“A diferencia de otras otras crisis, ésta no es una carrera sino una maratón, durante la cual las necesidades de los más desprotegidos van a continuar evolucionando a lo largo del tiempo.”

MARÍA ALEJANDRA OLTRA:

Bienvenidos a una edición especial del Pulso de América Latina. Soy María Alejandra Oltra y junto a Jacqueline Elías somos asesores del Centro de Filantropía de JP Morgan. Hoy queremos conversar un poco sobre temas de filantropía en tiempos de COVID-19. En primer lugar, lo que queremos comentarles es que la respuesta que hemos recibido en el Centro de Filantropía es un testimonio de la sinergia y empatía de toda nuestra comunidad. Con este audio, esperamos dar respuesta a muchas de las preguntas que hemos recibido de nuestros clientes en todo América Latina. Para empezar, Jacqui,

¿cómo resumirías la reacción de los filántropos a nivel mundial ante esta crisis.


JACQUELINE ELIAS:

Gracias, Mariale. Bueno, resumir la reacción es un punto difícil porque la verdad es que la escala y la profundidad de la necesidad creada por el COVID 19 ha sido increíble. A la misma vez, la reacción de las familias a punto mundial ha sido fenomenal. Primero hemos visto una

tendencia para ayudar inmediatamente a los vecinos, a personas que están ayudando a los hospitales, y también a personas que verdaderamente están en situaciones difíciles a causa no solamente de la crisis sino también por razones económicas. Hemos visto que la necesidad a largo plazo también ha sido un lugar donde los filántropos también están pensando no solamente en los sistemas que ahora obviamente han sido impactados negativamente todo lo que tiene que ver en sistemas económicos, sistemas de salud pública, sistemas educativos, donde antes la verdad es que sabíamos más o menos que había una proporción de la población que no tenía los mismos accesos a diferentes

herramientas vamos a decir, para tener éxito económico en la sociedad. Ahora sabemos todos los huecos que existían antes. Tercero, lo que hemos visto entre nuestros clientes y filántropos en general ha sido un deseo de también ser socios con gobiernos, con empresas a punto mundial para verdaderamente ser como un equipo para resolver los problemas más difíciles y más complejos que esta crisis ha creado o ha amplificado a causa de la escala que ha tenido a punto mundial. Entonces, como resumen, ha habido mucho interés, mucha pasión, mucha empatía como dijiste Mariale, pero también mucho deseo de tener un impacto verdadero y profundo. No sé si tú también Mariale tienes algún comentario sobre las diferencias que se ven en este momento en esta crisis en comparación con otros desastres del pasado.


MARÍA ALEJANDRA:

Sí, la verdad es que lo que esperamos es que esta crisis tenga una trayectoria similar a las de otros desastres naturales, quizás los tiempos son diferentes pero al principio siempre hay un enfoque en las necesidades inmediatas, luego se pasa a una fase en donde empiezas a pensar en la reconstrucción y recuperación de alguna idea de normalidad y luego siempre se enfoca

en construir resiliencia para el futuro, cómo evitas que esto vuelva a pasar o que te afecte de esa manera. Creo que la principal diferencia entre esta crisis y otras o las principales diferencias es que primero, no hay una delimitación geográfica. Esto no está enfocado a un país en específico, o una región en específico, es todo el mundo el que lo está pasando. Y además, también hay una limitación de tiempo, no sabemos cuánto tiempo va a tomar pasar de una fase a otra. Y además dentro del área del tiempo, cada país y cada región, incluso cada estado, cada ciudad, va a ir pasando de fase a fase en su propia medida. Y eso

cambia un poco la aproximación. Creo que al final del día, lo importante que hay que recordar es que a diferencia de otras crisis esto no es una carrera, no hay un elemento en particular que hay que resolver sino que es una maratón. Y por tanto, lo principal es o la principal

recomendación que estamos dando para muchos de nuestros clientes es pensar en el apoyo y cómo lo distribuyes en el tiempo. Dado que es una maratón, las necesidades van a continuar evolucionando a lo largo del tiempo. Y ahí Jacquie, me gustaría un poco pasar a otra parte de la conversación y pensar qué rol puede jugar el capital filantrópico en una situación como esta.


JACQUELINE:

Bueno, hay muchos nuevos roles pero la verdad es que me quiero enfocar en dos. Uno es filantropía como capital de riesgo, y también filantropía como una respuesta rápida y ágil en comparación con otras fuentes de capital. En términos de capital de riesgo, la filantropía tiene la ventaja que muchas veces es manejada y controlada por individuos, muchos de ellos empresarios muy exitosos y ese know how, ese tipo de experiencias se trasladan muy interesantemente en la implementación de funciones filantrópicas. Lo vemos por ejemplo a punto mundial con el

trabajo de Bill & Melinda Gates donde ellos se enfocan en sistemas y ahora vemos que ellos están acompañados por muchos filántropos por todos lados del mundo viendo sistemas de estudios científicos para entender el virus para crear ojalá no solamente vacunas

pero también tratamientos que se puedan usar ya pronto. Y también para ver los sistemas económicos y de sistemas de salud pública que ellos como filántropos y también empresarios exitosos pueden tener un

impacto en no solamente ser asesores para las personas en el gobierno que están tomando las decisiones en ciertas políticas, pero también para ver cómo se puede hacer y traer soluciones al mercado en una manera rápida y también claro en una manera que sea para el beneficio de salud pública de la población en general. Entonces vemos que ese capital de riesgo no solamente es el dinero

pero también la experiencia y también la sabiduría que traen los empresarios y las personas que han entrado al sector social y al sector filantrópico. Entonces también vemos

que la filantropía toma una voz de herramienta muy ágil y de respuesta rápida. Es decir que si hay una necesidad como hablamos antes donde la comunidad que ya hay muchas personas que desafortunadamente están

desempleadas y ahora necesitan dinero en temas como alimento, en pagar para su vivienda, en todo lo que tiene que ver la tecnología, donde ahora la mayoría de los estudiantes están estudiando en casa usando computadoras y vemos que un sector grande de la población no tiene acceso no solamente a la tecnología pero también al internet. Entonces todos esos problemas inmediatos, la filantropía ha sido muy importante en resolver problemas pero también en ver cómo se puede hacer como un

puente en poder asistir en las necesidades inmediatas para que ese puente se pueda trabajar para que el apoyo del gobierno o de otros lugares que tienen la capacidad más grande teniendo los recursos financieros

para que la necesidad verdaderamente sea acomodada en el largo plazo. Pero, Mariale, como hablamos de estos diferentes ejemplos, sé que hay varias recomendaciones que también hemos pensado ya como equipo, y tal vez puedas hablar un poquito más sobre cómo nosotros estamos recomendando que filántropos o individuos piensen buscando en apoyar en este momento.

MARÍA ALEJANDRA:

Claro. Creo que lo primero que me gustaría hacer sería una invitación a revisar hace poco publicamos lo que nosotros llamamos un Guide to Giving, una guía de donaciones, enfocada particularmente en el COVID-19, pueden solicitarla contactando a uno de sus asesores dentro del banco, y con esta guía intentamos responder un poco a esas preguntas que es, bueno ante una situación como esta, cómo empiezo a pensar en esta situación. Y ahí hay dos áreas que considerar. Uno, el a quién y el dos, cómo. El a quién, la recomendación principal que nosotros estamos dando o pensando, es uno, empezar por quienes ya conoces. Quiénes son esas organizaciones que ya apoyas, que ya son parte de tu ciclo, de tus funciones habituales, y contáctalos y pregúntales si tienen lo que necesitan para atravesar esta crisis, para poderse reinventar, para pensar en lo que están haciendo y cómo pueden apoyar a la comunidad. Obviamente ahí entran aspectos sobre si estas organizaciones son, o están proveyendo servicios inmediatos y si son de necesidad inmediata en este momento o si son organizaciones no tan críticas. Háblese de museos, temas de arte, que a pesar de

no parecer quizás prioritarias en este momento, al final del día forman parte de lo que es el tejido social al que estamos acostumbrados y que son importantes. Entonces, ese sería un primer elemento, pensar en quienes ya conoces y a quienes apoyas y cómo podrías darles una mano. Y luego también es una oportunidad de explorar nuevas organizaciones, de buscar nuevas personas que te permitan tener un impacto en esas áreas de tanto necesidad inmediata como de reconstrucción posterior. Sin embargo, cuando pensamos en el cómo apoyar tanto a las organizaciones que ya conocemos como a esas nuevas potenciales organizaciones, creo que lo más importante a tener en mente ahorita es que se necesita ser flexible

porque la situación como lo hemos comentado va a continuar evolucionando y las necesidades van a ir cambiando, pero también quieres ser muy cuidadoso y no olvidar ese proceso de diligencia que harías normalmente para hacer una donación. Es decir, no sería la idea que pases de repente de tener todo un proceso claro de cómo apoyar a esas organizaciones a tener de repente el querer dar el dinero sin tener ningún tipo de concesiones. Sin embargo, tampoco es el momento para mandarles un cuestionario de dos mil seiscientas preguntas que te hagan un reporte anual complejo y complicado. Entonces es buscar el balance de eso. Ciertas maneras en las que podrías buscar algún tipo de balance es ver la trayectoria de la organización quién los apoya actualmente, quién está y quiénes serían también parte de su directorio. Hay ciertos elementos que te permiten identificar si una organización va a poder o no cumplir con lo que te está solicitando. Y en general, nuevamente, sé que es repetitivo y lo hemos comentado bastante, es mantener

en cuenta que las necesidades van a continuar evolucionando. Entonces, quieres poder dar tus donaciones y tu apoyo financiero de manera paulatina para poder adaptarte a esas necesidades. Jacquie, no sé si hay algo más que quieras agregar

JACQUELINE:

Sí, y creo que vale la pena también no olvidar de las redes que ya tenemos nosotros en términos de socios que tal vez conocen a diferentes organizaciones o también conocen a los líderes detrás de ciertos esfuerzos. Creo que hemos

comentado antes que este es un momento muy importante, no solamente en la necesidad que es obvia en que hay ciertas personas que verdaderamente no tienen los intereses puros en ayudar entonces

hay que ser muy cuidadoso en saber con quién están hablando, saber con quién se están asociando pero también cuál es el track record o la historia o la experiencia de esas personas porque en estos momentos de crisis es cuando uno ve lo mejor y lo peor de la humanidad. Entonces vemos que también es un tiempo donde tal vez vale la pena averiguar o determinar si las organizaciones que actualmente traen en sus portafolios, es decir las fundaciones que ya apoyan, si verdaderamente están equipadas para sobrevivir esta crisis. Entonces es no solamente hoy día la necesidad pero también cuál es el futuro del sector filantrópico que es una pregunta un poco complicada

pero sin embargo es algo que todos debemos de pensar porque la verdad es que los recursos son limitados y como Mariale ha dicho muy bien, esto es un maratón entonces tenemos que ver qué va a estar al fin y cómo podemos

ojalá seguir apoyando y creciendo el trabajo increíble que muchas de las fundaciones a punta mundial, local, regional, hacen día a día y que nos apasiona a todos en términos de la belleza artística de la ayuda a estudiantes y todos los elementos que muchas veces se impulsan que personas se involucren no solamente en ser donantes sino también crear asociaciones.


MARÍA ALEJANDRA:

Muy interesante eso, Jacquie. Muchísimas gracias a todos por su atención y si tienen cualquier pregunta por favor no duden en comunicarse con su asesor dentro del banco. Gracias Jacquie, muchísimas gracias por la conversación.

JACQUELINE:

Gracias a ti, Mariale, un gusto.

MARÍA ALEJANDRA:

Hasta pronto y cuídense.

En todo el mundo, la pandemia ha causado una efusión de generosidad para aliviar el sufrimiento de los más afectados. A principios de mayo se habían donado $10.2 mil millones a causas destinadas a aliviar los efectos del coronavirus en todo el mundo.

“En América Latina en particular, la respuesta que hemos recibido en el Centro de Filantropía es testimonio de la generosidad y empatía de toda nuestra comunidad”, afirma María Alejandra Oltra, asesora del Centro de Filantropía de J.P. Morgan Private Bank.

“Lo primero que hemos visto es la voluntad de ayudar a los vecinos, al personal sanitario y a aquellos más afectados por la enfermedad”, matiza Jacqueline Elias, asesora sénior del Centro de Filantropía. “En segundo lugar, observamos la voluntad de apoyar las necesidades que van a surgir a largo plazo, como sistemas de salud pública y educativos. En tercer lugar, los filántropos de nuestra región han demostrado un deseo de asociarse a gobiernos para causar mayor impacto”.

A diferencia de otras crisis como desastres naturales o conflictos armados, esta crisis es global y sus efectos se dejarán sentir durante un periodo extenso. Por lo tanto, es importante tener en cuenta los recursos disponibles y cómo distribuirlos en el tiempo. “Esta no es una carrera, sino una maratón”, afirma Oltra.

Escuche el episodio de esta semana “La Filantropía en los tiempos del COVID-19” en el que analizamos el rol que puede jugar la filantropía en esta crisis, las formas más efectivas de causar un impacto y los recursos disponibles en nuestro Centro de Filantropía para asistirle en sus obras y donaciones.  

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