Siga estos consejos para diseñar un marco para la toma de decisiones que se traduzca en elecciones financieras inteligentes.

Intencionalidad.

Solemos emplear esta palabra cuando hablamos de dinero, y por una buena razón: queremos estar seguros de que nuestras decisiones financieras tienen el impacto deseado. Ahora bien, actuar con intencionalidad puede resultar abrumador. Pero, ¿qué significa esto realmente? ¿Por dónde empezar?  

Para responder a esa pregunta, nos basamos en un concepto conocido como la «arquitectura de la elección», obra del economista y premio nobel Richard Thaler. La arquitectura de la elección puede definirse como el diseño de elecciones para influir de forma previsible en quienes toman las decisiones1.

Cuando actuamos como arquitectos de elecciones, determinamos qué resultados deseamos lograr y diseñamos nuestros entornos de toma de decisiones con el fin de maximizar las probabilidades de alcanzar estas metas.

Todos podemos ser arquitectos de nuestras propias vidas financieras para lograr los resultados que deseamos. En este artículo, presentamos cuatro métodos que le ayudarán a convertirse en un arquitecto de elección con respecto a su vida financiera, y que le permitirán adoptar decisiones inteligentes e influir en su forma de comportarse.

Pensemos en el arquitecto de un edificio. Resulta difícil imaginar que no conozca el uso que se dará al edificio antes de diseñarlo. Ser arquitecto de su vida financiera no es diferente. Identificar el uso que se desea dar al capital resulta esencial para diseñar la estrategia adecuada que le permitirá conseguir dicha meta. Por ejemplo, ¿qué pretende con su dinero: cubrir sus gastos de consumo anuales o lograr un crecimiento perpetuo de su patrimonio? El diseño, la construcción y la revisión de la estrategia serán totalmente diferentes en función de la finalidad (consumo o crecimiento del capital). El capital destinado a mantener su estilo de vida tendrá que ofrecerle efectivo de manera fiable cada año (sin una reducción demasiado rápida), mientras que una estrategia de crecimiento del capital se centrará en la reinversión continua de cualquier dinero recibido (de la manera más eficiente posible).  

La imagen muestra dos planos: uno de un edificio de oficinas y otro de una casa. A continuación, se muestran dos gráficos circulares: uno dividido en tres partes (renta variable, efectivo y renta fija) y otro con una sola parte (capital riesgo o «private equity»).

Cuatro métodos para convertirse en el arquitecto de su vida financiera e influir en su forma de comportarse

 

Escoger sus palabras con cuidado

El lenguaje es una de las herramientas más poderosas para cambiar las decisiones vitales, en las que se incluyen las decisiones financieras. Los seres humanos entienden que las personas tienen a su disposición numerosas combinaciones de palabras. Por consiguiente, saben que las palabras específicas elegidas para describir las diferentes opciones revelan información importante.2 Pensemos en el vaso medio lleno o medio vacío. La expresión «medio lleno» denota optimismo, mientras que «medio vacío» muestra un claro pesimismo. Imaginemos un escenario que tenga un 80% de probabilidades de éxito frente a un 20% de fracaso —el significado es el mismo en ambas descripciones, si bien la manera de expresarlo altera nuestra percepción de las posibilidades.

Por ello, si está buscando unir a los miembros de su familia para lograr un objetivo concreto o embarcarse en una «misión financiera», utilice un lenguaje positivo. Tanto la misión como las conductas que la fortalecen deben definirse claramente. Puede que la misión sea emplear el capital financiero para respaldar las aspiraciones y los propósitos de los miembros de la familia. Entre las conductas que alientan esa misión podrían incluirse la realización de estudios o la aceptación de trabajos que refuerzan esas aspiraciones o propósitos. Una misión diferente, como la de crear una empresa familiar duradera a lo largo de varias generaciones, necesitaría el respaldo de diferentes conductas, como la realización de estudios relacionados con el negocio familiar y actividades que apoyen la unidad familiar.

 

Aprovechar el poder de la inercia

Para muchos seres humanos, la inercia representa una fuerza poderosa (y que la arquitectura de la elección se toma muy en serio). No hacer nada puede generar mucha menos inquietud acerca de haber tomado la decisión equivocada si se compara con hacer algo. Esto resulta especialmente relevante cuando hablamos de decisiones monetarias.  

Pregúntese: Si me ocurriera algo, ¿qué pasaría automáticamente después? ¿Estaría mi familia bien posicionada para seguir adelante?

La legislaicón de su páis de residencia determinarán probablemente lo que pasará de manera automática (a menos que se hayan establecido otras medidas). Identifique qué elementos de esas normas predeterminadas se corresponden, o no, con sus intenciones. Aumentar estas correspondencias por medio de testamentos y planes patrimoniales forma parte de la arquitectura de la elección y puede ofrecerle tranquilidad, tanto a usted como a su familia.  

Para que las buenas conductas se vuelvan más automáticas, también podría considerar la posibilidad de programar con antelación (para el mismo día/fecha) sus revisiones trimestrales o anuales con asesores profesionales y con la familia. También puede otorgar un carácter sistemático tanto a sus distribuciones (para gestionar los gastos de su estilo de vida) como a sus planes de inversión (para evitar la pérdida de oportunidades de mercado). De esta forma, «no hacer nada» puede resultar por sí mismo un comportamiento positivo que desemboque en unos mejores resultados financieros.

 

Facilitar la adopción de buenas decisiones 

Cuando facilita la adopción de buenas decisiones, está ayudando a crear marcos de toma de decisiones que allanan el camino hacia la meta que persigue con su dinero.  

Puede que prevea gastar o regalar todo su patrimonio o tal vez desee dejar un legado a sus herederos. En cualquier caso, necesita especificar qué cantidad de dinero en efectivo debe tener disponible para vivir su vida con confianza, y separar dicha cantidad de las inversiones que necesitará para cubrir de manera fiable sus gastos de consumo futuros. Esto forma parte de su marco de toma de decisiones: eliminar un elemento clave que vuelve complicadas las decisiones, es decir, determinar lo que se hará en primer lugar.

A continuación, puede sopesar algunas de las opciones disponibles. ¿Tengo suficiente para dar a los hijos, a otros miembros de la familia o a la comunidad? ¿Tengo claro el propósito de la donación? ¿Entienden los beneficiarios mi intención? Luego, puede proceder a la adopción de decisiones más específicas como, por ejemplo, determinar el momento más conveniente y la estructura de su donación.

 

Reducir el número de elecciones

Resulta fascinante la manera en la que los seres humanos pueden sentirse atraídos por la complejidad de la toma de decisiones financieras, incluso si esto desemboca en decisiones desacertadas. No obstante, determinados estudios sugieren que, cuando se trata de adoptar decisiones financieras, menos puede ser definitivamente más3.

Reducir el número de elecciones puede resultar valioso porque solo podemos procesar eficazmente una cierta cantidad de información para tomar decisiones en un periodo de tiempo determinado. Así pues, piense en todas las decisiones financieras que tiene delante de usted. ¿Delega decisiones en otros de forma que puede otorgar a las decisiones más importantes la prioridad que precisan? ¿Es su estrategia de inversión demasiado complicada, teniendo en cuenta lo que pretende lograr con su dinero? Las respuestas a estas preguntas pueden ayudarle a racionalizar y simplificar sus elecciones financieras.

 

Reflexiones finales

Los cuatro métodos que hemos descrito (escoger las palabras con cuidado; aprovechar el poder de la inercia; facilitar la adopción de buenas decisiones; y reducir el número de elecciones) pueden ayudarle a convertirse en el arquitecto de su propia vida financiera. Ninguna de ellas reviste dificultad. Como en muchas iniciativas, la simplicidad puede representar una fuerza poderosa en la toma de decisiones financieras. Si reconocemos que somos simplemente humanos, con limitado tiempo, energía y capacidad cognitiva, entonces podremos diseñar nuestros entornos de toma de decisiones para influir de manera previsible en nuestros comportamientos y maximizar así las probabilidades de lograr nuestros objetivos financieros.

La imagen muestra tres preguntas que el encuestado debe clasificar en una escala desde «totalmente de acuerdo» hasta «totalmente en desacuerdo».
  • El índice MSCI China representa las compañías de grande y mediana capitalización de China, para acciones H, B, red chip y p chip de China y los instrumentos extranjeros cotizados (por ejemplo, los certificados americanos de depósito de valores o «ADR»). Con 459 componentes, el índice abarca alrededor del 85% de este universo de renta variable china. En la actualidad, el índice también incluye acciones A de gran capitalización, representadas al 5% de su capitalización de mercado ajustada de libre flotación.
  • El índice Standard and Poor’s 500 es un índice ponderado por capitalización de mercado que se compone de 500 valores. El índice ha sido diseñado para medir la rentabilidad de la economía nacional en general a través de las fluctuaciones en el valor de mercado de 500 valores que representan todos los sectores principales. El índice se definió con base 10 para el periodo de referencia de 1941 a 1943.
  • El índice STOXX Europe 600 replica 600 compañías cotizadas en bolsa y domiciliadas en alguno de los 18 países de la región europea representados. El índice incluye compañías de pequeña, mediana y gran capitalización. Los países representados en el índice son Austria, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Países Bajos, Islandia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Noruega, Portugal, España, Suecia, Suiza y el Reino Unido.
  • Este material se ofrece con fines meramente informativos, y puede aportarle información acerca de determinados productos y servicios ofrecidos por
    los departamentos de gestión de patrimonios de J.P. Morgan, que forman parte de JPMorgan Chase & Co. («JPM»). Le rogamos que lea toda la información importante.
 

1 Sunstein, Cass R., et al. Nudge: Improving Decisions About Health, Wealth, and Happiness. 2014.

2 McKenzie, Craig, et al. “Recommendations Implicit in Policy Defaults.” Psychological Science, 27 Sept. 2005, pages.ucsd.edu/~mckenzie/McKenzieetal2006PsychSci.pdf

3 Iyengar, Sheena. “How Much Choice Is Too Much?: Determinants of Individual Contributions in 401K Retirement Plans.”  In Pension Design and Structure: New Lessons from Behavioral Finance. Ed. O. S. Mitchell and S. P. Utkus. New York: Oxford University Press, 2004.