La historia de un cliente subraya la necesidad de establecer normas para publicar datos en Internet -especialmente cuando la familia está de viaje.

Un cliente compartió esta historia con nosotros:

Cuando nuestra familia estaba de vacaciones en Europa, unos estafadores atacaron nuestra family office. El director financiero autorizó por error una transferencia de 250.000 dólares a una cuenta bancaria fraudulenta. Aunque, generalmente, yo apruebo verbalmente todos los movimientos de dinero, el estafador sabía suficientes detalles de nuestro viaje (incluyendo horarios de vuelo e itinerario) como para hacerse pasar por mí, y pudo convencer al director financiero de que diera la orden de la transferencia.

Al descubrir el fraude, llamamos inmediatamente a nuestro equipo de servicio al cliente de J.P. Morgan, e iniciamos una investigación. Nos sentimos intimidados al ver cuánto sabían estos criminales sobre nuestros planes de viaje. No obstante, pronto quedó claro que el estafador no nos había hackeado, ni nos había seguido ni había leído nuestros correos electrónicos; simplemente había deducido nuestros planes de viaje del perfil público de nuestro hijo en las redes sociales. Mientras esperábamos para embarcar en el vuelo de salida, nuestro hijo publicó una foto de la puerta de embarque con la frase: “A París con la familia. ¡Nos vemos en dos semanas!”

Este incidente nos hizo establecer una nueva regla en la familia: no publicamos fotos ni información sobre nuestras vacaciones hasta que acaba el viaje; tampoco nos registramos en ninguna ubicación en las redes sociales durante el viaje. También realizamos un análisis más profundo de los protocolos para transferencias de nuestra family office, y añadimos un nivel de aprobación adicional, así como la exigencia de confirmación telefónica para operaciones de importes altos.

Nuestros especialistas informáticos ofrecen estos consejos para viajar

“Esta historia ilustra cómo los hijos pueden poner en riesgo el patrimonio y la seguridad de una familia, sin darse cuenta de los efectos que tienen sus acciones,” afirma Gary Sorrentino, Responsable Global de Conocimiento y Educación en Informática de J.P. Morgan Asset & Wealth Management. “En este caso, la familia respondió estableciendo mejores controles y normas sobre su actividad en redes sociales para protegerse en el futuro.”

Cuando vaya de viaje, añade Ileana van der Linde, la Responsable Global del Programa de Conocimiento y Educación en Informáica, considere pedirle a sus hijos, familia, amigos y compañeros de viaje que: 

  • Mantengan su ubicación actual y planes de viaje en privado. Una abogada que viajó recientemente con su marido y unos amigos experimentó una desagradable sorpresa al ver que sus compañeros de viaje les estaban “taggeando” en fotografías públicas en las redes sociales, desvelando que no estaban ni en casa ni en la oficina, lo que les dejaba expuestos.  
  • Eviten utilizar el wifi público de hoteles, aeropuertos y aviones. Es sorprendentemente fácil para los hackers falsificar o imitar los nombres de estas redes, de forma que, aunque usted crea estar en el wifi legítimo del hotel, es posible que haya entrado en el wifi de un hacker, exponiendo sus datos personales.
  • Esperen a que acabe el viaje para publicar fotos y descripciones del mismo en redes sociales. Incluso entonces, consideren que probablemente lo más sabio sea compartir menos información en Internet.    

Si desea saber más sobre cómo proteger la seguridad de sus hijos en las redes y educarles sobre temas financieros, pida a sus representantes de J.P. Morgan una copia de nuestra guía titulada Cómo enseñar a sus hijos sobre el patrimonio. Si viaja a menudo, pida una copia de nuestra hoja de recomendaciones de ciber seguridad: Protéjase mientras viaja.