La pandemia del COVID-19 ha sido responsable de un cambio rápido y drástico en todo el mundo, ha afectado a los mercados mundiales y llevado a países enteros a la cuarentena. Además, también ha obligado a millones de estudiantes a no asistir a clases y a acceder a la educación desde sus hogares.

Esto representa un gran desafío para los maestros, las escuelas, el Internet y las redes celulares y, por supuesto, para los padres. Pero, ¿qué efecto tendrá sobre la capacidad de aprendizaje de los niños y su salud mental?

El profesor Harry Daniels de la Universidad de Oxford ha pasado gran parte de su carrera estudiando estas preguntas. Se centra en el diseño de las escuelas, la educación a distancia y el impacto que la exclusión de la escuela tiene en los niños.

El auge de las nuevas tecnologías de comunicación significa que la educación a distancia y virtual es más fácil que nunca, sin embargo, debe hacerse correctamente.

A continuación, presentamos las cinco conclusiones del profesor Harry Daniels en una entrevista realizada por Jean Sung, Directora del Centro de Filantropía para Asia.

Hay un elemento social crítico en la experiencia del aula.

"Es donde las ideas se forman, se perfeccionan y se entienden", dice el profesor Daniels.

La charla y la interacción aparentemente benigna entre los estudiantes no solo es extremadamente importante para el aprendizaje de los niños, sino también para la construcción de su red de apoyo.

Además, a los estudiantes les puede resultar difícil acercarse a sus padres cuando les cuesta trabajo una tarea escolar. El profesor Daniels explica que cuando se quita el ambiente del aula, los estudiantes a menudo se sienten incómodos haciendo preguntas, lo que a su vez significa que existe el riesgo de que empiecen a perder el interés.

Un factor clave cuando se considera el valor de la educación a distancia es el impacto que el aislamiento social tiene en el bienestar mental de los niños.

"La salud mental es tanto un precursor como un resultado de la exclusión", dice el profesor Daniels.

Los niños vulnerables tienden a ser más excluidos, lo que puede llevarlos a correr más riesgos y a experimentar mayores dificultades de salud mental.

Para muchos niños, la situación de COVID-19 solo ha afectado mínimamente su educación. Los estudiantes de las zonas rurales, a kilómetros de distancia de otros niños, ya reciben gran parte de su educación en línea.

Entonces, ¿la repentina demanda a gran escala de mejores programas de educación en línea aumentará la calidad general del aprendizaje a distancia?

El profesor Daniels cree que el aumento de la competencia comercial en el mercado de la educación a distancia puede ayudar a los estudiantes rurales a tener acceso a recursos de aprendizaje de mejor calidad.

Mientras tanto, el impacto en las poblaciones urbanas que no están acostumbradas podría ser más significativo. Y, a veces, los mayores desafíos pueden ser los más sencillos.

"Muchas familias de Hong Kong no pueden trabajar con sistemas en línea por razones relacionadas con el espacio físico", dice el profesor Daniels.

En una casa pequeña, con un espacio mínimo para un área de trabajo, puede ser difícil concentrarse.

El profesor Daniels señala que, para los jóvenes de las escuelas secundarias urbanas, el problema del aislamiento suele hacer que los niños no solo pierdan el interés, sino que también no estén contentos.

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Entonces, ¿qué se puede hacer?

"Hay un enorme campo para que la IA sofisticada apoye una diversidad de enfoques de aprendizaje", dice el profesor Daniels.

De manera sorprendente, los sistemas de instrucción de Inteligencia Artificial (IA) pueden ahora aprender en tiempo real cómo un estudiante responde a las tareas, y el profesor Daniels cree que esto podría ser un verdadero cambio para la educación a distancia.

Un aspecto a menudo descuidado de la experiencia de la educación a distancia es que los niños aprenden de diferentes formas y a diferentes ritmos. El profesor Daniels cree que es completamente contraproducente pensar que todos los estudiantes de una clase aprenderán en la misma progresión lineal.

En un aula, un buen profesor puede reconocer estas diferencias pero virtualmente suele ser más complicado.

Estas nuevas tecnologías de IA pueden proporcionar un muy necesario remedio a las dificultades que enfrentan los estudiantes que se sienten abandonados debido a sus formas individuales de abordar las tareas.

Las desigualdades entre las escuelas y entre los estudiantes de diferente nivel socioeconómico pueden verse exacerbadas en gran medida por la dependencia de la educación a distancia, dice el profesor Daniels.

Mientras que algunas escuelas y sistemas educativos tienen los recursos y capacidades para ofrecer a sus estudiantes un alto nivel de educación mediado por una tecnología avanzada y de vanguardia, es importante reconocer que muchos no pueden.

No hay que subestimar el impacto de una generación alienada y descontenta. Como señala el profesor Daniels, la desigualdad social masiva puede dar lugar a dificultades en cuanto a la participación y, a su vez, a la capacidad de contribuir de manera significativa a la fuerza de trabajo. Sin eso, una economía no va a prosperar.

Por consiguiente, las consecuencias de este necesario cambio hacia el aprendizaje a distancia y virtual pueden durar mucho tiempo en el futuro, y tienen el potencial de tener un impacto más allá del mundo académico.

Todo esto plantea la pregunta: ¿Existen las escuelas como meros espacios de instrucción y nada más?

"No, ayudan al desarrollo del bienestar, el orden social y las cuestiones de identidad", dice el profesor Daniels.

El aumento de los problemas de salud mental en los jóvenes estudiantes puede atribuirse, al menos en parte, a que los sistemas escolares no tienen en cuenta quiénes son los niños como personas, sino que los tratan como "recipientes que hay que llenar de conocimientos", dice el profesor Daniels.

Entonces, ¿cómo se tratan las cuestiones de identidad y pertenencia en la educación a distancia?

El consejo clave del profesor Daniels para este período de aislamiento es simple:

"Tenemos que escuchar realmente a los jóvenes y comprender el tipo de ansiedades y preocupaciones que tienen", dice.

Este paso a gran escala, pero temporal, hacia la educación a distancia y virtual es necesario para la salud pública, pero evidentemente tendrá un profundo efecto en la vida de millones de estudiantes en todo el mundo.

El profesor Daniels dice que, si bien es importante maximizar los resultados de la educación en esta nueva era, también debemos reconocer que todos somos humanos, y que las ansiedades y los problemas actuales de los niños se deben reconocer y comprender.

El profesor Harry Daniels y sus colegas seguirán utilizando sus conocimientos especializados para investigar las repercusiones de la falta de educación y la exclusión de la escuela y recomendar intervenciones y prácticas óptimas. Si desea explorar este tema con mayor detalle, póngase en contacto con su equipo de J.P. Morgan.

Harry Daniels es profesor de educación. Sus intereses de investigación son el diseño escolar y efectos de la exclusión escolar.