Mientras que la economía continúa en caída libre, el ascenso del mercado ha sido tan súbito como su inicial caída. ¿Cuáles son las causas de este aparente divorcio?

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La noticia de que una enfermedad pulmonar que afligía a zonas de China dejaba de tener un impacto regional y se convertía en una pandemia global generó gran ansiedad en los mercados financieros por el efecto que protocolos de distanciamiento social, necesarios para prevenir contagios masivos, tendrían en la actividad económica. Aunque la respuesta del mercado fue inmediata, con los principales índices financieros cayendo de forma estrepitosa, el 23 de marzo marcó un punto de inflexión a partir del cual el ascenso del mercado ha sido casi tan súbito como su descenso.   

Bienvenidos a una nueva presentación de audio de El Pulso de América Latina. Mi nombre es Franco Uccelli, y soy el Director Ejecutivo y Jefe de Estrategia de Inversiones de Clientes Latinoamericanos de J.P. Morgan Private Bank. Hoy, trataremos de entender por qué los mercados han repuntado de forma tan rápida e intensa mientras que la economía continúa en caída libre y de descifrar si la recuperación de los mercados podría ser una venturosa primera señal de lo que se podría suceder en la economía.

Luego de haber alcanzado un nivel máximo histórico el 19 de febrero, la noticia de la pandemia y la imposición de restricciones que paralizarían la actividad económica generaron tal preocupación en los mercados, que los índices bursátiles en Estados Unidos se desmoronaron de forma casi inmediata. El S&P500 perdió 34% de su valor en menos de cinco semanas en la que fue una caída sin precedentes tanto por su velocidad como por su intensidad. Pero como por arte de magia, a partir del 23 de marzo el índice accionario entró en una fase de recuperación casi tan rápida e intensa, recuperando 30% del terreno perdido. Lo curioso de esta historia es que la extraordinaria recuperación sucedió mientras la economía le ponía punto final a su periodo más largo de expansión en la historia y entraba en una recesión cuya severidad podría ser la mayor desde la Gran Depresión de hace casi un siglo.

Aunque el detonante de la recesión no es un gran misterio, entender por qué los mercados han reaccionado de forma tan positiva a pesar de la crisis económica ha generado una gran intriga. Desde nuestra perspectiva, son tres los factores que en conjunto podrían ofrecer una explicación sensata a esta gran incógnita. Para empezar, un análisis de la composición del índice accionario comúnmente usado como referencia, el S&P500, muestra que los sectores económicos más impactados por la recesión no son los que hacen la mayor contribución al mercado accionario. Sectores como los restaurantes, las aerolíneas, los cruceros, los autos de alquiler, entre otros, contribuyen tan solo un 22% a la capitalización del mercado en su totalidad, mientras que otros sectores que no están siendo tan afectados por la recesión, como el sector tecnología, por ejemplo, representan el otro 78%. Es más, las cinco empresas más valiosas en cuanto a su capitalización de mercado—Microsoft, Apple, Amazon, Alphabet y Facebook—representan más de 21% del S&P500, el porcentaje más elevado desde 1978, lo cual quiere decir que el nivel de diversificación del índice no es tan alto como una hubiese pensado. Si esas cinco compañías son percibidas como seguras en tiempos inciertos y el precio de sus acciones sube de forma importante, como lo están haciendo hoy en día, esas cinco compañías por sí solas serían capaces de impulsar el mercado hacia arriba, como lo están haciendo en gran medida.

Más allá de la composición del mercado accionario en sí, otro factor que sin duda está contribuyendo a que el mercado accionario repunte mientras la economía se contrae son los grandísimos estímulos monetarios y fiscales que tanto la Reserva Federal como el gobierno de Estados Unidos han introducido. Estos estímulos no solo están inyectándole niveles de liquidez sin precedentes a los mercados financieros, pero también están blindando a gran parte del sector corporativo contra posibles pérdidas y están sentando las bases para una reactivación de la economía de forma relativamente rápida y ordenada. En otras palabras, se podría decir que los grandes estímulos están garantizando que la actual recesión no será eterna, y por lo tanto están permitiendo que los mercados le hagan hoy una apuesta al futuro sabiendo que tienen el respaldo de dos enormes entidades dispuestas a hacer todo lo posible por proteger la viabilidad tanto del mercado como la economía.

Finalmente, en un contexto en el que las tasas de interés y los rendimientos de los bonos están a niveles históricamente bajos, las opciones de inversión para aquellos interesados en retornos relativamente altos son bastante limitadas. Esto está haciendo que muchos inversionistas estén dispuestos a hacerle una apuesta al mercado accionario, comúnmente percibido como más riesgoso pero a la vez potencialmente más rentable. El rendimiento nominal del bono del Tesoro de Estados Unidos a 10 años está alrededor de 0.6%, lo cual quiere decir que en términos reales el rendimiento es negativo, nada apetecible para aquellos que quieren ver el valor de sus carteras de inversión crecer a lo largo del tiempo, inclusive en momentos difíciles como los de ahora. 

Se dice que los mercados se anticipan a la economía. Si eso es cierto, un mercado ascendente debería ser una primera señal de que la economía, hoy castigada por una pandemia despiadada y por las restricciones impuestas globalmente para contenerla, debería también ascender en algún momento. Lo que no está para nada claro es si la velocidad y la intensidad de la recuperación del mercado luego de una caída profunda e insólita podrán ser replicadas por una economía que hoy enfrenta su peor recesión en varias generaciones. Pero los mercados bailan a su propio ritmo y se mueven bastante más rápido que las economías, y por lo tanto sería ilusorio pensar que un repunte de la rapidez y magnitud que vemos hoy en el mercado se verá también en la economía.

Muchas gracias por su atención y hasta pronto.    

Este audio se ha preparado con fines informativos solamente, y es una comunicación en nombre de J.P. Morgan Secretees LLC, miembro de FINRA y de SIPC. Las visiones que se describen pueden no ser adecuadas para todos los inversionistas y no constituyen asesoría de inversión personal ni pretenden ser una invitación a ofertar, ni una recomendación. Las perspectivas y rentabilidades pasadas no son garantía de resultados futuros. Este no es un documento de análisis de inversiones. Favor de leer otra información importante, que puede encontrarse aquí: jpmorgan.com/lapdisclosures

 

El detonante de la presente recesión no es un misterio, pero entender por qué los mercados se han recuperado tan rápido a pesar de la crisis económica ha generado una gran intriga.

Desde nuestra perspectiva, son tres los factores que en conjunto podrían ofrecer una explicación sensata a esta gran incógnita. Escuche el análisis completo en el audio de esta semana, “El divorcio entre el mercado y la economía”.