¿Cómo podría usted ayudar a mejorar el potencial de la próxima generación?

La educación es fundamental tanto para el éxito personal como para el desarrollo global. Según la UNESCO, cada año adicional de educación primaria puede aumentar los ingresos futuros de una persona hasta un 10% y, en el caso de las mujeres, hasta un 20%. Sin embargo, se estima que 264 millones de niños en todo el mundo no están inscritos en el sistema educativo y muchos de los que están carecen de las herramientas necesarias para dominar las habilidades más básicas.

En este resumen general de The J.P. Morgan Philanthropy Field Guide: Global Education for School-Aged Children, exploramos los aspectos clave de la programación educativa y de las diversas oportunidades existentes para que los filántropos mejoren los resultados educativos en todo el mundo.

Con independencia de donde viva un estudiante, dos factores son críticos para su aprendizaje:

  • Acceso
    Este aspecto describe las numerosas circunstancias que fomentan (o potencialmente dificultan) la capacidad de un niño para obtener una educación, como la distancia entre el hogar y la escuela o las normas culturales que desalientan a las niñas, los migrantes o los niños discapacitados para buscar una formación.
  • Calidad
    Esto se relaciona con el curriculum y los contenidos, la capacidad de los profesores para guiar el aprendizaje de los estudiantes y la pertinencia de lo que se enseña. Incluso los estudiantes que asisten a la escuela pueden no aprender en condiciones debido a profesores poco cualificados o ausentes, un currículo inapropiado o libros y materiales inadecuados.

A medida que los filántropos buscan mejorar el acceso y la calidad de la educación, es necesario considerar cuatro preguntas:

  1. ¿Está integrado el programa educativo en el sistema escolar oficial o se encuentra fuera de él?
    La educación oficial se caracteriza por escuelas que forman parte de un sistema oficial y que siguen un plan de estudios aprobado por el gobierno. La educación no oficial está formada por escuelas y programas educativos ajenos al sistema oficial y que generalmente son administrados por organizaciones no gubernamentales. La educación no oficial enseña a través de formación no regulada y autodirigida a fin de capacitar a los estudiantes.

  2. ¿A qué nivel educativo se dirige el programa?
    Los programas suelen estar segmentados en educación infantil, educación primaria, educación secundaria y educación superior. La formación técnica y profesional puede incluirse en los niveles secundario o superior.

  3. ¿Cómo se adapta el programa a la geografía?
    El estatus socioeconómico, la cultura, la densidad de población y la topografía influyen en la educación y en cómo los niños acceden a ella. Si bien los modelos se pueden escalar y aplicar a varias geografías, deben adaptarse a las circunstancias regionales y culturales para que puedan tener éxito.

  4. ¿El programa va dirigido a una población especial?
    Algunos segmentos de la población tienen necesidades educativas especiales y afrontan barreras únicas, como los niños marginados debido a discapacidad o a VIH/SIDA y otras enfermedades, así como las castas y los grupos étnicos minoritarios.

Algunos filántropos se centran en el cambio sistémico para mejorar el acceso y la calidad, trabajando a través de instituciones oficiales a fin de aprobar nuevos modelos y abogar por mejores políticas. Otros encuentran más satisfactorio trabajar a escala local. Con cualquiera de estos enfoques, hay varias formas de marcar la diferencia si la educación es su preferencia filantrópica:

  • Mejorar la infraestructura y los materiales de aprendizaje
    Además de construir y equipar aulas, los filántropos pueden aportar elementos que mejoren la accesibilidad para los estudiantes con discapacidad, proporcionar baños separados para niñas y niños o financiar el acceso a Internet. Las escuelas en muchos países de ingresos bajos y medios también necesitan libros de texto y otros materiales de aprendizaje. La capacitación de los profesores en nuevos materiales y tecnologías es otro ámbito donde se puede prestar apoyo.
  • Impulsar estrategias que contraten, formen y retengan profesores
    Será necesario contratar a unos 68,8 millones de profesores de primaria y secundaria para 2030 en todo el mundo.

    Para poder ocupar estas vacantes, los filántropos pueden apoyar políticas que condonen las deudas de préstamos estudiantiles como incentivo para que los graduados universitarios se conviertan en profesores. Otra estrategia es emular a los defensores de la educación STEM que han otorgado becas a personas que siguen carreras de enseñanza en esos campos (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas).

    Además, la vivienda subvencionada es un incentivo demostrado para contratar y retener profesores cualificados, junto con otras intervenciones que cubren el coste de la vida.
  • Promover el uso de la tecnología
    Los programas de educación oficial y no oficial están aplicando la tecnología para mejorar el acceso y la calidad. Las escuelas han utilizado la tecnología para personalizar el aprendizaje, lo que permite a los estudiantes fijar su propio ritmo y evaluar sus progresos en tiempo real, y a los educadores compartir experiencias reales que potencien su utilidad. Numerosos programas proporcionan tabletas, ordenadores portátiles u otras herramientas digitales a los estudiantes en áreas remotas o en lugares donde no se dispone de profesores cualificados adecuadamente.
  • Analizar datos para buscar oportunidades de transformación
    Los sistemas escolares oficiales están altamente regulados y suelen tener requisitos muy exigentes en cuanto comunicación de datos. Aunque es el Estado el que recopila los datos, el análisis y el uso estratégico de los resultados no cuentan con fondos suficientes.

Así, los filántropos que trabajan para mejorar la educación de los niños en edad escolar o que buscan un cambio sistémico pueden considerar la financiación del análisis y la difusión de datos propiedad del Estado. Esto puede proporcionar información para comprender mejor la eficacia de sus intervenciones y obtener información sobre nuevas direcciones posibles.

The J.P. Morgan Philanthropy Field Guide: Global Education for School-Aged Children incluye información sobre las tendencias mundiales en educación y otras ideas para mejorar los sistemas educativos, además de destacar a filántropos importantes. Póngase en contacto con su asesor de J.P. Morgan para recibir su copia del informe.