LOS PRODUCTOS DE INVERSIÓN NO ESTÁN ASEGURADOS POR LA FDIC, NO TIENEN GARANTÍA BANCARIA Y PUEDEN PERDER VALOR. Favor de leer otra información importante, que puede encontrarse en el enlace al final de la transmisión de audio.

 

La Reserva Federal de Estados Unidos, comúnmente conocida como “la Fed”, confirmó en enero que haría una pausa antes de modificar nuevamente la tasa de interés de referencia, algo que el mercado ya había descontado, y que por lo tanto sorprendió a pocos. Pero la Fed fue más allá y anunció formalmente que sería paciente en su toma de decisiones, algo que sugiere que esa pausa podría ser más larga de lo que inicialmente se tenía previsto, y esto sí sorprendió a muchos. Una posible larga pausa tendría efectos importantes no solo para la economía global, sino también para el apetito de riesgo y por ende las decisiones de inversión de los mercados.

 

Bienvenidos a una nueva presentación de audio de El Pulso de América Latina. Mi nombre es Franco Uccelli, y soy el Director Ejecutivo y Jefe de Estrategia de Inversiones de Clientes Latinoamericanos de J.P. Morgan Private Bank. Hoy, compartiremos con ustedes nuestra visión sobre lo que motivó a los mercados a interpretar el reciente anuncio de la Fed como una buena señal de que la fiesta que ha impulsado el precio de los activos financieros recientemente podría extenderse, y la medida en que la decisión de hacer una larga pausa en el ajuste de tasas podría favorecer de gran forma a los mercados emergentes.

 

Hace unos meses, el mercado daba por descontado que la Fed subiría la tasa de referencia hasta cuatro veces en el 2019, replicando lo que hizo en el 2018, cuando cuatro aumentos trimestrales de 25 puntos básicos cada uno llevaron a la tasa a 2.5%. Los supuestos aumentos para este año no solo incrementarían los costos financieros de las empresas y encarecerían los créditos al consumo, impactando de forma negativa al crecimiento potencial de la economía a corto plazo, pero también fortalecerían al dólar y limitarían la liquidez a nivel global, lo que le jugaría en contra a los mercados emergentes, que tendrían que competir contra un dólar más fuerte y verían menores flujos de capitales a su favor. Pero la decisión de la Fed de adoptar una larga pausa reduciría esos riesgos y mejoraría las expectativas que se tenían para los mercados emergentes, haciéndolos más atractivos en términos comparativos. En otras palabras, mientras tasas más altas en los Estados Unidos le jugarían en contra a los mercados emergentes, una larga pausa en la subida de tasas le jugaría desproporcionalmente a favor, y los motivos son bastante claros.

 

Primero, condiciones monetarias más holgadas fortalecerían el crecimiento económico global en general, y el crecimiento económico de los mercados emergentes en particular. Segundo, al generar una mayor demanda externa, una expansión económica más robusta crearía condiciones favorables para un repunte importante en las utilidades de las empresas emergentes. Tercero, a diferencia de lo que sucedió en el 2018, cuando el dólar se apreció considerablemente impulsado por cuatro aumentos de tasas, se espera que el dólar se debilite algo este año al no recibir el mismo impulso, otro punto a favor de los mercados emergentes. Cuarto, los retornos registrados por los mercados emergentes han estado rezagados con respecto a los retornos ofrecidos por los mercados desarrollados, lo que los ha hecho más atractivos. Quinto, las carteras de inversión globales están actualmente sub-expuestas a los mercados emergentes, lo que les da margen para realizar operaciones tácticas que les permitan invertir en instrumentos emergentes sub-valuados. Y sexto, los activos financieros emergentes continúan transándose a un mayor descuento que el promedio histórico con respecto a los instrumentos emitidos por los mercados desarrollados, lo cual los ha hecho relativamente más baratos.

 

En la medida en que las condiciones monetarias globales se han suavizado recientemente, con una moderación importante en la expectativa oficial de aumento de tasas, lo que a su vez incrementaría los niveles de liquidez financiera global, las perspectivas económicas mundiales a corto plazo han mejorado. Eso ha hecho que las alternativas de inversión en instrumentos percibidos como relativamente riesgosos, como los emitidos por los mercados emergentes, incluyendo a América Latina, se hayan hecho mucho más atractivos, sobre todo para aquellos inversionistas buscando rendimientos más altos. En otras palabras, una política monetaria más expansiva que lo previsto debería incrementar la demanda, y por ende el precio, de activos financieros emergentes en el corto plazo.\

 

Muchas gracias por su atención y hasta pronto.

 

Y ahora, escuchemos una información importante:

 

Este audio se ha preparado con fines informativos solamente, y es una comunicación en nombre de J.P. Morgan Securities LLC, miembro de FINRA y de SIPC. Las visiones que se describen pueden no ser adecuadas para todos los inversionistas y no constituyen asesoría de inversión personal ni pretenden ser una invitación a ofertar, ni una recomendación. Las perspectivas y rentabilidades pasadas no son garantía de resultados futuros. Este no es un documento de análisis de inversiones. Favor de leer otra información importante, que puede encontrarse aquí: www.jpmorgan.com/LAPdisclosures

Escuche el audio con el episodio de esta semana, “Mejores perspectivas para mercados emergentes”.

Hace unos meses, el mercado daba por descontado que la Reserva Federal de Estados Unidos, conocida como “la Fed”, subiría la tasa de referencia hasta cuatro veces en el 2019, como ocurrió el año pasado. El riesgo para los mercados emergentes es que estos aumentos no solo incrementan los costos financieros de las empresas y encarecen los créditos al consumo, sino que también fortalecen al dólar, lo cual limita la liquidez a nivel global.

La decisión de la Fed de adoptar una larga pausa reduce esos riesgos y mejora las expectativas para los mercados emergentes. “En la medida en que las condiciones monetarias globales se han suavizado recientemente, las perspectivas económicas mundiales a corto plazo han mejorado”, dice Uccelli. “Las alternativas de inversión en instrumentos percibidos como relativamente riesgosos, como los emitidos por los mercados emergentes, incluyendo América Latina, se han hecho mucho más atractivos, sobre todo para aquellos inversionistas buscando rendimientos más altos”.

En otras palabras, una política monetaria más expansiva de lo previsto debería incrementar la demanda, y por ende el precio, de activos financieros emergentes en el corto plazo.

Para obtener más información de nuestra perspectiva sobre el panorama macroeconómico, le invitamos a contactar a su asesor de J.P. Morgan.