A medida que la economía global consolide su recuperación y el dólar pierda su actual estatus como moneda de refugio, es posible que su fuerza retroceda.

LOS PRODUCTOS DE INVERSIÓN NO ESTÁN ASEGURADOS POR LA FDIC, NO TIENEN GARANTÍA BANCARIA Y PUEDEN PERDER VALOR. Favor de leer otra información importante, que puede encontrarse en el enlace al final de la transmisión de audio.

Todo hacía parecer a principios del 2020 que las condiciones que hicieron del dólar una de las monedas más sólidas del mundo habían perdido algo de aliento y que su debilitamiento en el corto plazo sería solo cuestión de tiempo. Se hizo cada vez más evidente que los factores que por tanto tiempo le jugaron a favor al dólar, como el dinamismo económico y el diferencial de tasas que distinguían a Estados Unidos de sus pares, habían perdido ímpetu. Pero todo esto fue antes de que un choque exógeno totalmente inesperado conmocionara al mundo entero y cambiara bruscamente las tendencias predominantes. Se asomaba una tormenta global descomunal y la necesidad de buscar un refugio adecuado cambió de forma inmediata tanto las prioridades como las necesidades de los inversionistas internacionales.

Bienvenidos a una nueva presentación de audio de El Pulso de América Latina. Mi nombre es Franco Uccelli, y soy el Director Ejecutivo y Jefe de Estrategia de Inversiones de Clientes Latinoamericanos de J.P. Morgan Private Bank. Hoy, analizaremos si los factores que han impulsado al dólar a su nivel más alto en más de 25 años podrán mantener su vigencia en el corto plazo o si existe justificación alguna para concluir que el dólar podría perder vitalidad y que su fortaleza actual podría tener fecha de caducidad.

A pesar de la moderación esperada en el crecimiento económico de los Estados Unidos en el corto plazo y de la reducción en sus tasas de interés, factores que en circunstancias normales deberían propiciar el debilitamiento del dólar, éste no ha sido el caso, sobre todo si se compara su comportamiento reciente con el de las principales monedas latinoamericanas. Esto se debe en gran medida a que la enorme ansiedad e incertidumbre causadas por la pandemia global y las políticas gubernamentales para contener su propagación produjeron un incremento importante en la aversión al riesgo e hicieron que los inversionistas internacionales buscaran refugiarse en aquellos activos percibidos como los más seguros, o al menos como los menos riesgos. Al ser el dólar la moneda de reserva y de refugio por excelencia a nivel mundial, la moneda estadounidense fue uno de los principales beneficiarios de este brusco cambio en el sentimiento del mercado. En medio de una gran tormenta, el dólar fue visto por muchos como el puerto más seguro donde echar anclas.

Pero la pregunta que queda pendiente es si ésta será una tendencia solamente pasajera o el reflejo que un cambio de paradigma con efectos a más largo plazo. Nuestro análisis sugiere que probablemente se trate de lo primero, es decir que la fortaleza reciente del dólar sea algo  estrictamente temporal. Por un lado, los últimos datos económicos muestran que las principales economías del mundo comienzan ya a reactivarse, una primera señal de que la tormenta empieza a disiparse, al menos en el mundo desarrollado. En la medida en que la economía global consolide su recuperación, la aversión al riesgo, y por ende la necesidad de buscar refugio, disminuye, reduciendo así el atractivo del dólar como una inversión relativamente segura. Además, dado el fortalecimiento reciente del dólar, éste ha llegado a cotizarse a niveles muy altos no visto en más de un cuarto de siglo. La sobrevaloración del dólar, en un contexto de expectativas de tasas de interés cercanas a cero por largo tiempo y de inyecciones de liquidez monetaria en dólares sin precedentes, probablemente haga de la moneda estadounidense una inversión aún menos apetecible en el corto plazo.

En la medida en que pase la tormenta y se restablezca la estabilidad macroeconómica en el mundo, el dólar, que tiende a brillar más en la oscuridad, perderá algo de su resplandor y el mercado buscará alternativas de inversión con un riesgo moderado que puedan ofrecer un retorno mayor y que además proporcionen los beneficiosos de la diversificación. Entre ellos consideramos que podría estar el euro, que viene algo rezagado con respecto al dólar, y, dada la anticipada recuperación de Europa, tendría un buen potencial para revaluarse, y el oro, que normalmente se mueve en dirección opuesta al dólar y a las tasas de interés reales, o sea que cuando el dólar y las tasas reales bajan, crean espacio para que el oro suba.

La protección que ofrece el dólar en tiempos tormentosos es invalorable, y es por eso que tiende a fortalecerse en periodos de incertidumbre y volatilidad. Pero cuando la estabilidad y la predictibilidad vuelven, su atractivo sufre y su valor tiende a disminuir. La pandemia generó una tormenta global sin antecedente alguno y por varios meses el mercado encontró buen refugio contra sus flagelos en el dólar, pero conforme se calmen los vientos y la necesidad de refugiarse decrezca, es probable que el valor del dólar se deprecie y el de sus alternativas consecuentemente se aprecie, una apuesta que a nuestro criterio es bastante razonable desde ya hacer.

Muchas gracias por su atención y hasta pronto.

Este audio se ha preparado con fines informativos solamente, y es una comunicación en nombre de J.P. Morgan Secretees LLC, miembro de FINRA y de SIPC. Las visiones que se describen pueden no ser adecuadas para todos los inversionistas y no constituyen asesoría de inversión personal ni pretenden ser una invitación a ofertar, ni una recomendación. Las perspectivas y rentabilidades pasadas no son garantía de resultados futuros. Este no es un documento de análisis de inversiones. Favor de leer otra información importante, que puede encontrarse aquí: http://www.jpmorgan.com/LAPdisclosures

La protección que ofrece el dólar en tiempos tormentosos es extraordinaria. De hecho, en la presente crisis, el dólar ha llegado a cotizarse a niveles no vistos en más de un cuarto de siglo.

“Esta sobrevaloración, en un contexto de expectativas de tasas de interés cercanas a cero por largo tiempo y de inyecciones de liquidez monetaria en dólares sin precedentes, probablemente haga de la moneda estadounidense una inversión menos apetecible en el corto plazo”, afirma Uccelli.

Conforme se calmen los vientos y la necesidad de refugiarse decrezca, es probable que el valor del dólar se deprecie y el de sus alternativas, consecuentemente, se aprecie. Escuche el análisis completo en el audio de esta semana: “¿Es sostenible la fortaleza del dólar?”. 

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