1 minuto de lectura
Puntos clave:
2026 inicia con notable impulso.
Esta semana comienza el ciclo de publicación de resultados empresariales. La tendencia de inversión en inteligencia artificial muestra una creciente diversificación. Las tensiones geopolíticas ocupan un lugar destacado, con noticias que involucran a Venezuela, Irán y Groenlandia. Se acercan las elecciones legislativas en Estados Unidos, mientras aumentan los debates sobre la independencia de la Reserva Federal. A continuación, analizamos cinco factores clave que podrían impulsar los mercados este año y las estrategias recomendadas para posicionarse ante los próximos acontecimientos.
La presentación de resultados empresariales comienza esta semana, con los informes correspondientes al cuarto trimestre de 2025. Las principales entidades bancarias liderarán esta primera fase.
Por qué es relevante: El crecimiento del 18% registrado por el S&P 500 el año pasado se atribuye principalmente a la solidez de los beneficios empresariales, que lograron superar los desafíos de 2025; únicamente el 3% de dicho avance se explica por una expansión en las valoraciones. Los analistas estiman que los beneficios del cuarto trimestre habrán aumentado más de un 8% en términos interanuales, lo que representaría el décimo trimestre consecutivo de crecimiento anual. Además, las estimaciones han sido revisadas al alza antes de la presentación de resultados, lo que contrasta con la tendencia habitual de ajustes a la baja.
La tendencia positiva parece mantenerse. El consenso del mercado anticipa un crecimiento de beneficios del 15% para el conjunto de 2026, lo que supondría tres años consecutivos de incrementos de dos dígitos. El sector tecnológico continúa siendo un motor fundamental, aunque no se observa una repetición de la burbuja “dot-com”: los ratios de crecimiento precio-beneficio del sector se han situado en niveles prudentes de 1x a 3x en los últimos años, muy por debajo de los extremos de 4x a 8x observados durante la era “dot-com”. La fortaleza también se extiende a otros sectores, con siete de los once segmentos del S&P 500 previstos para registrar crecimientos de beneficios cercanos o superiores a los dos dígitos en el presente ejercicio.
Estrategia: Se recomienda orientar las inversiones hacia una recuperación más amplia del mercado. Si bien la volatilidad y las correcciones son parte inherente del mercado, se prevé que 2026 cierre con resultados superiores, destacando oportunidades en los sectores de tecnología, servicios públicos, financieros, salud e industriales.
La inversión en inteligencia artificial está evolucionando y el crecimiento no será lineal. Este comportamiento refleja una mayor sofisticación por parte del mercado. Tras dos años de fuerte expansión en el gasto, los principales proveedores de servicios en la nube continúan impulsando inversiones de capital a gran escala, aunque a un ritmo más moderado, lo cual es natural y abre nuevas oportunidades de crecimiento.
Existen inquietudes respecto al riesgo de una posible burbuja. No obstante, aunque las valoraciones son elevadas, cuentan con el respaldo de beneficios tangibles: los beneficios del sector tecnológico han aumentado más de un 20% en los últimos dos años, y se prevé que esta tendencia se mantenga en 2026. La demanda de inteligencia artificial supera la oferta, con la disponibilidad de espacio en centros de datos en mínimos históricos, lo que actúa como un mecanismo de control natural mientras la infraestructura aún se encuentra en una fase inicial. Además, los líderes en inteligencia artificial están expandiéndose principalmente a través de generación de flujo de caja y no mediante deuda de alto riesgo; la mayoría de las empresas directamente vinculadas a la inteligencia artificial presentan niveles de apalancamiento muy bajos, representando la mitad de la capitalización bursátil del S&P 500 pero solo el 5% de su deuda neta, y muchas muestran una relación deuda neta/EBITDA inferior a cero.
Estrategia: Se recomienda diversificar las inversiones en inteligencia artificial, incluyendo grandes proveedores de servicios en la nube, empresas de infraestructura, compañías que monetizan la inteligencia artificial y firmas innovadoras en mercados privados.
Los focos geopolíticos están acelerando la fragmentación global, aunque los antecedentes demuestran que son los fundamentos económicos los que determinan la rentabilidad de los mercados. Incluso acontecimientos de gran impacto ocurridos en el último año—como los ataques estadounidenses a instalaciones nucleares en Irán y las acciones recientes en Venezuela—han tenido un efecto limitado en los precios del petróleo. De manera similar, el impacto de los aranceles fue mucho menor de lo previsto el año pasado, principalmente debido a las exenciones y medidas específicas para apoyar sectores estratégicos.
De cara al futuro, el mercado anticipa la eliminación de los aranceles IEEPA, lo que podría favorecer la actividad económica pero restringir las finanzas públicas. Es probable que los aranceles persistan de alguna forma, posiblemente con medidas más focalizadas, especialmente ante la proximidad de las elecciones legislativas en Estados Unidos. En este sentido, los precedentes indican que las elecciones legislativas estadounidenses tienden a derivar en un gobierno dividido, lo que podría contribuir a una mayor estabilidad en materia de políticas públicas. Por su parte, Europa afronta elecciones clave en España, Alemania, Francia, Italia y Dinamarca, que pondrán a prueba el avance de la extrema derecha y las preocupaciones territoriales.
Estrategia: Los factores políticos rara vez justifican modificar los planes de inversión a largo plazo, ya que su impacto en el mercado suele ser transitorio. No obstante, el aumento de las tensiones puede incrementar la demanda de activos refugio; por ejemplo, el oro registró un alza superior al 60% en 2025.
Si bien la política no debería modificar su estrategia de inversión, los cambios en las políticas públicas pueden tener un impacto relevante en el crecimiento y la inflación. Los gobiernos están adoptando un papel más activo, utilizando la política fiscal para respaldar sectores estratégicos. Desde 2020, las medidas globales orientadas a favorecer la industria nacional se han más que triplicado, y los déficits presupuestarios son considerablemente superiores a lo que indicarían los fundamentos económicos por sí solos.
Las prioridades también varían según la región: Europa está aumentando la inversión en infraestructuras y defensa, y se prevé que todos los países aliados de la OTAN alcancen o superen el objetivo de gasto en defensa del 2% del PIB en 2025. China está realizando importantes inversiones en el sector de semiconductores para fortalecer su posición tecnológica frente a Estados Unidos. Por su parte, en Estados Unidos, el aumento de las devoluciones fiscales podría añadir entre 50.000 y 100.000 millones de dólares al ingreso disponible, lo que favorecería el consumo y la inversión empresarial.
Estrategia: Este cambio está impulsando a los denominados “Campeones Nacionales”, vinculados a prioridades de seguridad nacional y económica, especialmente en los sectores industrial, tecnológico y sanitario. Consideramos que existe un amplio potencial de crecimiento para estas compañías.
Los bancos centrales están adoptando enfoques distintos. Tras los recortes globales de tipos de interés registrados el año pasado, la mayoría está modificando su orientación: siete de los nueve principales bancos centrales de economías desarrolladas que analizamos están anticipando subidas de tipos, mientras que únicamente se prevé que Estados Unidos y el Reino Unido realicen recortes. Se espera que esta diferencia de políticas se mantenga durante 2026, con la Reserva Federal probablemente efectuando un recorte adicional y el Banco Central Europeo manteniendo su política actual.
Asimismo, es relevante señalar el resurgimiento de las dudas sobre la independencia de la Reserva Federal. El presidente Powell enfrenta actualmente una investigación por parte del Departamento de Justicia relacionada con las recientes renovaciones en la sede del organismo. Además, el presidente Trump podría anunciar en cualquier momento el reemplazo de Powell, dado que su mandato concluye en mayo; las expectativas del mercado se centran en el exgobernador de la Fed, Kevin Warsh, y en el director del Consejo Nacional Económico, Kevin Hassett. Por otra parte, la Corte Suprema tiene previsto analizar el caso de Lisa Cook el 21 de enero. Todo ello podría ejercer presión al alza sobre los rendimientos de los bonos a largo plazo, a medida que los mercados incorporan la incertidumbre en sus valoraciones.
Estrategia: Los gestores de renta fija con mandatos flexibles pueden aprovechar las diferencias en las políticas monetarias, mientras que las dudas sobre la independencia de la Reserva Federal refuerzan nuestra convicción en el oro y los activos reales como posibles instrumentos de cobertura.
En definitiva, es recomendable mantener una perspectiva positiva, pero con prudencia. Nuestro escenario base sigue favoreciendo el crecimiento, mientras que el análisis de riesgos nos orienta sobre cómo dimensionar cuidadosamente las posiciones, diversificar adecuadamente y seleccionar los activos más apropiados ante posibles episodios de volatilidad. El equipo de J.P. Morgan está a su disposición para acompañarle en la planificación para el próximo año.
Consideramos que la información que se recoge en este documento es fiable; sin embargo, no garantizamos que sea completa o exacta. Las opiniones, las estimaciones, las estrategias y las perspectivas de inversión que se expresan en este documento representan nuestra visión a partir de la situación actual del mercado y están sujetas a cambios sin previo aviso.
DEFINICIÓN DE ÍNDICES
Le podemos ayudar a navegar las complejidades del panorama financiero actual. Póngase en contacto con nosotros para descubrir cómo
ContactarMÁS INFORMACIÓN sobre nuestra firma y profesionales de la inversión en FINRA BrokerCheck
Para obtener más información sobre el negocio de inversión de J.P. Morgan, incluidos productos, servicios y cuentas, así como nuestra relación con usted, consulte nuestro Formulario CRS de J.P. Morgan Securities LLC y nuestra Guía de servicios de inversión y productos de intermediación.
JPMorgan Chase Bank, N.A. y sus filiales (conjuntamente, “JPMCB”) ofrecen productos de inversión, que pueden incluir cuentas bancarias gestionadas y de custodia como parte de sus servicios fiduciarios y de administración. Otros productos y servicios de inversión, como las cuentas de intermediación y asesoramiento, se ofrecen a través de J.P. Morgan Securities LLC ("JPMS"), miembro de la FINRA y la SIPC. Los productos de seguros están disponibles a través de Chase Insurance Agency, Inc. (CIA), una agencia de seguros autorizada, que opera bajo el nombre de Chase Insurance Agency Services, Inc. en Florida. JPMCB, JPMS y CIA son empresas afiliadas bajo el control común de JPMorgan Chase & Co. Los productos no están disponibles en todos los estados. Por favor, lea el aviso legal para las filiales regionales de J.P. Morgan Private Bank y otra información importante en conjunto con estas páginas.