Un entorno cada vez más favorable será particularmente propicio para los activos financieros de riesgo en los próximos años.

LOS PRODUCTOS DE INVERSIÓN NO ESTÁN ASEGURADOS POR LA FDIC, NO TIENEN GARANTÍA BANCARIA Y PUEDEN PERDER VALOR. Favor de leer otra información importante, que puede encontrarse en el enlace al final de la transmisión de audio.

 

El verano del 2020 en el hemisferio norte será recordado por una pandemia con consecuencias devastadoras, protestas masivas contra la injusticia racial en los Estados Unidos, debates globales sobre la reapertura de las economías y una campaña política previa a una elección presidencial cuyo impacto podría sentirse hasta en las esquinas más remotas del mundo. Pero probablemente también será recordado por el comportamiento peculiar de los mercados financieros, los cuales se recuperaron rápidamente de un golpe con dimensiones históricas. El verano nórdico también le dio la bienvenida a un nuevo ciclo económico y a señales alentadoras de que la actividad global empezó a reactivarse luego de una crisis profunda.

 

Bienvenidos a una nueva presentación de audio de El Pulso de América Latina. Mi nombre es Franco Uccelli, y soy el Director Ejecutivo y Jefe de Estrategia de Inversiones de Clientes Latinoamericanos de J.P. Morgan Private Bank. Hoy, haremos un repaso de los motivos que alientan nuestro mayor optimismo sobre las perspectivas de recuperación de la economía global y por qué consideramos que un entorno cada vez más favorable será particularmente propicio para los activos financieros de riesgo en los próximos años.

 

Luego de meses cargados de incertidumbre, y aunque todavía opera por debajo de sus niveles pre-pandémicos, la economía global ha entrado en una fase de franca recuperación después de que se levantaran los confinamientos que temporalmente paralizaron la actividad productiva en casi todo el mundo. Mientras tanto, las expectativas de ganancias corporativas han aumentado y la Reserva Federal, para muchos la institución económica más poderosa del mundo, ha reconfigurado la forma en que conducirá su política monetaria de tal modo que apoyará aún más el crecimiento económico. Si la Fed se sale con la suya, hará del nuevo ciclo económico uno muy largo, marcado por una caída en los niveles de desempleo, el aumento de los sueldos y salarios y mayores ganancias corporativas. Los mercados, por su parte, han celebrado esa iniciativa y han brindado excelentes retornos a los inversionistas en la mayoría de las clases de activos.

 

Todo esto ha hecho que nuestra visión del futuro sea ahora más optimista que antes, sobre todo a mediano plazo. Vemos el cambio de rumbo de la Fed como algo claramente positivo para el crecimiento económico y creemos que probablemente ya hemos dejado atrás los días de subidas de tasas de interés para sofocar preventivamente cualquier presión inflacionaria. La recuperación en el gasto de los consumidores en sectores como la vivienda, mejoras para el hogar y productos y servicios electrónicos ha sido impresionante e inesperada, tanto que muchas empresas se están viendo obligadas a reponer sus inventarios. La inflación aún está muy lejos de alcanzar niveles sostenidos que forzarían a la Fed a subir las tasas de interés para evitar el sobrecalentamiento de la economía.

 

En este contexto, ¿dónde es que estamos viendo entonces las oportunidades de inversión más atractivas? Ya que los rendimientos que ofrecen actualmente el dinero en efectivo y los bonos del Tesoro de los Estados Unidos son un reflejo de las expectativas sobre movimientos futuros de la Fed, la conclusión obvia es que el mercado no anticipa que las tasas de interés vayan a subir sustancialmente a corto plazo. Por lo tanto, uno debe evaluar con mucho detenimiento si conviene mantener importantes posiciones en efectivo dado su alto costo de oportunidad. La política de apoyo de la Fed también es un buen augurio para el crédito corporativo, sobre todo en el nivel superior del segmento de alto rendimiento, o high yield, donde todavía se pueden obtener rendimientos relativamente atractivos.

 

En cuanto a los mercados accionarios, parece bastante claro que el extraordinario repunte que algunos interpretaron como un ascenso fugaz de un mercado bajista ha llegado para quedarse y por lo tanto esperamos más ganancias en los próximos 3 a 5 años. Aunque pareciera tener muy poco sentido invertir en acciones de los Estados Unidos ahora que han alcanzado niveles máximos históricos y todavía hay mucha incertidumbre sobre el futuro, los entornos macroeconómico y monetario son hoy por hoy muy favorables para las acciones. Estamos en medio de una fuerte recuperación de principio de ciclo y la Fed ha señalado con vehemencia que mantendrá las tasas de interés bajas durante mucho tiempo. Este contexto favorable apoya tanto las expectativas de ganancias futuras de las empresas como las valoraciones de sus acciones.

 

En conclusión, a pesar de que siempre existen riesgos, como por ejemplo una elección presidencial caótica en los Estados Unidos, un aumento en las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China y una pandemia global descontrolada, la recuperación posterior a la crisis gatillada por el COVID-19 pareciera estar bastante bien encaminada. Si a eso le sumamos el hecho de que la Reserva Federal se ha comprometido a respaldar la economía durante más tiempo del que históricamente lo ha hecho, hay razones suficientes para un mayor optimismo sobre el futuro de las inversiones a largo plazo. Dicho de otra manera, aunque hay y seguirá habiendo ruido de fondo, el entorno general parece ser bastante propicio para los activos de riesgo en los próximos años, lo cual hace que finalmente se vislumbre una luz al final del túnel.

 

Muchas gracias por su atención y hasta pronto.

 

Este audio se ha preparado con fines informativos solamente, y es una comunicación en nombre de J.P. Morgan Secretees LLC, miembro de FINRA y de SIPC. Las visiones que se describen pueden no ser adecuadas para todos los inversionistas y no constituyen asesoría de inversión personal ni pretenden ser una invitación a ofertar, ni una recomendación. Las perspectivas y rentabilidades pasadas no son garantía de resultados futuros. Este no es un documento de análisis de inversiones. Favor de leer otra información importante, que puede encontrarse aquí: www.jpmorgan.com/LAPdisclosures

Todavía bajo niveles pre-pandémicos, la economía global ha entrado en una fase de franca recuperación. Las expectativas de ganancias corporativas han aumentado y la Reserva Federal de los Estados Unidos, para muchos la institución económica más poderosa del mundo, ha reconfigurado la forma en que conducirá su política monetaria de tal modo que apoyará aún más el crecimiento económico

“Todo esto ha hecho que nuestra visión del futuro sea ahora más optimista, sobre todo a mediano plazo”, afirma Uccelli. “La recuperación en el gasto de los consumidores en sectores como la vivienda, mejoras para el hogar y productos y servicios electrónicos ha sido impresionante e inesperada, tanto que muchas empresas se están viendo obligadas a reponer sus inventarios”. 

Escuche el análisis completo en el audio de esta semana: “Una luz al final del túnel”.

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