Un enfoque meditado y estratégico hacia la filantropía puede ayudarle a lograr grandes cambios

Con las fiestas a la vuelta de la esquina, muchos de nosotros aprovecharemos para pasar buenos momentos con familiares y amigos. Es a menudo una buena oportunidad para reflexionar sobre las cosas que realmente nos preocupan y hablar con las personas importantes de nuestras vidas sobre dónde estamos y hacia dónde nos dirigimos. Puede que también piense en sus planes financieros para el próximo año, quizá también en realizar aportaciones a causas benéficas. Con independencia de que tenga experiencia en filantropía o de que esté comenzando su andadura benéfica, hay numerosos aspectos que tener en cuenta.

La filantropía tiene que ver tanto con la cabeza como con el corazón y es importante tomar decisiones informadas y estratégicas para velar por que emplee sus recursos de manera eficiente y eficaz. Nuestro Philanthropy Centre a menudo reúne a filántropos comprometidos y experimentados para poner en común conocimientos, mejores prácticas y posibles oportunidades de colaboración. Con el fin de ayudarle a orientar sus pensamientos en estas fiestas, aunamos en las siguientes cinco lecciones la sabiduría que extraemos de estas conversaciones.

Lección número 1: defina su estrategia

El camino hacia una filantropía estratégica comienza por la motivación personal. ¿Desea limpiar el mar Báltico? ¿Transformar los índices de alfabetización de Liberia? ¿Ofrecer medios para que las familias con problemas redirijan sus vidas? Mantenga esa visión clave. En palabras de uno de los filántropos con los que trabajamos, “si no sabe lo que desea conseguir, no lo conseguirá. Si no tiene claro en qué consiste el éxito, no podrá evaluar qué funciona mejor y avanzar”.

Lección número 2: no pierda la humildad y escuche a otras personas

Muchos de nuestros filántropos nos dicen que a menudo tienen que recordarse a sí mismos dejar sus egos en la puerta. “La filantropía es en realidad un juego de humildad”, afirmaba uno de ellos. Esta es la razón por la que es importante hablar con sus beneficiarios. Otórgueles la confianza necesaria para que le cuenten cómo se sienten, en qué falla y qué falta. A toda costa, evite convertirse en un donante excesivamente exigente que no conoce la realidad sobre el terreno. Otro donante comentaba lo siguiente: “exponerse y hablar con las personas es el motor de mi voluntad filantrópica, pues comprometerse con el cambio que genera uno mismo proporciona la pasión y la energía necesarias para hacer incluso más”.

Lección número 3: utilice todos los medios que se encuentren a su alcance

La naturaleza y la complejidad de las cuestiones que los filántropos tratan de abordar implican que estas no puedan superarse solo con dinero. La mayoría de los clientes con los que hablamos no solo destinan dinero a las causas que les preocupan, sino que también aprovechan sus negocios y sus contactos políticos, ponen en práctica su agudeza financiera y dedican su propio tiempo y su energía. Muchos se preguntan cómo pueden implicar a los gobiernos en su labor para potenciar su éxito, aprovechar la tecnología para multiplicar su impacto o utilizar la inversión sostenible como otra herramienta para lograr los efectos deseados. También nos recuerdan que, al tomar cualquier decisión, deben tenerse en cuenta aspectos relacionados con el medio ambiente para garantizar que sus iniciativas filantrópicas no lo dañen involuntariamente.

Lección número 4: encuentre los socios adecuados para su misión

Piense desde el principio en quién necesita a su lado para resolver los problemas que le preocupan. Una filántropa nos contaba lo siguiente: "se tiende a pensar que la forma adecuada de conseguir la participación de otras personas es financiar un proyecto de prueba, conseguir resultados excepcionales y, a continuación, elaborar los datos y, entonces, buscar socios. Este enfoque es incorrecto”. Nos explicaba que es mejor conseguir la participación de otras personas en la fase de ideas, comprender qué es el éxito a ojos de sus socios potenciales e implicarlos desde el principio. Cuando hayan cometido errores y alcanzado el éxito juntos a pequeña escala, será más probable que formen una colaboración más sólida.

Lección número 5: si no se divierte, párese a pensar

La filantropía debe ser gratificante y apasionante. En ocasiones, puede resultar frustrante, en especial, cuando los avances son lentos, pero siempre debería ser divertida. Se trata de una experiencia que le da la oportunidad de analizar los problemas que más le preocupan, conocer a personas excepcionales comprometidas con que el mundo avance en la dirección adecuada y conectar con personas cuyas vidas puede mejorar verdaderamente. Si no disfruta y aprende de sus iniciativas filantrópicas, algo ha ido mal. Puede que sea el momento de parar para tomar aire y volver a analizar su enfoque.

No existe una forma infalible para lograr una filantropía estratégica y eficaz. Este artículo no tiene como fin ofrecer todas las respuestas. La clave de la filantropía es zambullirnos en ella y actuar. Tal y como afirmó el arzobispo Desmond Tutu en una ocasión, “haga el poco bien que pueda allá donde se encuentre; son esas pequeñas dosis de bien las que, unidas, se apoderarán del mundo”. No podemos darle un consejo mejor que este.

Asesorarle acerca de sus iniciativas filantrópicas es una parte fundamental de nuestros servicios de gestión de patrimonios en la división de banca privada de J.P. Morgan, y consideramos que es importante ofrecerle oportunidades para reunirse con otros filántropos y compartir sus experiencias, sus retos y sus conocimientos. Si desea obtener más información sobre cómo podemos ayudarle a poner en práctica sus ideas filantrópicas, póngase en contacto con su representante habitual.