Up Next
Up Next
Estrategia de inversión
4 minutos de lectura
Según las cifras, ha sido una temporada de utilidades excepcional. Los ingresos de las compañías del S&P 500 han aumentado 16% interanual, mientras que las utilidades se encaminan a un crecimiento cercano al 52%. Incluso al ajustar por las ganancias extraordinarias relacionadas con inversiones de dos de las compañías con mayor ponderación en el índice, el incremento es de aproximadamente 32%. Los márgenes de utilidad neta se encuentran cerca de máximos históricos y el mercado muestra señales de mayor amplitud: el 86% de las compañías ha reportado utilidades por acción superiores a las expectativas y los 11 sectores han registrado un crecimiento positivo de los ingresos. Es un escenario ideal para los alcistas.
Sin embargo, a pesar de la fortaleza de los fundamentales subyacentes, las acciones aún no la reflejan plenamente. Las expectativas de utilidades futuras continúan aumentando, pero los múltiplos a los que cotizan las acciones en relación con estas se han comprimido. El resultado es un entorno poco habitual: las utilidades se aceleran mientras las valuaciones se mueven en dirección contraria.
La temporada de resultados del segundo trimestre ha presentado uno de los entornos fundamentales más sólidos del ciclo posterior a la pandemia. Un crecimiento de las utilidades a este ritmo suele darse al inicio de una expansión económica, generalmente cuando la economía se recupera tras una recesión. Sin embargo, esta vez es diferente, gracias a un auge excepcional del gasto de capital, las políticas fiscales, el repunte de los precios de la energía y la demanda acumulada.
El principal motor es el desarrollo de infraestructura para la inteligencia artificial. La inversión en semiconductores, redes y servicios en la nube continúa aumentando a medida que los hiperescaladores compiten por ampliar su capacidad. Se prevé que el gasto de capital de las mayores compañías tecnológicas supere el billón de dólares en 2027, mientras el debate entre los inversionistas pasa de si estas inversiones continuarán a cuánto tiempo persistirán las restricciones de oferta. Este cambio refleja una renovada confianza en la inversión en inteligencia artificial, que impulsa las ventas de semiconductores en más de 66% interanual y los ingresos del sector tecnológico en 21%. A su vez, el auge de la inteligencia artificial genera cada vez más beneficios en sectores como industriales, servicios públicos, logística y construcción, así como en otras áreas vinculadas al desarrollo de la infraestructura digital.
Pero la inteligencia artificial no es el único factor. La energía también ha desempeñado un papel importante. Tras el conflicto en Irán, los elevados precios del petróleo y gas han dado un importante impulso al sector: las utilidades por acción aumentaron 71% interanual, el mayor avance desde 2022. Por su parte, en el sector financiero, los ingresos por operaciones de mercado, cercanos a máximos históricos, y la reactivación de la banca de inversión se han traducido en una oleada de fusiones y adquisiciones y un activo calendario de salidas a bolsa.
La rentabilidad récord en los distintos sectores ha llevado los márgenes del S&P 500 a máximos históricos, lo que ha permitido que las utilidades progresen a un ritmo significativamente superior al de los ingresos. Además, el hecho de que los 11 sectores registren un aumento de los ingresos indica que el consumidor sigue mostrando resiliencia y constituye una de las señales más claras de que la economía continúa avanzando, algo crucial para los inversionistas preocupados por la concentración del crecimiento y del riesgo.
Aún se están asimilando años de preocupación en torno a las tasas de interés y el riesgo de recesión. A pesar de la solidez de los fundamentales de las utilidades, los inversionistas siguen evaluando otros factores. Los elevados precios del petróleo como consecuencia del conflicto en curso en Irán y el gradual aumento de los rendimientos de los bonos están limitando, en parte, el avance de las acciones a corto plazo. Esto se refleja en la reacción a las utilidades que superan las expectativas: las acciones han registrado alzas menores de lo habitual, incluso cuando los resultados subyacentes continúan sorprendiendo positivamente, mientras que cualquier resultado por debajo de las expectativas recibe un castigo más severo.
Sin embargo, algunos de estos factores adversos podrían estar comenzando a moderarse. Los precios del petróleo están retrocediendo, mientras que las señales de estabilización de los rendimientos de los bonos a largo plazo podrían reducir la presión sobre las valuaciones. La principal preocupación sigue siendo la sostenibilidad del desarrollo de la infraestructura de inteligencia artificial.
Los hiperescaladores y las compañías de semiconductores han demostrado una clara demanda de capacidad de cómputo y chips, pero la sostenibilidad del ciclo de la inteligencia artificial depende de que los clientes puedan demostrar los beneficios económicos derivados del uso de estas herramientas.
No cabe duda de que la adopción de esta tecnología se está extendiendo a distintos, y cada vez más compañías señalan mejoras de productividad. Sin embargo, solo un pequeño porcentaje ha reportado un impacto significativo en sus utilidades. Esta brecha podría ser uno de los indicadores más importantes para los inversionistas durante el próximo año. Una mejora significativa en este frente ofrecería la señal más clara de que el actual desarrollo de infraestructura generará retornos económicos duraderos.
Por ahora, la solidez de los fundamentales se mantiene. Las utilidades continúan superando las expectativas, los márgenes permanecen cerca de máximos históricos y la inversión en inteligencia artificial muestra pocas señales de desaceleración. Si los rendimientos de los bonos dejan de representar un obstáculo y aumenta la confianza en los beneficios de productividad a largo plazo de la inteligencia artificial, el mercado bursátil podría ponerse al día y reflejar el sólido crecimiento de las utilidades previsto para los próximos años.
Podemos ayudarle a navegar un panorama financiero complejo. Hablemos.
ContáctenosCONOZCA MÁS Acerca de nuestra firma y los profesionales de la inversión a través de FINRA BrokerCheck
Para conocer más sobre el negocio de inversiones de J.P. Morgan, incluyendo nuestras cuentas, productos y servicios, así como nuestra relación con usted, por favor revise nuestro Formulario CRS de J.P. Morgan Securities LLC y la Guía de Servicios de Inversión y Productos de Corretaje.
JPMorgan Chase Bank, N.A. y sus afiliadas (colectivamente “JPMCB”) ofrecen productos de inversión que pueden incluir cuentas de inversión administradas por bancos y custodia como parte de sus servicios fiduciarios. Otros productos y servicios de inversión como cuentas de corretaje y asesoramiento se ofrecen a través de J.P. Morgan Securities LLC ("JPMS"), miembro de FINRA y SIPC. Los productos de seguros están disponibles a través de Chase Insurance Agency, Inc. (CIA), una agencia de seguros autorizada, que opera bajo el nombre de Chase Insurance Agency Services, Inc. en Florida. JPMCB, JPMS y CIA son empresas afiliadas bajo el control común de JPMorgan Chase & Co. Productos no disponibles en todos los estados. Por favor, lea la Exención de responsabilidad legal junto con estas páginas.
Por favor, lea el aviso legal para las filiales regionales de J.P. Morgan Private Bank y otra información importante en conjunto con estas páginas.