Si recientemente ha pensado en los trabajadores de servicios esenciales, las cadenas de suministro de alimentos o la diversidad, entonces comprenderá por qué la inversión sostenible ha cobrado aún más impulso durante la crisis del COVID-19.

La «inversión sostenible» es un término general que describe los enfoques de inversión que no solo incorporan objetivos financieros, sino también objetivos sociales y ambientales. A medida que comienza a vislumbrarse la recuperación económica tras la recesión producida por la pandemia, los inversores se muestran más interesados por las estrategias que tienen en cuenta factores ambientales, sociales y de gobierno corporativo (ESG, por sus siglas en inglés). Además, existen cada vez más pruebas de que las compañías con sólidos perfiles ESG pueden comportarse mejor durante periodos de incertidumbre, así como generar rentabilidades robustas ajustadas al riesgo.

La inversión sostenible también encaja a la perfección con las megatendencias mundiales a largo plazo. A continuación examinamos por qué la identificación de empresas de gran calidad utilizando la perspectiva ESG podría ofrecer oportunidades duraderas para los inversores a largo plazo.

La inversión sostenible ha adquirido una creciente popularidad en los últimos años, si bien el interés y la concienciación parecen haberse acelerado durante la pandemia: el COVID-19 ha dejado claro a los inversores que los factores ESG son relevantes, especialmente en tiempos de crisis.

  • La renta variable sostenible ha batido en rentabilidad a su homóloga tradicional este año: Aunque algunos observadores calificaron la inversión sostenible de un «lujo del mercado alcista», la fuerte dinámica registrada antes del estallido de la pandemia no ha flaqueado. Es más, las compañías con perfiles ESG más sólidos se han visto recompensadas. Desde principios de año, los índices mundiales de renta variable ESG, integrados por compañías con robustos perfiles ESG, han obtenido rentabilidades superiores a las de los índices de mercado tradicionales. Véase el siguiente gráfico.

Los índices de líderes ESG han superado al mercado en general

Fuente: Morningstar, a 30 de junio de 2020.

Mercado mundial = índice MSCI ACWI, Líderes ESG mundiales = índice MSCI ACWI ESG Leaders, Mercados desarrollados = índice MSCI World, Líderes ESG de mercados desarrollados = índice MSCI World ESG Leaders, Mercados emergentes = índice MSCI EM, Líderes ESG de mercados emergentes = índice MSCI EM ESG Leaders, Mercado estadounidense = índice MSCI USA, Líderes ESG estadounidenses = índice MSCI ESG Leaders. Véase el epígrafe «Definiciones de los índices». Las rentabilidades pasadas no garantizan los resultados futuros.

El gráfico ilustra las rentabilidades desde principios de año hasta el 20 de junio de 2020 de varios índices de renta variable, que representan los mercados mundiales, los mercados desarrollados, los mercados emergentes y el mercado estadounidense. El gráfico muestra que los índices de compañías líderes en ESG han registrado una rentabilidad superior a la de los índices de mercado tradicionales en general en los cuatro mercados representados.
  • El sentimiento es positivo: Más de la mitad de los inversores institucionales mundiales encuestados por J.P. Morgan Investment Bank en marzo de 2020 afirmaron que, en su opinión, la crisis tendría un efecto positivo en la dinámica ESG durante los tres próximos años1.
  • Las entradas de capitales en los fondos ESG y sostenibles van en aumento: Tras dos años de entradas récord (2018 y 2019), los inversores destinaron aún más capital a los fondos sostenibles en 2020, mientras que, en el primer trimestre, se produjeron salidas de los fondos convencionales2. De hecho, hasta mayo, no se había registrado ni una sola semana de salidas en los fondos cotizados (ETF) mundiales sostenibles, ni siquiera durante la fuerte corrección de marzo3. Según algunos analistas, los flujos deberían seguir mostrando la fortaleza de esta tendencia4.

El COVID-19 ha intensificado el énfasis en los aspectos «sociales» (S) y de «gobierno corporativo» (G)5. La enfermedad ha afectado de forma desproporcionada a los miembros de grupos raciales y étnicos minoritarios, lo que ha puesto de manifiesto las desigualdades sociales. Los medios de comunicación han puesto el foco en el comportamiento corporativo: los despidos, las bajas por enfermedad, la seguridad de las condiciones laborales y si las compañías mantenían relaciones justas con sus proveedores y clientes.

Tras varios años en los que los inversores se han centrado principalmente en los aspectos ambientales (E) dada la generalizada inquietud por el planeta (que sigue bien presente), vaticinamos una atención más equilibrada entre los factores E, S y G en el futuro.

S - El bienestar pasa a primer plano: La convicción de los inversores de que los asuntos ESG adquirirán aún más relevancia resulta especialmente cierta en el caso del pilar social, que sitúa el capital humano en el centro de sus preocupaciones. A nuestro parecer, los inversores otorgarán una mayor importancia a las empresas que prestan atención al bienestar de sus empleados, tanto durante como después de esta crisis. También parece probable que se intensifique el escrutinio sobre la forma en la que las empresas tratan a sus proveedores, clientes y comunidades, así como la resiliencia de las cadenas de suministro, ya que se prevé una tendencia hacia la reubicación.

G - Un buen gobierno corporativo podría adquirir aún más importancia

La pandemia, y las consiguientes turbulencias en el mercado, han planteado significativos riesgos operativos para las compañías. Esto ha alentado a muchos inversores a centrarse en los asuntos de gobernanza, al considerar que las firmas mejor administradas responderán mejor a los desafíos actuales y futuros. En el contexto del COVID-19, los inversores están prestando más atención a la forma en la que las empresas asignan el capital. Por ejemplo, ¿dan prioridad los equipos directivos a la remuneración de los ejecutivos, incluso en medio de la oleada de despidos provocada por la pandemia? ¿Cómo se están abordando el reparto de dividendos y las recompras de acciones? También parece probable que se haga mayor hincapié en la demografía de los equipos directivos y los consejos de administración, ya que la diversidad en los órganos rectores suele aportar un abanico más nutrido de opiniones en el proceso de toma de decisiones empresariales.

Una buena calificación en estas medidas podría indicar que una compañía está mejor posicionada para funcionar sin sobresaltos y, con el paso del tiempo, mejorar su valor intangible a través de decisiones estratégicas más prudentes6.

E - El factor ambiental

La demanda de combustibles fósiles se redujo durante el primer trimestre, mientras que la demanda de combustibles renovables (utilizados principalmente para la generación de electricidad) se mantuvo en el mismo nivel. Esto podría sugerir que los inversores están preparados para invertir en la transición energética (que supondría la sustitución de los combustibles fósiles por los renovables), una tendencia que ofrece numerosas oportunidades de inversión sostenible7.

Los datos económicos sustentan este escenario: la energía eólica y solar superó al carbón como fuente de generación eléctrica en la Unión Europea (UE) en 2019 y en el Reino Unido y Estados Unidos, desde principios de año8. Aunque históricamente las energías renovables no han sido rentables en comparación con las fuentes de energía tradicionales, los costes de las renovables han descendido entre un 70% y un 90% desde 20099.

Un nuevo impulso a favor de la transición energética debería proceder de los gobiernos. El recién anunciado plan de recuperación de la Unión Europea apoyará la infraestructura sostenible, la electrificación del transporte, el uso de fuentes renovables y otros ámbitos similares. En Asia, Corea ha anunciado un nuevo paquete de medidas de recuperación del acuerdo ecológico.

Consideramos que la sostenibilidad representa un área de crecimiento potencial a largo plazo, porque encaja a la perfección con lo que, en nuestra opinión, son tendencias de crecimiento seculares, a saber, cambios a largo plazo en las sociedades y las economías. Entre las tendencias duraderas que podrían ofrecer atractivas oportunidades de inversión se incluyen la energía limpia (la transición hacia las energías renovables), los productos de consumo sostenibles y los vehículos eléctricos.

Pongamos como ejemplo la energía renovable, que todavía se halla en una fase muy temprana y representa menos de una quinta parte del espacio energético a escala mundial. Las expectativas de los analistas sectoriales apuntan a un considerable crecimiento a nivel internacional, con una cuota del 40% en la generación de electricidad de aquí a 2030 y más del 60% de aquí a 205010.

Los productos de consumo que se comercializan como sostenibles ya están experimentando una fuerte demanda, aunque representan menos del 20% del total de ventas en Estados Unidos11Anticipamos que las empresas seguirán innovando y adaptándose a las cambiantes expectativas de los consumidores y de los inversores para no quedar relegadas a un segundo plano.

Por último, las inversiones en los vehículos eléctricos y la infraestructura de apoyo probablemente se verán recompensadas, ya que se prevé que los coches eléctricos acaparen en torno al 58% de las ventas de automóviles y representen alrededor de una tercera parte de todos los vehículos de pasajeros en circulación antes de 204012. Los inversores con visión de futuro pueden identificar oportunidades para sacar partido de estas tendencias.

La inversión sostenible como una estrategia de inversión inteligente a largo plazo

 

La integración de los factores ESG en los análisis de las carteras puede poner de relieve importante información corporativa con un impacto financiero real. Las empresas que presentan los mejores perfiles ESG suelen ser más competitivas y rentables, además de contar con mejores mecanismos de control de riesgos, lo que se traduce en sólidas rentabilidades.

Cuando analizamos el futuro más allá del COVID-19, consideramos que los factores ESG desempeñarán una función cada vez más relevante en el análisis de inversión, al tiempo que los inversores podrían considerar las tendencias de sostenibilidad a largo plazo como un ámbito de mayor crecimiento. Póngase en contacto con su equipo de J.P. Morgan si desea conocer lo que la inversión sostenible podría significar para su cartera y sus objetivos a largo plazo. 

 

1“Stay safe and think long term—Investor Survey on the impact of COVID-19 on ESG investing,” J.P. Morgan Cazenove, March 2020. J.P. Morgan polled investors from 50 global institutions, representing a total of USD12.9 trillion in assets under management, on how they expected COVID-19 would impact the future of ESG investing.

2“Global Sustainable Fund Flows,” Morningstar (May 2020). In the first quarter of 2020, ESG fund flows were up USD45.6 billion, while traditional funds experienced USD384.7 billion of outflows.

3“Equity and FI U.S. and Europe-based ETF flows—January 6 to May 8, 2020,” Bloomberg, May 2020.

4For more on ESG fund flows, which quadrupled from 2018 to 2019, see Jon Hale, “Sustainable Funds U.S. Landscape Report—Record flows and strong fund performance in 2019,” Morningstar Research, February 14, 2020.

5Jean-Xavier Hecker et al., “COVID-19 likely to be a long-term catalyst for more balanced ESG investing,” ESG & Sustainability Research, J.P. Morgan Cazenove, March 30, 2020.

6Hale, 2020.

7“Global Energy Review 2020,” International Energy Agency, April 2020, https://www.iea.org/reports/global-energy-review-2020.

8According to the U.S. Energy Information Administration; “UK Electricity January to March 2020,” UK Government Publishing Service, June 2020, https://assets.publishing.service.gov.uk/government/uploads/system/uploads/attachment_data/file/894953/Electricity_June_2020.pdf Agora Energiewende, 2019 and International Energy Agency (2020).

9“Lazard’s Levelized Cost of Energy Analysis 12.0,” November 2018. Represents the mean LCOE, measured in USD per megawatt hour. LCOE: levelized cost of energy, the net present value of the unit-cost of electricity of the lifetime of a generated asset, a proxy for the average price a generating asset must receive to break even over its lifetime.

10“New Energy Outlook 2019,” BloombergNEF, September 2019.

11“Research on IRI Purchasing Data (2013–2018),” NYU Stern Center for Sustainable Business, March 11, 2019. The total value of sustainability-marketed products is estimated based on sales of 36 product categories.

12“Electric Vehicle Outlook,” BloombergNEF, 2020.