En tiempos de incertidumbre, aquellos que buscan cometer fraudes intentarán aprovecharse de la ansiedad —o incluso la generosidad— de las personas. De acuerdo con la Comisión Federal de Comercio (FTC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, el entorno actual no es una excepción, ya que se están creando estafas cada vez más sofisticadas con el propósito de robar activos e información personales. Consulte la información que aparece a continuación si desea saber más sobre cómo se puede proteger de las estafas.

A continuación se describen algunas estafas comunes que deben conocerse

  • Ingeniería social: Los estafadores envían correos electrónicos y mensajes de texto, además de realizar llamadas telefónicas, en donde se presentan como trabajadores de instituciones sanitarias o expertos de otra índole que proporcionan información sobre el coronavirus. Los correos electrónicos suelen contener enlaces o documentos adjuntos con programas malignos (malware), así como pueden redirigir a un sitio web malicioso en el que se recopila información personal o credenciales de inicio de sesión.
  • Estafas de inversión: En épocas de volatilidad en los mercados, los estafadores que sacan partido del miedo ofrecerán rentabilidades «garantizadas» con el objeto de atraer a los inversores a transacciones fraudulentas. Cualquier oferta demasiado buena para ser cierta probablemente sea un engaño. Asesores sin escrúpulos y sin autorización podrían ofrecer inversiones en metales preciosos o emplear prácticas de venta abusivas con el objeto de convencer a inversores de que las inversiones que ofrecen son «más seguras» que sus carteras actuales.
  • Estafas relacionadas con donaciones: A menudo, los estafadores se sirven de la disposición natural de las personas a ayudar. En ocasiones, podrían crear organizaciones benéficas falsas con el objeto de pedir ayuda para apoyar a personas necesitadas. Otras veces podrían hacerse pasar por un representante de una organización benéfica auténtica y proporcionar instrucciones de pago fraudulentas en las que solicitan, a veces, criptomonedas como el bitcoin.
  • Estafas relacionadas con compras: Los estafadores fijan cada vez más su objetivo en los consumidores que compran por Internet. Los ciberdelincuentes están creando falsos sitios web o publicando anuncios en las redes sociales con la mira puesta en vender productos fraudulentos. Con frecuencia, sucederá que las personas pagarán al estafador y no recibirán nunca el producto.
  • Estafas relativas a urgencias personales: Los estafadores podrían hacerse pasar por familiares o amigos enfermos, llamar por teléfono o mandar mensajes en los que piden que se les envíen fondos rápidamente. Podrían afirmar que necesitan abonar la hospitalización o la repatriación desde un país extranjero con el objeto de convencerle para que envíe fondos antes de que pueda verificar lo que le cuentan.

Lo que puede hacer para evitar el fraude

  • Permanezca alerta: Esté atento para identificar correos electrónicos, llamadas telefónicas y mensajes de textos fraudulentos.
    • Revise la dirección de correo electrónico del remitente: los estafadores suelen crear direcciones de correo que podrían resultar familiares a simple vista, de tal forma que harían creer al destinatario que el correo electrónico es legítimo.
    • Pase el cursor sobre los hipervínculos para ver la dirección web completa antes de hacer clic en un enlace potencialmente malicioso. A menudo, hacer clic en el enlace le redirigirá a una página web que podría parecerse a una que ha consultado con anterioridad, si bien contiene campos adicionales en los que se solicita información personal o de pago.
    • Confirme la identidad del solicitante por medio de un método alternativo y verificado antes de proporcionar cualquier información personal o financiera.
    • Entre algunas señales de alerta en los correos electrónicos cabe incluir una ortografía y una gramática deficientes, un tono de urgencia, unos logotipos falsos y poca o inexistente información de contacto.
  • Póngase en contacto con su representante de J.P. Morgan para validar posibles oportunidades de inversión, aun cuando la oportunidad la brinde un tercero.
    • Investigue la compañía y la inversión para cerciorarse de que son auténticas. No se deje presionar ante una oportunidad de inversión antes de investigar la «oportunidad».
  • Antes de realizar una donación a una organización benéfica o un sitio web de microfinanciación colectiva (crowdfunding), investigue la organización para determinar su autenticidad. La mayor parte de las organizaciones benéficas e instituciones sanitarias no aceptan criptomonedas.
  • Desconfíe de los distribuidores minoristas en línea poco conocidos, compruebe su reputación y, cuando responda a ofertas especiales, especialmente a través de correos electrónicos no solicitados y redes sociales:
    • Investigue la compañía y el producto antes de la adquisición. Lo mejor es ir al sitio web de la compañía para adquirir el producto en lugar de hacerlo a través de un tercero. Cualquier producto que parezca demasiado bueno para ser cierto probablemente es un engaño.
  • Resista la tentación de actuar inmediatamente, con independencia de cuán dramática sea la petición.
    • Verifique la identidad de cualquier persona que se ponga en contacto con usted o proponga devolver la llamada a un número de teléfono que sepa que es verdadero.
    • Compruebe la información con alguien de su confianza.
    • No transfiera fondos, ni envíe órdenes, sin la diligencia debida pertinente.

Estamos aquí para ayudarle

Si cree haber sido víctima de fraude, hable con su representante de J.P. Morgan inmediatamente.

 

 

* Este documento reviste un carácter meramente educativo e informativo y no debe considerarse que aborda todos los aspectos del tema que se plantea, por lo que no debe servir como fundamento para tomar decisiones. La información recogida en este documento pretende ayudar a los clientes a protegerse frente al fraude informático. No contiene un listado completo de todos los tipos de actividades de fraude informático, ni tampoco identifica todos los tipos de buenas prácticas de ciberseguridad. Usted y su empresa u organización son responsables de determinar cuál es la mejor forma de protegerse frente a las actividades de fraude informático y de seleccionar las buenas prácticas de ciberseguridad que mejor se adecuen a sus necesidades. Cualquier reproducción, retransmisión, difusión u otro uso no autorizado de este documento o de la información que en él se recoge por parte de cualquier persona o entidad están terminantemente prohibidos.