De México a Brasil, y de Perú a la Argentina, las últimas semanas han estado cargadas de acontecimientos políticos y económicos de suma importancia para nuestra región.

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Las últimas semanas han estado cargadas de acontecimientos políticos y económicos de suma importancia para América Latina. Entre ellos resaltan la propuesta de un presupuesto moderado en México, la aprobación parcial de una reforma previsional en Brasil, la consolidación de una amplia ventaja del populismo en la contienda electoral en Argentina y la intensificación de una nueva crisis política en el Perú. La suma de estos acontecimientos sin duda garantiza que la región seguirá en la mira del mercado internacional por un buen tiempo, y con justa razón.

 

Bienvenidos a una nueva presentación de audio de El Pulso de América Latina. Mi nombre es Franco Uccelli, y soy el Director Ejecutivo y Jefe de Estrategia de Inversiones de Clientes Latinoamericanos de J.P. Morgan Private Bank. Hoy, haremos un recuento de los eventos en América Latina que han acaparado la atención de los mercados internacionales, para bien o para mal, de un tiempo a esta parte, y cómo éstos podrían impactar las perspectivas generales de la región a corto plazo. 

 

Fiel a su promesa de resguardar la disciplina fiscal, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador en México envió al congreso para su aprobación un presupuesto para el 2020 bastante comedido, basado en supuestos económicos razonables, aunque en algunos casos algo optimistas, y la firme determinación de seguir luchando para restablecer la salud financiera de la petrolera estatal Pemex. A pesar de la fragilidad de Pemex, y el alto costo fiscal que eso ha representado para el gobierno mexicano, López Obrador heredó una situación fiscal relativamente sólida, algo que le ha permitido mantener la estabilidad macro, al menos por ahora, en un contexto de bajo crecimiento económico.

 

Mientras tanto, en Brasil, luego de que la cámara de diputados le diera su venia, el senado aprobó en primera lectura la tan esperada reforma previsional, para muchos algo indispensable, aunque insuficiente, para restaurar, al menos parcialmente, el orden fiscal en el país. Aunque un inminente segundo voto en el senado le daría aprobación definitiva a la reforma, su beneficio fiscal efectivo sería bastante menor a lo que el gobierno inicialmente tenía en mente, dadas las numerosas modificaciones al texto original de la propuesta que se hicieron a lo largo del camino. Es por ello que se espera que la reducción del déficit fiscal como consecuencia de la reforma previsional sea un tanto marginal, moderándolo de alrededor de 6.5% del PIB este año a 5.5% en el 2020.

 

Más allá de los temas económicos en México y Brasil, la incertidumbre política ha ganado mucha fuerza en Argentina y Perú. Con elecciones antes del cierre de octubre y el retorno de la izquierda al poder como una posibilidad real en Argentina, el mercado ha buscado descifrar el impacto que una victoria del populismo podría tener en la economía, y las alarmas no han parado de sonar. No solo las encuestas preliminares le han dado una amplia ventaja a la alternativa izquierdista, pero le han dado suficiente margen de victoria para ganar la elección presidencial en la primera vuelta. Ante esta situación, y conforme con las ideas planteadas por los principales candidatos de la oposición, todo hace parecer que el retorno del populismo a la Argentina estaría acompañado por una nueva restructuración de la deuda pública del país. Lo que no está claro es si los términos de esa restructuración serían tan onerosos para el mercado como lo fueron en el pasado, o si el nuevo gobierno optaría por una restructuración menos perversa. Sea como sea, el mercado pareciera estar resignado a tener que lidiar con un gobierno heterodoxo con matices populistas, algo que podría poner en duda la continuidad del actual acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, para muchos una línea de vida fundamental para una Argentina debilitada por una severa crisis económica que no tiene cuando acabar.

 

Finalmente, la crisis política que contaminó al Perú a inicios del año pasado alcanzó un nuevo punto de ebullición cuando el presidente hizo uso de poderes extraordinarios para disolver el congreso acusándolo de bloquear iniciativas diseñadas para hacerle frente a la corrupción, un mal endémico en el país. La respuesta del congreso por su parte fue votar a favor de la destitución del presidente, para muchos un acto puramente simbólico ya que luego de ser disuelto ya no tenía poder alguno para destituir a nadie. Estos eventos produjeron gran consternación e incertidumbre en un país donde un sinnúmero de instituciones políticas, entre ellas el mismo congreso nacional, están enormemente desprestigiadas. Aunque en circunstancias normales el daño económico de la incertidumbre política podría ser muy serio, Perú pareciera ser un país atípico en el que existe una suerte de divorcio entre lo político y lo económico, donde la incertidumbre en una de estas dos esferas no necesariamente repercute vigorosamente sobre la otra.

 

Presupuestos pendientes, reformas parciales, elecciones inciertas y pugnas políticas hacen de la América Latina de hoy una región altamente impredecible, pero al mismo tiempo interesante. Aunque para algunos estas particularidades son una fuente de ansiedad y frustración, para otros ofrecen una gran oportunidad de inversión, y es así como lo vemos nosotros.

 

Muchas gracias por su atención y hasta pronto.

 

Y ahora, escuchemos una información importante:


Este audio se ha preparado con fines informativos solamente, y es una comunicación en nombre de J.P. Morgan Securities LLC, miembro de FINRA y de SIPC. Las visiones que se describen pueden no ser adecuadas para todos los inversionistas y no constituyen asesoría de inversión personal ni pretenden ser una invitación a ofertar, ni una recomendación. Las perspectivas y rentabilidades pasadas no son garantía de resultados futuros. Este no es un documento de análisis de inversiones. Favor de leer otra información importante, que puede encontrarse aquí: www.jpmorgan.com/LAPdisclosures

Escuche el audio con el episodio de esta semana, “Lo interesante de lo impredecible”.

Eventos de gran relevancia en América Latina durante las últimas semanas, han acaparado la atención de los mercados y podrían impactar las perspectivas generales de la región a corto plazo.

Firme en su promesa de resguardar la disciplina fiscal, el gobierno mexicano de AMLO envió al congreso su plan presupuestal para 2020. “El presupuesto es bastante comedido, basado en supuestos económicos razonables, aunque en algunos casos algo optimistas”, afirma Uccelli.

En Brasil, el senado aprobó la tan esperada reforma de pensiones, algo indispensable para restaurar la estabilidad fiscal en el país. “Dadas las numerosas modificaciones al texto original, se espera que la reducción del déficit fiscal como consecuencia de la reforma sea un tanto marginal, moderándolo de alrededor de 6.5% del PIB este año a 5.5% en el 2020”.

Mientras tanto, la incertidumbre política gana fuerza en Argentina y Perú. Con elecciones a finales de octubre, y la crónica de una victoria anunciada del Peronismo, el mercado busca descifrar el impacto de un posible presidente Alberto Fernández sobre la frágil situación económica del país austral. En Perú, el país se sumió en una severa crisis política cuando el presidente Martín Vizcarra disolvió el congreso, acusándolo de bloquear iniciativas diseñadas para luchar contra la corrupción. “Aunque en circunstancias normales el daño económico de la incertidumbre política podría ser muy serio, Perú es un país atípico en el que existe una suerte de divorcio entre lo político y lo económico”, opina Uccelli de su país. “La incertidumbre en una de estas dos esferas no necesariamente repercute vigorosamente sobre la otra”.