El S&P 500 alcanzó un nuevo record cada día de esta semana. ¿Todavía puede usted unirse a la fiesta?

Antes de nada, queremos expresar que nuestros pensamientos están con todos los afectados por el huracán Laura, que ayer tocó tierra en la costa del Golfo de México. Habiendo impactado partes de Luisiana y Texas, ésta es la tormenta más poderosa que ha azotado esta área desde 1850. La tormenta se ha debilitado ligeramente, pero sigue siendo peligrosa. Alentamos a todos nuestros lectores a que presten atención a las advertencias de los funcionarios públicos y a que se mantengan a salvo.

Mercados en revisión

Máximos récord y una reorganización de la Fed

 

El S&P 500 ha subido otro +2.6% en lo que va de semana, registrando varios nuevos máximos históricos; ha habido ya seis nuevos máximos desde el inicio de la crisis y 19 desde el comienzo del año. Sin duda hemos visto otros años con más máximos históricos, pero éste no suele ser el caso en los años de recesión:

El gráfico muestra el número de nuevos máximos anuales de S&P 500. Durante los años que hubo una recesión, la barra se resalta en verde. Muestra que este año tiene el segundo mayor número de nuevos máximos en un año de recesión desde 1990.

A nivel de sector, vimos más ganancias para la tecnología. Salesforce vivió el mayor repunte de su historia el día después de presentar un rotundo reporte de ganancias del segundo trimestre (+26% el miércoles), Netflix vio su mayor ganancia en un solo día en tres años y subió a nuevos máximos (+11.6% el miércoles), y Facebook saltó tras el anuncio de su nueva función de Tienda (una plataforma de comercio electrónico para pequeñas y medianas empresas, +8.2% el miércoles). Microsoft (+6.4% en la semana), Amazon (+3.5% en la semana) y Apple (+0.5% en la semana) también contribuyeron a elevar el índice en su amplitud esta semana. Fuera de los EE.UU., las acciones de China “onshore” y las europeas continuaron su repunte. Sin embargo, el TOPIX de Japón vaciló tras el anuncio de que su primer ministro, Shinzo Abe, renunciará por razones de salud.

El dólar norteamericano continuó su declive y los mercados de bonos hicieron movimientos importantes. La curva de rendimiento se empinó, con los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años subiendo por encima de 10 puntos básicos (bps) a 0.76% y los rendimientos a 30 años subiendo cerca de 20 bps a 1.53%, ambos los más altos desde junio. ¿Por qué tanto movimiento? Bien…

La noticia más importante de la semana llegó con el discurso del presidente Powell de la Reserva Federal, en el Simposio (virtual) de Jackson Hole, una reunión anual en la que los banqueros centrales, ministros de finanzas y participantes del mercado entre otros se reúnen para hablar sobre políticas fiscales (suena divertido, ¿verdad?). La conferencia de este año estuvo llena de acontecimientos, ya que Powell anunció que la Fed está cambiando la forma en que ve su mandato de política fiscal. Aquí está lo que necesita saber:

  • Primero, el trasfondo: La Fed tiene desde hace mucho tiempo un mandato dual, esforzándose por lograr 1) "máximo empleo" (que todos los estadounidenses que quieran trabajar tengan un empleo remunerado) y 2) "estabilidad de precios" (lo cual, hasta el momento, significaba una tasa de inflación objetivo de 2%). Ahora los cambios:
  • Se permitirá que la inflación se caliente (pero en el buen sentido): El banco central se está moviendo oficialmente hacia un mandato que buscará una inflación que promedie 2% a lo largo del tiempo. El movimiento es en respuesta a la inflación que ha sido persistentemente baja y por debajo de 2% (con un promedio de 1.4% desde que se promulgó este marco en 2012), y el nuevo enfoque permitirá que las presiones sobre los precios se disparen después de períodos de debilidad. Pero si la inflación aumenta demasiado, la Fed estará lista para actuar. ¿Por qué este cambio? Algo de inflación es buena para la economía: más aumentos, más consumo, más beneficios. Además, la baja inflación ejerce una presión a la baja sobre las tasas, y cuando las tasas son demasiado bajas, la Fed tiene menos margen de actuación para evitar una recesión económica.

El gráfico muestra la inflación núcleo con el cambio interanual de 2008 proyectado a través de 2024. Muestra dos proyectos diferentes basados en el nuevo marco y el marco antiguo. El nuevo marco proyecta un aumento por encima de 2%, mientras que el marco anterior muestra un aumento constante que no alcanzará 2% para 2024.
  • El mandato de empleo pasará a un segundo plano: La Fed se centrará en los "déficits" en lugar de las "desviaciones" del empleo máximo. Hablando en español: La teoría económica de que un mayor empleo genera una mayor inflación se ha derrumbado. En la práctica, esto significa que los legisladores intervendrán para brindar apoyo a la economía si el desempleo es demasiado alto, pero no intentarán pisar el freno y subir las tasas si el desempleo es demasiado bajo. Después de todo, un mercado laboral ajustado y robusto no ha logrado que la inflación suba; antes de la crisis, la tasa de desempleo estaba en un mínimo de 50 años en 3.5%... sin embargo, la inflación se mantuvo muy por debajo del objetivo. Mientras la inflación esté bajo control, es probable que la Fed empuje los límites del pleno empleo (como dijimos, el banco central estará menos inclinado a subir las tasas cuando la tasa de desempleo baje), lo que tiene el beneficio adicional de ayudar a cerrar las brechas de desigualdad. 
  • Qué significa todo esto para usted: Ésta es una evolución, no una revolución, en lo referente a la política fiscal de la Fed; el nuevo enfoque y un mayor compromiso con la inflación al 2% se esperaba desde hace tiempo. Sin embargo, confirma nuestra opinión de que la política monetaria de bajas tasas de la Fed ha llegado para quedarse: Incluso con el nuevo enfoque, es poco probable que la inflación se mueva por encima de 2% a corto plazo. A grandes rasgos, esto debería ser aplaudido por los inversores a largo plazo.

Y recordemos cual es el objetivo de la política monetaria: incentivar a la gente a pedir dinero prestado. Ahora es un buen momento para considerar pedir prestado si está buscando comprar un artículo de alto valor (como una casa nueva o un barco). Al mismo tiempo, también es probable que el rendimiento del efectivo se mantenga cerca de cero; es aún más importante considerar el costo de lo que se está reteniendo frente a la posibilidad que podría representar. En resumen: La política monetaria es una de las cosas más importantes que deben considerar los inversores y, en este momento, la Fed está de su lado.

Parece que más y mejores noticias se están cotizando en los mercados. Pero toda la euforia hace que los inversores se pregunten si ahora es un buen momento para poner el dinero a trabajar. ¿Debería invertir en máximos históricos?

Enfoque

¿Vale la pena invertir durante repuntes históricos?

 

El mercado ha operado a gran intensidad y rapidez durante los últimos cinco meses, subiendo +56% desde los mínimos de marzo. Para los inversores que tienen dinero en efectivo, todo esto debe haber generado la urgencia de invertir hoy mismo. (“Todas las ganancias ya se han producido y perdí la oportunidad”). Si usted ha pensado algo similar, tenemos buenas noticias: La historia nos dice que ahora es un momento tan bueno como cualquier otro para poner ese efectivo a buen uso en el mercado, especialmente si está invirtiendo a largo plazo.

¿No nos cree? Considere los hechos de los últimos 30 años.

Si invirtió en el S&P 500 en cualquier día al azar desde el inicio de 1988 y reinvirtió todos los dividendos, su inversión habría generado dinero en el transcurso del próximo año 83% de las veces. En promedio, su rendimiento total de un año seria +11.7%.

Ahora, ¿cómo se ven esas cifras si solo consideramos las inversiones en los días en que el S&P 500 cerró en un máximo histórico? ¡Son realmente mejores! Su inversión habría generado dinero en el transcurso del próximo año 88% de las veces, y su rendimiento total promedio seria +14.6%.

Y si observamos los rendimientos totales acumulados tres o cinco años después de la inversión original, la conclusión es la misma. 

El gráfico muestra los retornos promedio acumulados de S&P 500 desde el 1 de enero hasta el presente. Muestra la diferencia para tres períodos de tiempo: 1 año, 3 años y 5 años, para invertir en cualquier día comparado con invertir en máximos históricos. En los tres períodos de tiempo, la inversión en máximos históricos supera el rendimiento.

Pero, ¿qué pasa con los riesgos actuales? Seguimos lidiando con la crisis del COVID-19, la elección en los EE.UU. genera incertidumbre, etc.

Hay (y siempre habrá) razones para sentir ansiedad por las perspectivas de los mercados. Pero seguimos enfatizando la importancia de mirar el panorama más amplio y a largo plazo.

La economía de los EE.UU. se encuentra actualmente en modo de recuperación, lo que históricamente es un buen augurio para la rentabilidad de los activos de riesgo. Además, no subestime el poder de la política de la Fed para respaldar los mercados financieros; como mencionamos anteriormente, esperamos que la Fed siga siendo acomodaticia en el futuro previsible. Y en términos de la incertidumbre electoral, discutimos la semana pasada por qué vemos el potencial de que los mercados continúen subiendo independientemente del resultado.

Los mercados pueden tener semanas, meses y años malos, pero el valor de las inversiones en el S&P 500 ha aumentado con el tiempo. Puede ser prudente ajustar las asignaciones de la cartera para inclinarse más hacia áreas del mercado que pueden beneficiarse en ciertos entornos, o recortar posiciones que están expuestas a dinámicas negativas. Independientemente, invertir y mantener las inversiones es un paso simple que una persona puede dar para hacer crecer su capital con el tiempo.   

Todos los datos de mercado y económicos a partir de agosto 2020 y obtenidos de Bloomberg y FactSet a menos que se indique lo contrario.

Creemos que la información contenida en este material es confiable pero no garantizamos su precisión o integridad. Las opiniones, estimaciones y estrategias de inversión y puntos de vista expresados en este documento constituyen nuestro juicio basado en las condiciones actuales del mercado y están sujetos a cambios sin previo aviso.

CONSIDERACIONES DE RIESGO

  • El rendimiento pasado no es indicativo de resultados futuros. No puede invertir directamente en un índice.
  • Los precios y las tasas de rendimiento son indicativos, ya que pueden variar con el tiempo según las condiciones del mercado.
  • Existen consideraciones de riesgo adicionales para todas las estrategias.
  • La información proporcionada en este documento no pretende ser una recomendación o una oferta o solicitud para comprar o vender ningún producto o servicio de inversión.
  • Las opiniones expresadas en este documento pueden diferir de las opiniones expresadas por otras áreas de J.P. Morgan. Este material no debe considerarse como informe de investigación de inversión de J.P. Morgan.