Sin embargo, este desempeño no se ha limitado a una pequeña parte del mercado. La fortaleza del sector se ha extendido a lo largo de toda la cadena de valor. Un análisis de cinco canastas integradas por 148 empresas de distintos segmentos del ecosistema de la IA, incluidos centros de datos, semiconductores, memorias, refrigeración, grandes empresas de computación en la nube, electrificación y software, arrojó los siguientes resultados:
- El 70 % de las empresas registra ganancias en lo que va de año.
- La empresa mediana acumula un alza superior al 20%, lo que supera el retorno del S&P 500 en aproximadamente 10 puntos porcentuales en lo que va de año.
- Ocho de los 11 sectores están representados y el 40% de las empresas pertenece a sectores distintos del tecnológico.
- Por subsector, más de dos tercios registran un desempeño positivo.
En otras palabras, la IA se ha convertido en una temática de inversión distribuida a lo largo de toda la cadena de valor.
La IA no es la única historia de éxito del mercado
La IA y toda su cadena de valor constituyen un importante motor del mercado, pero no son el único factor que está impulsando su desempeño.
La geopolítica ha sido el principal impulsor ajeno a la IA este año. El conflicto en Oriente Medio ha impulsado al sector energético, que registra el mejor desempeño del S&P 500 en lo que va de año, favorecido por los elevados precios de la energía. Si bien esta situación podría revertirse, no es la única que está impulsando al mercado.
Existen además tendencias con un potencial más duradero que están contribuyendo al crecimiento del mercado. La relocalización de las cadenas de suministro (nearshoring) sigue siendo una prioridad para muchas empresas, y el sector industrial se mantiene entre los de mejor desempeño, impulsado no solo por la IA, sino también por un cambio más amplio hacia una mayor inversión nacional y regional. Algunos subsectores de salud, servicios financieros y materiales también han mostrado una evolución sólida. A medida que avanza la temporada de resultados del segundo trimestre, esperamos que 10 de los 11 sectores registren un crecimiento de las utilidades, seis de ellos de dos dígitos.
En última instancia, es probable que la IA termine beneficiando al mercado en su conjunto. Si alguien dijera que "el correo electrónico está dominando el mercado", sonaría extraño; lo mismo ocurriría con "la telefonía móvil". Ambas fueron innovaciones tecnológicas que terminaron siendo inseparables de la productividad y rentabilidad de las empresas. Con el tiempo, la IA dejará de percibirse como una temática independiente y será inseparable del conjunto del mercado.
¿Qué significa todo esto para las carteras de inversión?
La IA se ha consolidado como una de las principales tendencias de inversión y probablemente seguirá siendo un componente fundamental de las carteras de inversión en los próximos años. Sin embargo, la diversificación sigue siendo clave para alcanzar los objetivos financieros de largo plazo.
Un aspecto alentador observado durante el último año es que, cuando el sector de semiconductores entró en una fase de aversión al riesgo (definida como un retorno compuesto diario móvil de un mes inferior al -5%), el resto de los sectores del S&P 500 no necesariamente se comportó de la misma manera. Desde la perspectiva de la construcción de carteras, esto representa una señal positiva: cuando la inversión en semiconductores perdió impulso, el resto de la cartera tendió, en promedio, a mostrar una mayor resiliencia.