La mayoría de los economistas coinciden en cuestionar la efectividad de las políticas de tasas negativas en los Estados Unidos.

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A medida que las preocupaciones por el impacto económico de la crisis del COVID-19 se han intensificado, muchos inversionistas consideran que la probabilidad de que las tasas de interés caigan debajo de cero en los Estados Unidos ha subido de forma significativa. A pesar de que la efectividad de las políticas de tasas negativas ha sido debatida por varios años sin encontrar un amplio consenso, y que la mayoría de economistas coinciden en que no sería lo prudente para los Estados Unidos, algunos operadores de opciones están apostando a que la tasa de referencia de la Reserva Federal no solo podría entrar a terreno negativo, sino que podría incluso bajar hasta a -0.7%.

Bienvenidos a una nueva presentación de audio de El Pulso de América Latina. Mi nombre es Franco Uccelli, y soy el Director Ejecutivo y Jefe de Estrategia de Inversiones de Clientes Latinoamericanos de J.P. Morgan Private Bank. Hoy, abordaremos el tema de las tasas de interés negativas y evaluaremos tanto sus virtudes como sus defectos antes de concluir si podría ser la opción de política monetaria más apropiada para los Estados Unidos dada su coyuntura económica actual.

Tradicionalmente, cuando los bancos centrales han querido estimular el crecimiento económico han bajado las tasas de interés a corto plazo. Tasas más bajas incentivan a los consumidores a gastar más, en la medida en que sus cuentas bancarias generan un menor retorno, o a pedir más dinero prestado, ya que los nuevos préstamos tienen un costo financiero menor. En otras palabras, una reducción en el nivel de tasas de interés sirve para estimular la actividad económica a través de un aumento en el gasto y la inversión. Además, muchos de los que las proponen sostienen que las tasas negativas simplifican la política monetaria ya que los bancos comerciales efectivamente tendrían que pagarle a los bancos centrales por aceptar su capital excedente. El reducir tasas de interés de corto plazo debajo de cero también ayuda a mantener bajas las tasas de interés a largo plazo ya que generan expectativas de que las tasas podrían continuar en terreno negativo por un tiempo largo.

Pero las tasas de interés negativas también tienen desventajas. Por ejemplo, tasas negativas ponen en riesgo la rentabilidad de los bancos. Esto ha sido especialmente evidente en la Eurozona donde los bancos comerciales han sido reticentes a pasar las tasas negativas a sus clientes, tanto particulares como corporativos. Los bancos más bien han optado por proteger a sus acreedores de las tasas negativas a expensas de su propia rentabilidad, asumiendo los costos de las tasas negativas ellos mismos. Pero las tasas negativas también podrían incentivar a los bancos a prestar de forma indiscriminada o a comprar activos con vencimientos de muy largo plazo o con una calidad crediticia relativamente baja con el fin de obtener ganancias, poniendo en riesgo la calidad de sus activos. En la medida en que tasas de interés negativas afectan la rentabilidad de los bancos, su capacidad de absorber pérdidas ante un aumento en el nivel de morosidad se ve comprometida y eso impide que los bancos otorguen préstamos, lo que a su vez perjudica el crecimiento de la economía misma. Y así se perpetúa el círculo vicioso.

Más allá de los desafíos que podrían representar para los bancos comerciales, las tasas de interés negativas no pueden llegar a ser tan negativas ya que en algún momento podrían generar incentivos perversos que inciten a la gente a acumular efectivo físico, limitando así la habilidad del sector financiero de utilizar los excedentes de algunos para cubrir las necesidades de otros. El problema además es que acumular moneda y mantenerla segura tiene un costo: el mismo Banco Central Europeo ha determinado que una tasa negativa de 0.75% es el punto en el que los ahorristas pasan de mantener depósitos bancarios a almacenar efectivo.

Sin poder constatar el beneficio real de reducir las tasas de interés debajo de cero, creemos que la Reserva Federal tomaría medidas alternativas antes de llevar la tasa de referencia a territorio negativo. No solo es ésta la opinión de su Presidente, Jerome Powell, sino que los conflictos entre la teoría de tasas negativas y la realidad son muchos y creemos que la Reserva Federal tiene mejores y más eficaces herramientas en su arsenal de políticas monetarias. De hecho, la Reserva Federal ni siquiera necesita actuar, tan solo tiene que anunciar sus intenciones de hacer algo para conseguir sus objetivos. Esto es lo que los banqueros centrales llaman tener “credibilidad.” Si la situación económica de los Estados Unidos empeorara más de lo previsto, antes que bajar las tasas de interés debajo de cero, creemos que la Reserva Federal incrementaría su compra de bonos tanto corporativos como del Tesoro de Estados Unidos. Es decir, le daría un mayor impulso a su programa de expansión cuantitativa para así no solo inyectarles liquidez a los mercados financieros sino también mantener las tasas de interés bajas y neutralizar el riesgo de deflación.

La valiente respuesta de la Reserva Federal a la pandemia global hasta el momento ha sido excepcional, no solo por su rapidez sino también por su magnitud, algo que el mercado ha reconocido desde un principio, lo que a su vez ha permitido su recuperación histórica luego de una caída estrepitosa entre fines de febrero y fines de marzo. Es por ello que sin pruebas contundentes de las virtudes de tasas de interés negativas, creemos que difícilmente la Reserva Federal se inclinará por utilizarlas para blindar a la economía de las severas consecuencias que medidas para proteger a la población de un virus siniestro han producido. 

Muchas gracias por su atención y hasta pronto.    

Este audio se ha preparado con fines informativos solamente, y es una comunicación en nombre de J.P. Morgan Secretees LLC, miembro de FINRA y de SIPC. Las visiones que se describen pueden no ser adecuadas para todos los inversionistas y no constituyen asesoría de inversión personal ni pretenden ser una invitación a ofertar, ni una recomendación. Las perspectivas y rentabilidades pasadas no son garantía de resultados futuros. Este no es un documento de análisis de inversiones. Favor de leer otra información importante, que puede encontrarse aquí: 

www.jpmorgan.com/LAPdisclosures

Hoy analizamos la creciente posibilidad de tasas de interés negativas en los Estados Unidos y hacemos repaso de las virtudes y defectos de esta política. La experiencia de la Eurozona, entre otras, arroja indicativos que apuntan al debilitamiento de la economía por factores como disrupción de la calidad crediticia y posible acumulación de moneda.

Sin poder constatar el beneficio real de reducir las tasas de interés debajo de cero, creemos que la Reserva Federal tomaría medidas alternativas antes de llevar la tasa de referencia a territorio negativo. Escuche el análisis completo en el audio de esta semana: “¿Podrían ser positivas las tasas negativas?

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