Dinero. Presenta tanto oportunidades como retos. Una dificultad bien conocida, que los científicos reconocen desde hace tiempo, es que, cuando las personas piensan sobre el dinero, piensan en términos de distintas “cuentas mentales”. En otras palabras, asignamos valores y usos diferentes al dinero en base a una serie de factores, incluyendo su proveniencia y lo que pretendemos hacer con él. ¿Es esto algo malo? Analicémoslo…

Considere este escenario: Imagínese que ha comprado entradas para ver una película o un musical de Broadway. Al llegar al teatro, no encuentra las entradas. Las busca en su teléfono, en su bolso y en sus bolsillos, pero no están en ninguna parte. ¿Qué hace? ¿Coge su tarjeta de crédito y compra entradas nuevas o se vuelve a casa?

Ahora imagínese este otro escenario: No ha comprado ninguna entrada, y llega al teatro con una cantidad de dinero en efectivo que utilizará para comprarlas. Al llegar, busca el dinero en sus bolsillos (o en su cartera), pero no lo encuentra. ¿Qué hace? ¿Coge su tarjeta de crédito y compra las entradas o se vuelve a casa?

En experimentos como este, Daniel Kahneman y Richard Thaler, dos científicos especializados en behavioural science galardonados con el Premio Nobel, averiguaron que las personas estaban más dispuestas a comprar las entradas tras perder el dinero (en el segundo escenario) que en el caso de pérdida de las entradas (primer escenario). (Si desea leer más sobre la “contabilidad mental”, lea el libro de Richard Thaler, Misbehaving). En términos racionales, no debería haber ninguna diferencia: En ambas situaciones, se ha perdido la misma cantidad de dinero, y la decisión de comprar las entradas (o no) debería ser la misma. Pero es aquí donde entran las “cuentas mentales”: En el primer caso, uno siente que esta “pagando dos veces” por las entradas (cosa que a muchos no les gusta hacer), mientras que en el segundo parece que únicamente se está pagando una vez (porque se ha perdido dinero, no las entradas).

Para aplicar esta lección a su propia vida, piense en cómo asigna su dinero a sus distintas “cuentas mentales”. ¿Utiliza el dinero que le ha sido regalado de forma distinta que una cantidad idéntica de dinero ganada con su trabajo? ¿Da al dinero que le devuelve hacienda un destino distinto del que le habría dado si no le hubieran retenido esa cantidad? ¿Gasta o invierte su bonus de forma distinta de cómo gasta o invierte su salario? ¿Distingue el dinero “para jugar” del dinero “seguro”?

DE LAS CUENTAS MENTALES A LAS CUENTAS FÍSICAS

Si considera todas sus “cuentas mentales” -cuáles son las fuentes de las que proviene su dinero, y cómo ello puede hacerle utilizar las cuentas de forma distinta- ¿Cree que estas cuentas mentales le están ayudando a utilizar el dinero de la forma más productiva? Una forma de averiguarlo es establecer un marco físico para su dinero, o “bloques”, según un esquema que sabe que sí será productivo. A continuación, podrá revisar de forma habitual este esquema para ver si su comportamiento en relación con el dinero está realmente alineado con lo que está intentando conseguir.

 

A todo el mundo le puede resultar útil colocar físicamente su dinero en cuatro bloques: liquidez (efectivo), estilo de vida (gasto), preservación o división y crecimiento. De este modo, descubrirá si su dinero se organiza -y se utiliza- para apoyar a sus objetivos.

BLOQUE DE LIQUIDEZ (EFECTIVO)

Las personas suelen intentar tener a mano dinero suficiente para sentirse psicológicamente seguros durante las subidas y las caídas de los mercados, los ciclos económicos y los acontecimientos de la vida. Queremos estar seguros de que nuestros gastos o nuestro estilo de vida no se verán limitados de forma inesperada, ni nos obligarán a vender activos en un mal momento (es decir, vender a bajo precio). Dentro del “bloque” de liquidez, queremos tener suficiente liquidez operativa para pagar impuestos, realizar grandes compras, cubrir gastos operativos y partidas similares. Mucha gente dice también que quieren tener “pólvora seca” disponible para realizar inversiones oportunistas a precios atractivos (es decir, para poder comprar a bajo precio bajo cuando los demás venden a bajo precio).

¿Cuánta liquidez o dinero en efectivo tiene disponible? ¿Le proporciona la libertad de hacer lo que quiere cuando quiere? Este bloque podría incluir dinero en efectivo en la caja fuerte, depósitos, renta fija de corta duración (bonos) y fondos monetarios. También pueden considerarse fuentes de liquidez líneas de crédito garantizadas con valores, o el valor de una vivienda (al que podría accederse a través de líneas de crédito hipotecarias, por ejemplo).

BLOQUE DE ESTILO DE VIDA (GASTO)

Muchas personas quieren asignar dinero siguiendo una estrategia tipo “hucha” que, según esperan, cubrirá con fiabilidad sus necesidades para mantener su estilo de vida durante el resto de su vida. De este modo, si pasara cualquier cosa -si, por ejemplo, la familia se enfrentase a una importante pérdida de capital en una empresa o inversión concentrada, o si se produjera un acontecimiento que hiciera que quienes son las principales fuentes de ingresos de la familia ya no pudieran trabajar- habría dinero apartado que les permitiría mantener una vida comoda. El contenido de este bloque está adaptado específicamente a la definición del estilo de vida de cada persona o familia. Puede incluir de todo, desde el gasto en necesidades esenciales a fondos educativos para los hijos y nietos, o incluso donaciones a la familia y la comunidad a lo largo de la vida del donante.

¿Tiene un bloque de dinero apartado para mantener su estilo de vida? De ser así, ¿es suficiente? ¿Es demasiado grande? A menudo este bloque puede incluir acciones, renta fija de duración media y más larga (bonos), liquidez (para poder llenar de forma habitual el bloque de liquidez) e inversiones alternativas diversificadas (incluyendo private equity y hedge funds).

BLOQUE DE PRESERVACIÓN O DIVISIÓN

Mientras que el dinero de los dos primeros bloques se ha apartado para que sea utilizado durante la vida de la persona, hay otro bloque que contiene dinero para que sea utilizado más allá de la vida de cada uno. No obstante, en este caso hay cierta flexibilidad. Si el bloque de estilo de vida se agotase demasiado pronto debido a factores como la longevidad (¿Qué pasaría si viviera hasta los 105 años?), el bloque de preservación puede proporcionar un nivel patrimonial mínimo. Además, este bloque puede servir para realizar donaciones familiares - directas o bien a través de estructuras de planificación patrimonial más complejas- así como donaciones benéficas a través de fondos especiales como los donor advised funds (DAFs) o fundaciones familiares.

¿Cuáles son sus intenciones -si las tiene- para preservar su dinero o dividirlo entre distintas personas u organizaciones tras su fallecimiento? Casi una cuarta parte de nuestros clientes afirman que no tienen ninguna intención de dejar dinero a nadie cuando fallezcan, por lo que este bloque no sería relevante para ellos. (Ver The power of intent si desea saber más sobre lo que afirman querer hacer con su dinero nuestros clientes). No obstante, si su respuesta es afirmativa, ¿Qué aspecto tiene su bloque de preservación y/o división? En este caso, pueden resultar efectivas una amplia variedad de estrategias: seguros de vida, fideicomisos, estructuras patrimoniales complejas, inversiones generales, viviendas, arte, joyas y más. En algunos casos, las personas deciden pedir dinero prestado contra activos de este bloque (por ejemplo, arte) para obtener dinero que llene los demás bloques (como el de estilo de vida).

BLOQUE DE CRECIMIENTO

Es importante señalar que la idea es que el contenido de los tres primeros bloques -liquidez, estilo de vida y preservación o división- sea consumido. El cuarto y último bloque tiene una finalidad totalmente distinta. Pretende lograr un crecimiento del capital a perpetuidad. Los activos del bloque de crecimiento generalmente van acompañados de un plan de sucesión claramente articulado (por ejemplo, a través de una empresa o family office), por el que se pretende que los activos sean administrados por las generaciones futuras.

¿Tiene usted dinero destinado a seguir creciendo para siempre? De ser así, ¿Cuánto? ¿Se lo ha comunicado a las personas u organizaciones que deberán administrar este patrimonio? En general, este bloque incluye estrategias de inversión a largo plazo más agresivas (por ejemplo, private equity, renta variable cotizada y hedge funds), posiciones o inversiones concentradas, empresas e inmuebles comprados como inversión (en general, distintos de residencias familiares). Los préstamos ideados para mejorar las rentabilidades de inversión (inversiones apalancadas) también pueden incluirse en esta categoría.

ALINEACIÓN DE LOS BLOQUES CON SUS INTENCIONES

Una vez identificados los bloques que le podrían resultar de aplicación -además de saber qué y cuánto hay en cada uno de los bloques- el siguiente reto será identificar qué aspecto deberían tener los bloques. Para hacerlo, intente asignar a cada bloque un importe deseado, un horizonte temporal y un nivel de prioridad. (Ver gráfico titulado Los cuatro elementos de un objetivo).

LOS CUATRO ELEMENTOS DE UN OBJETIVO

Los bloques deben incluir los siguientes elementos
This graphic identifies four considerations for each bucket. The Label should articulate the goal in the client's own words. The Dollar Amount is the amount of cash that will be required. The Time Horizon is the timeframe to reach the goal. The Priority Level should prioritize the importance of the goal.

Esto es importante porque los distintos bloques, con importes, horizontes temporales y niveles de prioridad diferentes, tendrán distintos tamaños y estrategias patrimoniales. Por ejemplo, el bloque de estilo de vida. La estrategia de una persona de 40 años cuyo objetivo de estilo de vida sea gastarse 500.000 dólares al año tendrá un aspecto muy distinto del que tendrá cuando esa persona tenga 65 años y ya se esté gastando 500.000 dólares al año del bloque de estilo de vida. Por otro lado, la composición de activos del bloque podría ser de nuevo totalmente distinta cuando esa persona tenga 90 años y se esté gastando el mismo importe. En particular, es probable que, según el pase el tiempo, la estrategia pase a ser invertir en activos de menor riesgo, por una serie de motivos -especialmente porque la necesidad de disponer de flujos de efectivo suficientes se hará más esencial cuando la persona no pueda ganar dinero a través de actividades como el trabajo. Es posible que se necesite una distribución más conservadora para asegurar el flujo de efectivo requerido de 500.000 dólares.

Por otro lado, dependiendo de cuándo se empiece a llenar el bloque de estilo de vida, el importe que deberá dedicarse al mismo puede variar bastante. Si una persona empezó a invertir dinero a los 40 años para cubrir sus necesidades futuras de estilo de vida, generalmente necesitará dedicar mucho menos a este bloque que si hubiera comenzado más tarde, porque el crecimiento compuesto de las inversiones jugaría a su favor. Por ello -con independencia de cuál sea su nivel patrimonial o en qué fase de su vida esté- el momento de empezar a identificar los horizontes temporales, los importes y los niveles de prioridad de sus bloques es ahora, para poder alinear las estrategias que le ayudarán a llegar a donde quiera ir. A continuación, les presentamos un ejemplo de cómo podría distribuirse 1 millón de dólares dependiendo de estos factores. (Ver gráfico titulado Ejemplos de estrategias alineadas con distintos objetivos).

EJEMPLOS DE ESTRATEGIAS ALINEADAS CON DISTINTOS OBJETIVOS

Los distintos objetivos requieren estrategias diferentes
Esta gráfica ilustra cuatro objetivos diferentes. El primer objetivo es comprar una segunda casa. Tiene un horizonte temporal de 6 meses, una cantidad de 1 millón y un nivel de prioridad alto. La asignación utilizada para este objetivo es de 100% efectivo. El segundo objetivo es proporcionar educación a cuatro hijos. Tiene un horizonte temporal de 5 años con 4 años para cada niño, un monto en dólares de 1 millón y un nivel de prioridad alto. La asignación utilizada para este objetivo es de un 80% de ingreso fijo, un 10% de acciones y un 10% de alternativas líquidas. El tercer objetivo es proporcionar un estilo de vida. Tiene un horizonte temporal de 25 años, un monto en dólares de 1 millón y un nivel de prioridad bajo. La asignación utilizada para este objetivo es de un 60% de acciones, un 30% de ingreso fijo y un 10% de alternativas líquidas. El cuarto objetivo es proporcionar un legado para los hijos. Tiene un horizonte temporal de 50 años, un monto en dólares de 1 millón y un nivel de prioridad bajo. La asignación utilizada para este objetivo es de un 80% de acciones, un 10% de alternativas líquidas y un 10% de ingreso fijo.

DE LA CONCIENCIA A LA ACCIÓN

La alineación de sus intenciones y sus estrategias patrimoniales es un proceso continuo. Puede comenzar en cualquier momento -con independencia de que esté al principio, en la mitad o en las últimas fases de su viaje patrimonial. Las estrategias que sirven para cumplir sus distintos objetivos, o bloques patrimoniales, también pueden evolucionar a lo largo del tiempo. Por ejemplo, cuando sea más joven, puede que no quiera comprometerse con una estrategia que divida o conserve el patrimonio para las generaciones futuras. Tal vez no tenga claro cuánto patrimonio va a acumular, o puede que no haya identificado a quién o cuánto le gustaría dar, en su caso. Sin embargo, según pasen los años, es posible que decida adoptar estructuras patrimoniales más irrevocables cuando tenga más claro qué importes puede y quiere legar a su familia o a su comunidad. Sean cuales sean sus intenciones, lo mejor es empezar ya mismo. Convierta sus cuentas mentales en cuentas físicas. Cuando identifique formalmente los bloques de dinero que tiene, y alinee esos bloques con sus intenciones, aumentará su confianza en su estrategia patrimonial. El siguiente ejemplo muestra cómo puede alinear cierta cantidad de capital con sus estrategias patrimoniales para cumplir sus distintos objetivos. (Ver gráfico titulado Estructura de cartera alineada con sus objetivos).

ESTRUCTURA DE CARTERA ALINEADA CON SUS OBJETIVOS

Alineación del capital con sus estrategias patrimoniales
Esta gráfica ilustra cuatro objetivos diferentes. El primer objetivo es comprar una segunda casa. Tiene un horizonte temporal de 6 meses, una cantidad de 1 millón y un nivel de prioridad alto. La asignación utilizada para este objetivo es de 100% efectivo. El segundo objetivo es proporcionar educación a cuatro hijos. Tiene un horizonte temporal de 5 años con 4 años para cada niño, un monto en dólares de 1 millón y un nivel de prioridad alto. La asignación utilizada para este objetivo es de un 80% de ingreso fijo, un 10% de acciones y un 10% de alternativas líquidas. El tercer objetivo es proporcionar un estilo de vida. Tiene un horizonte temporal de 25 años, un monto en dólares de 1 millón y un nivel de prioridad bajo. La asignación utilizada para este objetivo es de un 60% de acciones, un 30% de ingreso fijo y un 10% de alternativas líquidas. El cuarto objetivo es proporcionar un legado para los hijos. Tiene un horizonte temporal de 50 años, un monto en dólares de 1 millón y un nivel de prioridad bajo. La asignación utilizada para este objetivo es de un 80% de acciones, un 10% de alternativas líquidas y un 10% de ingreso fijo.

Así podrá contestar con confianza ciertas preguntas básicas pero importantes: ¿Dónde está, exactamente, mi dinero? ¿Está haciendo lo que quiero que haga? ¿Tendré suficiente en caso de que llegue una crisis? ¿Tendrá mi patrimonio el efecto que pretendo en mi familia? Dividir explícitamente su patrimonio en bloques, haciendo que la contabilidad mental se convierta en física, también podrá ayudarle a contestar estas preguntas a lo largo del tiempo. Esto podrá, a su vez, darle la tranquilidad de saber que su patrimonio tiene el efecto que usted desea.

Si desea comentar este tema en más detalle, póngase en contacto con su asesor de J.P. Morgan, que siempre estará disponible para contestar sus preguntas y para ayudarle con cualquiera de sus necesidades de planificación financiera.