“¿Mayor patrimonio, mayores problemas?” Cómo podemos ayudarle a reforzar el efecto positivo que tiene el dinero en su vida.

Intuitivamente, pensamos que tener un mayor patrimonio debería hacernos más felices -un patrimonio mayor debería implicar una mayor sensación de satisfacción. Sin embargo, la realidad es más compleja. Un estudio científico reciente ha concluido, tras analizar datos de más de 1,7 millones de personas de todo el mundo, que podría existir un punto de inflexión en el que más renta está correlacionada con menores niveles de satisfacción con la vida.1 De hecho, la satisfacción parece “saciarse” o maximizarse con una renta anual cercana a 95.000 dólares. Resulta sorprendente, ¿no? La posibilidad de que la satisfacción con la vida podría tocar techo a niveles de renta más bajos de lo esperado puede ayudarnos a poner en perspectiva nuestros sentimientos sobre el dinero, tanto positivos como negativos.

¿Qué pensamos sobre el dinero? Para tratar de contestar a esta pregunta, hicimos una encuesta a 1.500 personas con distintos niveles de patrimonio, en países de Asia, Norteamérica, Europa y Latinoamérica. Les realizamos una serie de preguntas para averiguar qué pensaban realmente sobre el dinero en el contexto de su vida familiar. Encontramos que los encuestados con mayor patrimonio (activos iguales o superiores a 5 millones de dólares) describían más a menudo el significado del dinero para su familia utilizando palabras negativas (complejidad, carga, confusión y conflicto) en comparación con encuestados con menor patrimonio (activos entre 250.000 dólares y 1 millón de dólares). Para alguien como yo, que trabajo con familias con grandes patrimonios, el resultado es inquietante. No obstante, hay noticias que invitan al optimismo. En todos los niveles de patrimonio, aproximadamente el mismo porcentaje de participantes describieron el dinero en términos positivos, utilizando palabras como oportunidad, claridad o empoderamiento.

Los colores del dinero

Fuente: Investigación de J.P. Morgan Banca Privada, J2019. Total N = 1.500. Los porcentajes reflejan respuestas de todos los grupos de edad (21–51+).

Los encuestados tenían la posibilidad de elegir más de una respuesta.

Resultados de la encuesta sobre qué opinan sobre el dinero personas con distintos niveles de patrimonio.

Esencialmente, los datos confirmaron una de mis creencias fundamentales. A cualquier nivel de patrimonio, las personas tienen la oportunidad de acentuar el efecto positivo -y reducir el efecto negativo- del dinero en sus vidas. En este artículo subrayamos los resultados de la encuesta y analizamos cómo centrarnos en todas las asociaciones positivas que nos puede proporcionar el dinero (los recursos), reduciendo al mismo tiempo los efectos negativos. Nuestro objetivo último es ayudarle a actuar con intencionalidad en la toma de decisiones relacionadas con el dinero en su familia. Partiendo de nuestra encuesta, ofrecemos las tres siguientes sugerencias que le ayudarán a asegurarse de que actúa con la debida intencionalidad a la hora de abordar temas monetarios importantes en su familia.

Identificar a alguien que facilite la comunicación en su familia

La comunicación resulta clave para que el dinero tenga el efecto deseado. El diálogo crea una dinámica en la familia en la que todo puede salir a la luz -desde los sentimientos en torno al dinero a las ideas sobre cómo debería utilizarse. Hemos preguntado a los participantes de nuestra encuesta quién de su familia, en su caso, impide este flujo de información. A todos los niveles, la respuesta más común ha sido la “pareja/cónyuge”, con los “padres y/o hermanos” en segunda posición, a poca distancia. Las personas con menor probabilidad de dificultar la comunicación son los profesionales de las finanzas o los abogados. En general, estos profesionales saben cómo estructurar las conversaciones de forma positiva (por ejemplo, plantear discusiones que le ayudarán a alinear sus intenciones y sus comportamientos con sus valores familiares), y no negativa (por ejemplo, discusiones que generarán desacuerdo en la familia).

La dinámica del diálogo

Fuente: Investigación de J.P. Morgan Banca Privada, 2019. Total N = 1.500. Los porcentajes reflejan respuestas de todos los grupos de edad (21–51+).
Gráfico 1: Gráfico que muestra si los distintos miembros de la familia impiden la comunicación sobre las decisiones dinerarias en distintos niveles de patrimonio. Para los encuestados con activos totales entre 250.000 $ y 4,9 millones de dólares, el 58% respondió que nadie impedía la comunicación, mientras que, en el grupo de encuestados con activos totales superiores a los 5 millones de dólares, el 65% respondió que alguien en su círculo familiar sí impedía el flujo de información sobre dinero.

Explicar el “por qué” de sus donaciones 

¿Explica usted por qué decide donar algo (o no)? Sin comunicación, el receptor debe encontrar por sí solo la razón o el motivo. Más del 70% de las personas de nuestro estudio -con independencia de su nivel patrimonial- afirmaron que las donaciones de dinero se realizaban por “amor”, siendo el siguiente motivo más citado “ayuda/apoyo”. Muy pocos encuestados contestaron que el motivo de una donación era la deducción fiscal; aun así, deberíamos analizar esta posibilidad. Digamos que usted cada año realiza una donación exenta de impuestos. Sin comunicación, ¿está seguro que se recibirá, como usted pretende, como un regalo motivado por el amor o la voluntad de apoyar a su receptor? ¿O podría percibirse erróneamente como nada más que una estrategia para transferir activos de forma fiscalmente eficiente?

Por regla general, los regalos significan algo, por lo que dar significado al dinero y a los objetos puede resultar ser el regalo más extraordinario de todos, tanto para quien da como para quien recibe. En nuestra familia, los padres de mi mujer pagan generosamente los gastos de educación de mi hija. Todos los años, al final del curso, y también en otros momentos, hablamos de la importancia que tiene la educación en nuestra familia. Al mismo tiempo, mi mujer, mi hijo y yo comentamos entre nosotros lo que agradecemos a los abuelos el haber dado a mi hija la oportunidad de desarrollar plenamente su capacidad intelectual.

 

Plantear las preguntas y problemas relacionados con el dinero a personas que le puedan ayudar

A veces es difícil saber a quién acudir para hablar de nuestros sentimientos y pensamientos sobre el dinero -especialmente cuando hay problemas. Elija bien a las personas en quien confía (tanto para cuestiones financieras como para aquéllas que no lo son). Escriba los nombres de todas las personas con las que cree que puede compartir sus dudas e inquietudes sobre asuntos financieros y de inversión. ¿Conoce a muchas, algunas o ninguna? Y, una pregunta relacionada con lo anterior: ¿Tienen los miembros de su familia -padres, pareja, hijos- personas a quienes pueden acudir? De ser así, ¿quiénes son?

A menudo, los hijos más jóvenes de nuestros clientes nos comentan que no tienen a nadie con quien hablar sobre sus dudas relacionadas con el dinero, que pueden abarcar desde temas sociales a recibir formación sobre mercados e inversiones. Esta situación subraya la oportunidad que existe de ayudar a los demás miembros de la familia a encontrar personas con quienes trabajar para solucionar sus conflictos relacionados con el dinero.

Conclusiones finales

“El dinero nunca ha hecho feliz a los hombres, ni lo hará”, escribió Benjamin Franklin. “No hay nada en su naturaleza que produzca felicidad”. Nosotros lo diríamos de forma ligeramente distinta: En sí, el dinero no nos hace felices. Sin embargo, todos tenemos la oportunidad de fortalecer los efectos positivos del dinero en nuestras vidas, y mitigar los negativos. Considere nuestros tres consejos -facilitar la comunicación, explicar los motivos que subyacen a sus donaciones y plantear los problemas relacionados con el dinero a personas que le puedan ayudar.  Los tres podrán darle las herramientas que necesita.

Metodología de investigación

Nuestra investigación global se ha llevado a cabo en colaboración con iResearch. Hicimos una encuesta a 1.500 personas de todo el mundo, en 11 áreas de Norteamérica, Sudamérica, Europa y Asia (Hong Kong, Singapur, China, Brasil, México, España, Francia, Alemania, Italia, Reino Unido y Estados Unidos). La población incluía un 45% de mujeres, y se distribuía entre una amplia variedad de grupos de edad 21–35 (34%), 36–50 (34%) y 51+ (32%). El patrimonio de los participantes (excluyendo sus viviendas personales), oscilaba entre 250.000 dólares y 100 millones de dólares, con un 36% entre 250.000 dólares y 1 millón de dólares, un 34% entre 1 millón de dólares y 5 millones de dólares y un 30% por encima de 5 millones de dólares.

 

Notas a pie de página:

1 Fuente: Jebb, Andrew T., et al. “Happiness, Income Satiation and Turning Points around the World.” Nature News, Nature Publishing Group, 8 de enero de 2018, www.nature.com/articles/s41562-017-0277-0.