¿Cree que puede mantener su nivel de gasto -sin ajustes significativos- durante el resto de su vida? ¿En cualquier ciclo de mercado?

¿Hay una tarea más laboriosa que hacer un presupuesto? Es difícil de imaginar. Por eso, vamos a adelantar que éste no es un artículo sobre cómo presupuestar sus necesidades para financiar su estilo de vida. En su lugar, vamos a escribir sobre cómo puede planificar su gasto para no tener que realizar ningún presupuesto para mantener su estilo de vida. El objetivo es destinar el suficiente dinero a su estilo de vida e invertirlo adecuadamente para cubrir sus necesidades de gasto de usted y su familia a lo largo de su vida.

Tenga en cuenta que debería pensar en el dinero que va a destinar a mantener su nivel de vida como un apartado distinto y separado de la liquidez que pueda tener en su cartera. En el caso de la liquidez, debe seguir manteniendo lo suficiente como para cubrir sus flujos de efectivo operativos, como grandes compras e inversiones.

La parte que destina a financiar su estilo de vida debe contener recursos financieros y de inversión -apartados siguiendo una estrategia tipo “hucha”- que deberán poder financiar su estilo de vida para siempre. Si pasara cualquier cosa, tendrá dinero disponible para seguir tranquilo.

Nuestro enfoque a la hora de pensar en esta estrategia abarca cuatro elementos:

  • Determinar su objetivo de estilo de vida
  • Estimar un importe anual
  • Identificar durante cuánto tiempo necesitará dicho importe
  • Determinar el nivel de certeza con el que desea disponer de ese dinero para sus gastos

Determinar las necesidades de su estilo de vida

El estilo de vida abarca una amplia variedad de gastos, pero en general se pueden resumir en las siguientes tres categorías: usted y su cónyuge/pareja; su familia; y su comunidad. En la primera categoría, debe determinar cuánto gasta en necesidades básicas, tales como comida, ropa, mantenimientos, viajes, grandes compras periódicas -los aspectos básicos de la vida diaria. La segunda categoría requiere decidir qué regalos pretende hacer a los miembros de la familia, lo que podría incluir gastos de educación para hijos y nietos, el coste de una boda, donaciones anuales y tal vez el uso de la segunda residencia de la familia. Por último, la tercera categoría incluiría aportaciones a la comunidad, tales como donaciones a su universidad, o aportaciones benéficas o filantrópicas.

Estimar el importe

El paso siguiente es estimar el valor en dólares de cada una de estas categorías. De nuevo, no sugerimos elaborar un presupuesto detallado, pero ¿cuál es la cifra total? Ésta puede ser una estimación bastante exacta, o bien una serie de estimaciones aproximadas. Es posible que no quiera entrar en demasiado detalle, y sólo indique, por ejemplo: gasto unos X dólares al año en mí mismo y en mi cónyuge, Y dólares en mis hijos, y Z dólares en donaciones a la comunidad.

Identificar durante cuánto tiempo necesitará dicho importe

El tiempo puede ser uno de los elementos más importantes a la hora de apartar un conjunto de recursos. Es un factor determinante a la hora de establecer cuánto dinero hay que aportar y cómo debe invertirse. Ya no es inusual que las personas vivan bastante más de 90 años; por ello, si tiene 60 años, no es descabellado reservar un gasto anual en estilo de vida para 30 o 35 años. Por otro lado, si invierte con un horizonte a largo plazo, podría tener sentido asumir un cierto nivel de riesgo durante períodos de tiempo largos. Por el contrario, si va a necesitar en un futuro próximo porciones importantes de sus inversiones destinadas a financiar su nivel de vida, debería considerar reducir el riesgo.

Considerar el grado de certeza

Ya tiene las cifras más importantes -va a necesitar una determinada cantidad de dinero durante un determinado número de años. Ahora debe hacerse una pregunta que podría ser difícil de contestar: ¿Con qué nivel de seguridad necesita saber que estos gastos van a estar cubiertos? Si requiere un alto grado de seguridad, deberá apartar una cantidad relativamente mayor e invertirá de forma más conservadora. Por el contrario, si algunos de sus gastos son más flexibles, podría decidir asignar una cantidad relativamente inferior e invertirla de forma más agresiva, asumiendo una mayor recompensa por el mayor riesgo - pero tendrá menos certeza de poder cubrir sus objetivos.

¿Quiere tener más certeza apartando una mayor cantidad de dinero? ¿O menos certeza con una cantidad inferior? Es inevitable aceptar esta contrapartida. (Desgraciadamente, no se puede tener todo).

Para ayudarle a visualizar este concepto, le proponemos un ejemplo de cómo alinear el capital de su cartera para cubrir su estrategia de estilo de vida (ver gráfico).

El gráfico indica cómo asignar sus fondos para mantener su nivel de gasto en una cartera de 100 millones de dólares. El ejemplo indica que debe destinar 30 millones de dólares para para poder gastar 1 millón de dólares al año durante y así mantener su estilo de vida los próximos 35 años.

Gastos de estilo de vida esenciales vs. discrecionales

Puede hacer que esta disyuntiva sea más llevadera si divide sus necesidades para mantener su estilo de vida en gastos esenciales y discrecionales. Tal vez dos terceras partes del gasto no sean negociables, pero podría eliminar un tercio sin demasiado sufrimiento. En este escenario, la parte de gastos esenciales requeriría una mayor certeza, lo que determinaría su cantidad y el estilo de inversión, mientras que el gasto discrecional podría ser cubierto con un importe inferior y una estrategia de inversión más agresiva. Debe recordar, no obstante, que deberá estar preparado para “renunciar” al gasto discrecional si lo requirieren las circunstancias.

Sea sincero -reconozca cuándo un gasto le parece realmente esencial. En este contexto, debo¡emos revelar un secreto sobre el comportamiento humano con el dinero: al aumentar nuestro patrimonio, tendemos a aumentar el consumo y el gasto para alinearlo con nuestro nuevo status. Esto podría significar una vivienda nueva o una obra de arte más valiosa. Lo que hace una década podría haber sido un gasto discrecional ahora puede convertirse en algo esencial.

Últimos apuntes

Lo importante es meditar deliberadamente y con intencionalidad sobre estas disyuntivas -y comprender el mensaje que nos dan. Tal vez el mensaje sea que está gastando demasiado o demasiado poco en relación con su nivel patrimonial. Tal vez sea que tiene un plan sólido para cubrir sus necesidades de estilo de vida, pero habría que ajustarlo un poco. Hay que mantener la vista puesta en el objetivo último: Asegurarse de asignar suficiente dinero para financiar su estilo de vida, e invertirlo adecuadamente para cubrir sus necesidades de gasto y las de su familia a lo largo de su vida. Creemos que nuestro enfoque centrado en cuatro elementos podrá resultarle de ayuda a la hora de guiar sus razonamientos, y enriquecer sus conversaciones con su familia y sus asesores profesionales de confianza.