Es un dicho común entre los mexicanos: “prometer es fácil, cumplir no tanto”, pero para el gobierno que encabeza Andrés Manuel López Obrador, más que un dicho parece ser un hecho.

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El 1ero de diciembre, Andrés Manuel López Obrador, o AMLO como se le conoce comúnmente, cumplirá un año como el primer presidente izquierdista de México en muchas décadas. Como es habitual, su llegada al poder generó grandes expectativas, basadas en gran medida en las sendas promesas que le hizo a los electores de revertir la marea de pobreza y violencia que han venido azotando a México por mucho tiempo.    

 

Bienvenidos a una nueva presentación de audio de El Pulso de América Latina. Mi nombre es Franco Uccelli, y soy el Director Ejecutivo y Jefe de Estrategia de Inversiones de Clientes Latinoamericanos de J.P. Morgan Private Bank. Hoy evaluaremos la eficacia que ha tenido AMLO en cumplir con sus principales promesas de campaña y de producir en el país lo que algunos denominaron una Cuarta Transformación, luego de la guerra de independencia de 1810, la reforma política de Benito Juárez a mediados del siglo 19 y la revolución mexicana de 1910.

 

Para muchos, la elección de AMLO el 1ero de julio del 2018 sería capaz de producir un cambio político profundo que transformaría a México en un nuevo país donde la violencia disminuiría de forma notable y la economía crecería de forma contundente. Pero la realidad ha sido otra y los cambios prometidos por AMLO han enfrentado grandes obstáculos y han resultado ser tan difíciles de realizar como las promesas incumplidas de sus predecesores, a pesar de que AMLO llegó al poder con un aplastante 53% del voto popular y de obtener abrumadoras mayorías en ambas cámaras del congreso. El crimen y la violencia han crecido en el país y la economía está al borde de una recesión, poniendo en riesgo los ambiciosos planes de AMLO de transformar tanto la sociedad como la política de México.

 

Las más recientes cifras del gobierno federal muestran que el número de homicidios en México durante los primeros ocho meses del este año aumentó en un 3.3% y que de continuar a ese ritmo alcanzarían un nuevo récord histórico. Según el Comité para la Protección de los Periodistas, una organización apolítica sin fines de lucro basada en Nueva York, México ha sobrepasado a Siria como el país más peligroso del mundo para los periodistas, lo cual es alarmante ya que, a diferencia de Siria, México no está en guerra. Aunque AMLO ha reconocido que se necesita hacer mucho más para restablecer la seguridad ciudadana en el país, no existe un programa integral para liberar a México del flagelo de la violencia, la cual está causando que más gente migre al coloso del norte en busca de seguridad y ya no solo de mejores oportunidades económicas.

 

Más allá de la violencia, el lento avance de la economía es algo que también preocupa a grandes segmentos de la población. AMLO prometió reducir la pobreza, pero para ello tiene que garantizar una expansión económica adecuada. Sin embargo, todo hace parecer que en el 2019 la economía a duras penas crecerá 0.2%. Casi nada. Pero en vez de buscar formas de estimular el crecimiento, AMLO se ha empecinado en culpar por el lento avance de la economía a los desequilibrios que han surgido de las políticas neoliberales implementadas por los gobiernos anteriores. Sea como sea, la economía está muy lejos de crecer el 4% que AMLO prometió cuando asumió el poder el 1ero de diciembre, hace poco más de un año. Mientras algunos partidarios de AMLO culpan a la incertidumbre en torno al inconcluso nuevo tratado de libre comercio entre México y Estados Unidos por el enfriamiento de la economía, otros culpan a la personalidad inestable e impredecible del Presidente Trump, con el cual AMLO tiene una relación algo inusual, descrita por sus críticos como excesivamente débil y complaciente.    

 

Si hay una consecuencia favorable de la desaceleración del crecimiento económico es que al no generar presiones desmedidas ayuda a mantener a las demás principales variables macro bajo control. Por ejemplo, se espera que en el 2019 la inflación se contraiga a 3.2% de 4.8% en el 2018 y que el déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos se reduzca a 1% del PIB, la mitad de lo que fue el año pasado. Mientras tanto, se proyecta que tanto el peso mexicano como el déficit fiscal se mantengan relativamente estables en el 2019 en comparación al 2018.

             

El gran desafío de AMLO es que podría pasar a la historia como un presidente más que hizo grandes promesas que nunca fue capaz de cumplir. Reducir la violencia y fomentar el crecimiento son sin duda retos muy importantes para el presidente de cualquier país, pero más aún para el líder de una nación donde el número de personas que ha llegado a la frontera de un país vecino para pedir asilo, ya sea escapando la violencia o la pobreza, se ha incrementado de forma inquietante en los últimos tiempos. A pesar de no haber cumplido sus principales promesas de campaña, al menos por ahora, AMLO todavía tiene un alto índice de aprobación superior al 60%, lo cual demuestra que sus simpatizantes no parecen estar arrepentidos de haber votado por él. El problema es que el desencanto hacia AMLO que muchos mexicanos parecen tener hoy fácilmente podría transformarse en arrepentimiento, y el arrepentimiento en repudio, la tradicional antesala del conflicto político, algo que México sin lugar a dudas desearía evitar a toda costa.

 

Muchas gracias por su atención y hasta pronto.     

 

Y ahora, escuchemos una información importante:

 

Este audio se ha preparado con fines informativos solamente, y es una comunicación en nombre de J.P. Morgan Securities LLC, miembro de FINRA y de SIPC. Las visiones que se describen pueden no ser adecuadas para todos los inversionistas y no constituyen asesoría de inversión personal ni pretenden ser una invitación a ofertar, ni una recomendación. Las perspectivas y rentabilidades pasadas no son garantía de resultados futuros. Este no es un documento de análisis de inversiones. Favor de leer otra información importante, que puede encontrarse aquí: www.jpmorgan.com/LAPdisclosures

Escuche el audio con el episodio de esta semana, “Las promesas incumplidas de AMLO”.

Andrés Manuel López Obrador llegó a la presidencia de México con la promesa de producir una Cuarta Transformación que seguiría a los grandes hitos del país: la Guerra de Independencia de 1810, la reforma política de Benito Juárez a mediados del siglo XIX y la Revolución Mexicana de 1910. A menos de un mes de completar el primer año de gobierno, esa gran promesa está muy lejos de materializarse.

El nivel de violencia, sin duda el problema más apremiante del país, no solo continúa sin vías de resolución, sino que ha aumentado en los últimos meses. “Las más recientes cifras del gobierno federal muestran que el número de homicidios en México durante los primeros ocho meses del este año aumentó en un 3.3% y que de continuar a ese ritmo alcanzarían un nuevo récord histórico”, afirma Uccelli.

Además de atajar la violencia endémica, fomentar una economía saludable y reducir la pobreza fueron pilares de las promesas electorales de AMLO. Sin embargo, en el 2019 parece que la economía apenas crecerá el 0.2%, muy lejos del 4% proyectado por el entonces presidente electo.

A pesar de no haber cumplido sus principales promesas de campaña, al menos por ahora, AMLO todavía tiene un índice de aprobación superior al 60%. “El problema es que el desencanto hacia AMLO que muchos mexicanos parecen tener hoy fácilmente podría transformarse en arrepentimiento, y el arrepentimiento en repudio, la tradicional antesala del conflicto político que México debe evitar a toda costa”, concluye Uccelli.