Invertir en activos alternativos implica riesgos superiores a los de las inversiones tradicionales y es adecuado únicamente para inversionistas sofisticados. Estas inversiones no deben considerarse un programa de inversión completo. Además, no son fiscalmente eficientes, por lo que se recomienda consultar con un asesor fiscal antes de invertir. Los activos alternativos suelen conllevar comisiones más elevadas, pueden estar altamente apalancados y emplear estrategias especulativas, lo que puede amplificar tanto las pérdidas como las ganancias. El valor de la inversión puede subir o bajar, y el inversionista podría recuperar menos de lo inicialmente invertido.
Los instrumentos de crédito privado pueden ser ilíquidos y conllevar riesgos significativos, y venderse o rescatarse por un valor superior o inferior al monto originalmente invertido. Existe un riesgo mayor de que los emisores y contrapartes incumplan sus obligaciones de pago, lo que podría generar pérdidas para la estrategia. Asimismo, la calidad crediticia de los instrumentos puede deteriorarse si se debilita la situación financiera de un emisor. Una menor calidad crediticia puede dar lugar a mayor volatilidad, afectar la liquidez y dificultar la venta de los instrumentos.
Los instrumentos de crédito privado pueden estar calificados en la categoría más baja de grado de inversión o carecer de calificación. En tales casos, se consideran de carácter especulativo, con características similares a los instrumentos de alto rendimiento, y sus emisores son más vulnerables a cambios en las condiciones económicas que aquellos con calificaciones crediticias más altas.
Las inversiones inmobiliarias, los fondos de cobertura y otras inversiones privadas pueden no ser adecuadas para todos los inversionistas individuales, conllevan riesgos significativos y pueden venderse o rescatarse por un valor superior o inferior al monto originalmente invertido. Las inversiones privadas se ofrecen únicamente mediante memorandos de colocación, que describen con mayor detalle los riesgos asociados. No existe garantía de que se alcancen los objetivos de inversión declarados de ningún producto.
Este material se proporciona exclusivamente con fines informativos y puede referirse a determinados productos y servicios ofrecidos por los negocios de banca privada, que forman parte de JPMorgan Chase & Co. (“JPM”). Los productos y servicios descritos, así como las comisiones, cargos y tasas de interés asociadas, están sujetos a cambios conforme a los acuerdos de cuenta aplicables y pueden variar según la jurisdicción. No todos los productos y servicios están disponibles en todas las ubicaciones. Por favor, lea toda la Información Importante.
JPMorgan Chase & Co., sus filiales y empleados no ofrecen asesoramiento fiscal, legal ni contable. Este material se ha elaborado únicamente con fines informativos y no tiene como propósito proporcionar, ni debe considerarse como, asesoramiento fiscal, legal o contable. Antes de realizar cualquier operación financiera, consulte a sus propios asesores fiscales, legales y contables.
La compensación de pérdidas fiscales (tax-loss harvesting) puede no ser adecuada para todos los inversionistas. Es posible que esta estrategia no resulte óptima para su cuenta si no espera obtener ganancias de capital netas este año, si tiene pérdidas de capital acumuladas, si le preocupa desviarse de su modelo de cartera de inversión y/o si está sujeto a tasas impositivas bajas o invierte mediante una cuenta con beneficios fiscales diferidos. Debe analizar estas cuestiones con sus asesores fiscales y de inversión.
Invertir en instrumentos de renta fija implica ciertos riesgos, entre ellos los de tasas de interés, crédito, inflación, amortización anticipada y reinversión. Cualquier valor de renta fija vendido o rescatado antes del vencimiento puede generar una ganancia o pérdida sustancial.