Nadie mejor que usted entiende sus prioridades. Asegúrese que la organización de su riqueza refleja esos objetivos.

Dinero. Presenta tanto oportunidades como retos. Un reto bien conocido es que cuando pensamos en nuestro dinero, lo hacemos en términos de diferentes cuentas "mentales". Es decir, asignamos diferentes valores y usos al dinero con base a una variedad de factores tales como su procedencia y cómo pretendemos gastarlo.

Piense en cómo asigna su dinero a diferentes cuentas mentales. ¿Utiliza un regalo monetario de manera diferente a una cantidad idéntica de dinero que gana con un trabajo? ¿Gasta o invierte su bono de una manera distinta a como gasta o invierte su salario? ¿Tiene dinero de "juego" y dinero "seguro"? 

Cuando usted considera todas sus cuentas mentales, las fuentes de su dinero y cómo eso puede hacer que use las cuentas de manera diferente, ¿siente que su contabilidad mental le está ayudando a utilizar el dinero de la manera más productiva? Una manera de averiguarlo es establecer un marco físico, o "recipiente", para su dinero que sabe que será productivo. Usted puede entonces revisar a menudo ese marco para ver si su conducta financiera realmente se alinea con lo que está tratando de lograr.

A todo el mundo le puede resultar útil colocar físicamente su dinero en cuatro bloques: liquidez (efectivo), estilo de vida (gasto), preservación o división y crecimiento


La gente busca tener suficiente dinero disponible para sentirse psicológicamente segura a través de los altibajos de los mercados, los ciclos de negocios y los eventos de la vida. Queremos estar seguros de que nuestros gastos o estilo de vida no se verán restringidos de forma inesperada ni nos llevarán a vender activos en el momento equivocado (es decir, vender a un precio bajo). Dentro del recipiente de liquidez, queremos tener suficiente efectivo operativo para impuestos, grandes compras, gastos de negocios y similares. Muchas personas también dicen que les gusta tener "liquidez" disponible para inversiones oportunistas a precios atractivos (de modo que cuando otros están vendiendo a precios bajos, ellos puedan comprar).

¿Cuánta liquidez, o efectivo, tiene disponible? ¿Le permite hacer lo que quiera cuando quiera? Este recipiente puede incluir dinero en efectivo en su caja fuerte, depósitos, ingreso fijo de corta duración (bonos) y cuentas de mercado monetario. Las líneas de crédito basadas en valores o en el valor líquido de una vivienda (a las que se accede a través de líneas de crédito sobre el valor líquido de la vivienda, por ejemplo) también se pueden considerar fuentes de liquidez.

Muchas personas quieren poner dinero en una estrategia de "caja de seguridad" que esperan les permita satisfacer de manera confiable sus necesidades y deseos por el resto de sus vidas. Así que si algo sucediera - si, por ejemplo, se enfrentaran a una gran pérdida de capital en un negocio o inversión concentrada, o a un acontecimiento de la vida que dejara a los principales asalariados incapaces de trabajar - habría una reserva de dinero que les permitiría seguir llevando una vida cómoda. El contenido de este recipiente se adapta específicamente a la definición de estilo de vida de una persona o familia. Podría incluir todo, desde el gasto de necesidades esenciales hasta fondos para la educación de los hijos y nietos, o incluso regalos en vida para la familia y la comunidad.

¿Tiene usted un recipiente de dinero reservado para su estilo de vida? Si es así, ¿es suficiente?¿Demasiado? A menudo este recipiente puede incluir acciones, ingreso fijo de media y larga duración (bonos), efectivo (para reponer el recipiente de liquidez con frecuencia) e inversiones alternativas diversificadas (incluyendo capital privado y fondos de cobertura).

Mientras que en los dos primeros recipientes se reserva dinero para su uso durante la vida de una persona, este otro contiene dinero destinado a utilizarse después de su fallecimiento. Pero hay algo de flexibilidad aquí. Si el recipiente de estilo de vida se vacía demasiado pronto debido a factores como la longevidad (¿y si vive hasta los 105 años?), el recipiente de preservación puede proporcionar un nivel mínimo de riqueza. Además, este recipiente puede estar destinado a donaciones familiares, ya sea directamente o a través de estructuras de planificación patrimonial más complejas, así como a donaciones filantrópicas a través de fondos asesorados por donantes (donor advised funds o DAF, por sus siglas en inglés) o fundaciones familiares.

¿Cuáles son sus intenciones, si es que las hay, de preservar su dinero o dividirlo entre personas u organizaciones más allá de su vida? Casi un cuarto de nuestros clientes ha dicho que no tiene intención de dejar dinero a otros cuando perezca. Si este es su caso, este recipiente podría no ser relevante para usted. Pero si lo es, ¿cómo es su recipiente de preservación y/o división? Aquí puede ser efectiva una amplia gama de estrategias: seguros de vida, fideicomisos, estructuras patrimoniales complejas, inversiones generales, hogar, arte, joyería y más. La gente a veces elige pedir dinero prestado de los activos de este recipiente (por ejemplo, usando obras de arte) con el fin de suministrar dinero para llenar otros (como el de estilo de vida).

Es importante tener en cuenta que el contenido de los tres primeros recipientes, liquidez, estilo de vida y conservación o división, están destinados a consumirse. El cuarto y último recipiente tiene un propósito completamente diferente. Su objetivo es proporcionar un crecimiento de capital a perpetuidad. Los activos del recipiente de crecimiento suelen ir acompañados de un plan de sucesión claramente articulado (por ejemplo, a través de un negocio o una oficina de gestión de patrimonio familiar) en el que los activos de crecimiento están destinados a ser administrados por las futuras generaciones. 

¿Tiene usted dinero destinado para que crezca para siempre? Si es así, ¿cuánto? ¿Y se lo ha comunicado a las personas u organizaciones destinadas a administrar esa riqueza?Este recipiente normalmente incluye estrategias de inversión a largo plazo más agresivas (por ejemplo, capital privado, capital público y fondos de cobertura), posiciones o inversiones concentradas, negocios y bienes raíces de inversión (normalmente no residencias familiares). Los préstamos para mejorar el rendimiento de las inversiones (inversiones "apalancadas") también pueden incluirse en esta categoría.

Después de que haya identificado los recipientes que pueden servirle, así como qué y cuánto hay en cada uno de ellos, desafíese para identificar cómo deberían ser idealmente. Para ello, intente asignar a cada recipiente el importe, el horizonte de tiempo y el nivel de prioridad deseados.

LOS CUATRO ELEMENTOS DE UN OBJETIVO

Los bloques deben incluir los siguientes elementos
Esta gráfica identifica cuatro consideraciones para cada recipiente. La etiqueta debe expresar la meta con las propias palabras del cliente. La cantidad de dinero en efectivo que necesitará. El horizonte temporal es el plazo para alcanzar la meta. El nivel de prioridad debe establecer la importancia de la meta.
Esto es importante porque diferentes recipientes con diferentes cantidades, horizontes temporales y niveles de prioridad tendrán diferentes tamaños y estrategias de riqueza. Además, la cantidad que deba dedicarse al recipiente de estilo de vida puede variar dependiendo de cuándo el individuo empezó a llenarlo. Si una persona empieza a invertir a los 40 años para satisfacer sus necesidades futuras de estilo de vida, normalmente dedicará mucho menos a ese recipiente que si empezara más tarde, porque el crecimiento compuesto de las inversiones estará de su lado. No importa cuál sea su nivel de riqueza o etapa en la vida, ahora es el momento para comenzar a identificar los horizontes temporales, las cantidades de dinero y los niveles de prioridad de sus recipientes para que pueda alinear sus estrategias y así llegar a donde quiere. Este un ejemplo de cómo se puede asignar un millón de manera diferente dependiendo de estos factores.

EJEMPLOS DE ESTRATEGIAS ALINEADAS CON DISTINTOS OBJETIVOS

Los distintos objetivos requieren estrategias diferentes
Esta gráfica ilustra cuatro objetivos diferentes. El primer objetivo es comprar una segunda casa. Tiene un horizonte temporal de 6 meses, una cantidad de 1 millón y un nivel de prioridad alto. La asignación utilizada para este objetivo es de 100% efectivo. El segundo objetivo es proporcionar educación a cuatro hijos. Tiene un horizonte temporal de 5 años con 4 años para cada niño, un monto en dólares de 1 millón y un nivel de prioridad alto. La asignación utilizada para este objetivo es de un 80% de ingreso fijo, un 10% de acciones y un 10% de alternativas líquidas. El tercer objetivo es proporcionar un estilo de vida. Tiene un horizonte temporal de 25 años, un monto en dólares de 1 millón y un nivel de prioridad bajo. La asignación utilizada para este objetivo es de un 60% de acciones, un 30% de ingreso fijo y un 10% de alternativas líquidas. El cuarto objetivo es proporcionar un legado para los hijos. Tiene un horizonte temporal de 50 años, un monto en dólares de 1 millón y un nivel de prioridad bajo. La asignación utilizada para este objetivo es de un 80% de acciones, un 10% de alternativas líquidas y un 10% de ingreso fijo.


Alinear sus intenciones con sus estrategias de patrimonio es un proceso continuo. Y puede comenzar en cualquier momento, ya sea que se encuentre en una etapa temprana, media o tardía de su viaje con la riqueza. Las estrategias que sirven a sus diversas metas, o recipientes de riqueza, también pueden evolucionar con el tiempo. Por ejemplo, cuando uno es más joven, es posible que no quiera cerrar una estrategia que divida o preserve para las futuras generaciones. Tal vez no esté seguro de cuánta riqueza acumulará, o puede que no haya identificado a quién o cuánto le gustaría dar, si es que quiere dar algo. Pero a medida que uno envejece, se puede hacer la transición a estructuras de riqueza más irrevocables a medida que se gana más claridad sobre las cantidades en dólares que se puede y se quiere dar a la familia o comunidad. Sean cuales sean sus intenciones, empiece ahora. Mueva sus cuentas mentales a cuentas físicas. Cuando usted identifica formalmente los recipientes de dinero que tiene y los alinea con sus intenciones, puede tener mucha más confianza en su estrategia de patrimonio. El siguiente ejemplo ilustra cómo una cierta cantidad de capital puede estar alineada con sus estrategias de patrimonio para servir a sus diversas metas.

ESTRUCTURA DE CARTERA ALINEADA CON SUS OBJETIVOS

Alineación del capital con sus estrategias patrimoniales
Esta gráfica ilustra cuatro objetivos. El primer objetivo es gastar 1 millón al año y mantener las reservas de efectivo. El capital necesario para este objetivo es de 38 millones. El segundo objetivo es dividir 20 millones para los hijos después de que usted fallezca. El capital necesario para este objetivo es de 14 millones. El tercer objetivo es preservar la riqueza para las futuras generaciones. El capital necesario para este objetivo es de 10 millones. El cuarto objetivo es crecer constantemente como empresa familiar. El capital necesario para este objetivo es de 38 millones. El capital total necesario para los cuatro objetivos es de 100 millones.

Con confianza, usted podrá responder directamente a algunas preguntas básicas pero importantes: ¿Dónde está exactamente mi dinero? ¿Está haciendo lo que quiero que haga? ¿Tendré suficiente en caso de una crisis? ¿Tendrá mi patrimonio el efecto deseado en mi familia? Repartir su riqueza explícitamente en recipientes, haciendo que la contabilidad mental sea física, también puede ayudar a responder a estas preguntas con el tiempo. Esto a su vez puede darle la tranquilidad de que su riqueza está teniendo el impacto deseado.

Para conversar más detalladamente sobre este tema, por favor contacte a su asesor de J.P. Morgan. Él o ella siempre está disponible para responder a sus preguntas y ayudarle con cualquiera de sus necesidades de planificación financiera.