningerberg, Luxemburgo, autorizada por BaFin y supervisada conjuntamente por BaFin, Deutsche Bundesbank y BCE; J.P. Morgan SE – Sucursal de Luxemburgo también está supervisada por la Commission de Surveillance du Secteur Financier (CSSF); registrada bajo R.C.S Luxembourg B255938. En el Reino Unido, este material es emitido por J.P. Morgan SE – Sucursal de Londres, con sede registrada en 25 Bank Street, Canary Wharf, London E14 5JP, autorizada por BaFin y supervisada conjuntamente por BaFin, Deutsche Bundesbank y BCE; J.P. Morgan SE – Sucursal de Londres también está supervisada por la Financial Conduct Authority y la Prudential Regulation Authority. En España, este material es distribuido por J.P. Morgan SE, Sucursal en España, con sede registrada en Paseo de la Castellana, 31, 28046 Madrid, España, autorizada por BaFin y supervisada conjuntamente por BaFin, Deutsche Bundesbank y BCE; J.P. Morgan SE, Sucursal en España también está supervisada por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV); registrada en el Banco de España como sucursal de J.P. Morgan SE bajo el código 1567. En Italia, este material es distribuido por J.P. Morgan SE – Sucursal de Milán, con sede registrada en Via Cordusio, n.3, Milán 20123, Italia, autorizada por BaFin y supervisada conjuntamente por BaFin, Deutsche Bundesbank y BCE; J.P. Morgan SE – Sucursal de Milán también está supervisada por el Banco de Italia y la Comisión Nacional para Empresas y Bolsa (CONSOB); registrada en el Banco de Italia como sucursal de J.P. Morgan SE bajo el código 8076; Número de Registro de la Cámara de Comercio de Milán: REA MI 2536325. En Países Bajos, este material es distribuido por J.P. Morgan SE – Sucursal de Ámsterdam, con sede registrada en World Trade Centre, Torre B, Strawinskylaan 1135, 1077 XX, Ámsterdam, Países Bajos, autorizada por BaFin y supervisada conjuntamente por BaFin, Deutsche Bundesbank y BCE; J.P. Morgan SE – Sucursal de Ámsterdam también está supervisada por De Nederlandsche Bank (DNB) y la Autoriteit Financiële Markten (AFM) en Países Bajos. Registrada en la Kamer van Koophandel como sucursal de J.P. Morgan SE bajo el número de registro 72610220. En Dinamarca, este material es distribuido por J.P. Morgan SE – Sucursal de Copenhague, filial de J.P. Morgan SE, Alemania, con sede registrada en Kalvebod Brygge 39-41, 1560 København V, Dinamarca, autorizada por BaFin y supervisada conjuntamente por BaFin, Deutsche Bundesbank y BCE; J.P. Morgan SE – Sucursal de Copenhague, filial de J.P. Morgan SE, Alemania también está supervisada por la Finanstilsynet (Autoridad Danesa de Supervisión Financiera) y está registrada en la Finanstilsynet como sucursal de J.P. Morgan SE bajo el código 29010. En Suecia, este material es distribuido por J.P. Morgan SE – Sucursal Bancaria de Estocolmo, con sede registrada en Hamngatan 15, Estocolmo, 11147, Suecia, autorizada por BaFin y supervisada conjuntamente por BaFin, Deutsche Bundesbank y BCE; J.P. Morgan SE – Sucursal Bancaria de Estocolmo también está supervisada por la Finansinspektionen (Autoridad Sueca de Supervisión Financiera); registrada en la Finansinspektionen como sucursal de J.P. Morgan SE. En Bélgica, este material es distribuido por J.P. Morgan SE – Sucursal de Bruselas, con sede registrada en 35 Boulevard du Régent, 1000, Bruselas, Bélgica, autorizada por BaFin y supervisada conjuntamente por BaFin, Deutsche Bundesbank y BCE; J.P. Morgan SE Sucursal de Bruselas también está supervisada por el Banco Nacional de Bélgica (NBB) y la Autoridad de Servicios y Mercados Financieros (FSMA) en Bélgica; registrada en el NBB bajo el número de registro 0715.622.844. En Grecia, este material es distribuido por J.P. Morgan SE – Sucursal de Atenas, con sede registrada en 3 Haritos Street, Atenas, 10675, Grecia, autorizada por BaFin y supervisada conjuntamente por BaFin, Deutsche Bundesbank y BCE; J.P. Morgan SE – Sucursal de Atenas también está supervisada por el Banco de Grecia; registrada en el Banco de Grecia como sucursal de J.P. Morgan SE bajo el código 124; Número de Registro de la Cámara de Comercio de Atenas 158683760001; Número de IVA 99676577. En Francia, este material es distribuido por J.P. Morgan SE – Sucursal de París, con sede registrada en 14, Place Vendome 75001 París, Francia, autorizada por BaFin y supervisada conjuntamente por BaFin, Deutsche Bundesbank y BCE bajo el código 842 422 972; J.P. Morgan SE – Sucursal de París también está supervisada por las autoridades bancarias francesas Autorité de Contrôle Prudentiel et de Résolution (ACPR) y Autorité des Marchés Financiers (AMF). En Suiza, este material es distribuido por J.P. Morgan (Suisse) SA, con dirección registrada en rue du Rhône, 35, 1204, Ginebra, Suiza, autorizada y supervisada por la Autoridad Supervisora del Mercado Financiero Suizo (FINMA) como banco y casa de valores en Suiza.

En Hong Kong, este material es distribuido por JPMCB, sucursal de Hong Kong. JPMCB, sucursal de Hong Kong, está regulada por la Autoridad Monetaria de Hong Kong y la Comisión de Valores y Futuros de Hong Kong. En Hong Kong, dejaremos de utilizar sus datos personales para fines de marketing sin costo, si así lo solicita. En Singapur, este material es distribuido por JPMCB, sucursal de Singapur. JPMCB, sucursal de Singapur, está regulada por la Autoridad Monetaria de Singapur. Los servicios de negociación, asesoría y gestión discrecional de inversiones son prestados a usted por JPMCB, sucursal de Hong Kong/Singapur (según se notifique). Los servicios bancarios y de custodia son prestados por JPMCB, sucursal de Singapur. El contenido de este documento no ha sido revisado por ninguna autoridad reguladora en Hong Kong, Singapur ni en ninguna otra jurisdicción. Se recomienda precaución respecto a este documento. En caso de dudas sobre cualquier contenido, busque orientación profesional independiente. Para materiales que constituyen anuncio de producto bajo la Ley de Valores y la Ley de Asesores Financieros, este anuncio no ha sido revisado por la Autoridad Monetaria de Singapur. JPMorgan Chase Bank, N.A., asociación bancaria nacional constituida bajo las leyes de Estados Unidos, y como persona jurídica, la responsabilidad de sus accionistas es limitada.

JPMS es una empresa extranjera registrada (overseas) (ARBN 109293610) incorporada en Delaware, EE. UU. De acuerdo con los requisitos de licenciamiento de servicios financieros australianos, la prestación de servicios financieros en Australia exige que el proveedor de servicios financieros, como J.P. Morgan Securities LLC (JPMS), posea una Licencia Australiana de Servicios Financieros (AFSL), salvo que exista una exención. JPMS está exenta del requisito de poseer una AFSL bajo la Ley de Sociedades de 2001 (Cth) (Ley) en relación con los servicios financieros prestados a usted, y está regulada por la SEC, FINRA y CFTC bajo las leyes de EE. UU., que difieren de las leyes australianas. El material proporcionado por JPMS en Australia está destinado únicamente a “clientes institucionales”. La información proporcionada en este material no debe ser distribuida ni transmitida, directa o indirectamente, a ninguna otra categoría de personas en Australia. Para efectos de este párrafo, el término “cliente institucional” tiene el significado atribuido en la sección 761G de la Ley. Por favor, infórmenos inmediatamente si actualmente no es un Cliente Institucional o si deja de serlo en cualquier momento en el futuro.

Con respecto a los países de América Latina, la distribución de este material puede estar restringida en determinadas jurisdicciones. Podemos ofrecerle y/o venderle valores o instrumentos financieros que pueden no estar registrados, y no son objeto de oferta pública, bajo las leyes de valores o regulaciones financieras de su país de origen. Dichos valores o instrumentos se ofrecen y/o venden a usted únicamente de forma privada. Cualquier comunicación nuestra hacia usted sobre dichos valores o instrumentos, incluyendo, sin limitación, entrega de prospecto, términos de oferta u otro documento de oferta, no constituye oferta de venta ni solicitud de compra de ningún valor o instrumento en ninguna jurisdicción donde dicha oferta o solicitud sea ilegal. Además, dichos valores o instrumentos pueden estar sujetos a restricciones regulatorias y/o contractuales respecto a su transferencia posterior por parte suya, siendo de su exclusiva responsabilidad verificar y cumplir con dichas restricciones. Si este contenido hace referencia a un fondo, el Fondo no puede ser ofrecido públicamente en ningún país de América Latina sin el previo registro de los valores del fondo conforme a las leyes de la jurisdicción correspondiente.

Las referencias a “J.P. Morgan” se refieren a JPM, sus subsidiarias y afiliadas a nivel global. “J.P. Morgan Private Bank” es la marca utilizada para el negocio de banca privada conducido por JPM. Este material está destinado a su uso personal y no debe ser distribuido ni utilizado por terceros, ni duplicado para uso no personal, sin nuestra autorización. En caso de dudas o si no desea seguir recibiendo estas comunicaciones, comuníquese con su equipo de J.P. Morgan.

 

Los rendimientos de la renta fija a nivel global siguen al alza, a medida que la era de tipos a largo plazo excepcionalmente bajos resulta cada vez más difícil de justificar.

También le puede interesar

18 ago. 2026
¿Cuándo subirá tipos la Fed? No importa.

Maximice el potencial de su patrimonio

e podemos ayudar a navegar las complejidades del panorama financiero actual. Póngase en contacto con nosotros para descubrir cómo

Contactar

MÁS INFORMACIÓN sobre nuestra firma y profesionales de la inversión en FINRA BrokerCheck

 

Para obtener más información sobre el negocio de inversión de J.P. Morgan, incluidos productos, servicios y cuentas, así como nuestra relación con usted, consulte nuestro Formulario CRS de J.P. Morgan Securities LLC y nuestra Guía de servicios de inversión y productos de intermediación.

 

JPMorgan Chase Bank, N.A. y sus filiales (conjuntamente, “JPMCB”) ofrecen productos de inversión, que pueden incluir cuentas bancarias gestionadas y de custodia como parte de sus servicios fiduciarios y de administración. Otros productos y servicios de inversión, como las cuentas de intermediación y asesoramiento, se ofrecen a través de J.P. Morgan Securities LLC  ("JPMS"), miembro de la  FINRA  y la SIPC. Los productos de seguros están disponibles a través de Chase Insurance Agency, Inc. (CIA), una agencia de seguros autorizada, que opera bajo el nombre de Chase Insurance Agency Services, Inc. en Florida. JPMCB, JPMS y CIA son empresas afiliadas bajo el control común de JPMorgan Chase & Co. Los productos no están disponibles en todos los estados. Por favor, lea el aviso legal para las filiales regionales de J.P. Morgan Private Bank y otra información importante en conjunto con estas páginas.

LOS PRODUCTOS DE INVERSIÓN: • NO ESTÁN ASEGURADOS POR LA FDIC • NO SON UN DEPÓSITO U OTRA OBLIGACIÓN DE, NI ESTÁN GARANTIZADOS POR JPMORGAN CHASE BANK, N.A. NI NINGUNA DE SUS AFILIADAS • ESTÁN SUJETOS A RIESGOS DE INVERSIÓN, INCLUIDA LA
Los productos de depósitos bancarios, como por ejemplo las cuentas corrientes, de ahorros y préstamos bancarios, son ofrecidos por JPMorgan Chase Bank, N.A. Miembro de la FDIC. No es un compromiso de préstamo. Toda extensión de crédito está sujeta a aprobación de crédito.