El nivel de deuda corporativa en los EE.UU. se percibe como elemento potencialmente desestabilizador. Pero, en comparación con otras economías mundiales, ¿debería realmente ser causa de preocupación?

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En julio, la economía de Estados Unidos cumplió 121 meses consecutivos de crecimiento ininterrumpido, convirtiendo así al actual ciclo expansivo en el más extenso de su historia. A pesar de que crecer por más de una década es sin duda un gran logro, son pocas las personas que hoy están celebrando, y son muchas más las que están enfocadas en vez en los desafíos a corto plazo que podrían ponerle punto final a esta gran hazaña. A pesar de que los desequilibrios y excesos que ocasionaron el fin de otros periodos de bonanza económica han estado, al menos hasta el momento, mayormente ausentes, hay algunos factores de riesgo negativo que han generado cierta preocupación. Entre ellos, el nivel de endeudamiento del sector corporativo no financiero es uno que ha suscitado un gran interés en los mercados.

Bienvenidos a una nueva presentación de audio de El Pulso de América Latina. Mi nombre es Franco Uccelli, y soy el Director Ejecutivo y Jefe de Estrategia de Inversiones de Clientes Latinoamericanos de J.P. Morgan Private Bank. Para entender mejor la carga que representa para los Estados Unidos su deuda, tanto corporativa como total, hoy la compararemos con la de las más grandes economías del mundo y con la de las principales economías de América Latina.

Aunque en marzo de este año el endeudamiento del sector corporativo no financiero de los  Estados Unidos alcanzó 74% de su producto interno bruto—o PIB, como comúnmente se le conoce—su nivel más alto desde enero del 2009, un análisis comparativo muestra que ese 74% estuvo muy por debajo del promedio mundial de 91%. Eso quiere decir que aunque muchos consideran que las corporaciones en Estados Unidos están sobre-endeudadas, éstas lucen relativamente solventes, al menos en términos comparativos. En la Zona Euro, por ejemplo, la deuda corporativa representa más del 105% del PIB regional, mientras que en Japón sobrepasa el 102% y en China el 155%. Inclusive dentro de los Estados Unidos la deuda de las corporaciones como porcentaje del PIB es ligeramente menor que la deuda tanto del consumidor como del sector financiero, y muy inferior a la deuda del mismo gobierno.

La deuda total de los Estados Unidos—es decir, la suma de la deuda del consumidor, de las corporaciones, de las entidades financieras y del gobierno—es equivalente a 328% de su PIB, un nivel algo más alto que el promedio mundial de 319%, pero bastante menor que el promedio de las economías desarrolladas de más del 380%. Las cifras son bastante claras, a pesar de que el nivel de apalancamiento total de la economía de Estados Unidos pareciera ser alto en términos absolutos, no lo es en términos relativos, y lo mismo se puede decir de su deuda corporativa no financiera.

Lo que las cifras claramente muestran, eso sí, es que el nivel de endeudamiento de las economías desarrolladas de 381% del PIB,  tiende a ser, en promedio, muy superior al nivel de endeudamiento de las economías emergentes de tan solo 216%. Si extendemos un poco más el análisis, es evidente que la dispersión entre las economías emergentes es bastante alta. Mientras que en el Asia emergente la deuda total es equivalente al 268% del PIB regional, en América Latina a duras penas alcanza el 156%. Eso implica que a pesar de las intensas preocupaciones por el alto nivel de endeudamiento de América Latina, al menos en términos comparativos, la región no luce tan mal como muchos creen.

Curiosamente, si nos enfocamos exclusivamente en las principales economías de América Latina—Argentina, Brasil, Chile, Colombia y México—la evidencia empírica muestra que es el país que la mayoría pensaría que es el menos endeudado es el que resulta ser el más endeudado: Chile. Eso se debe a que a pesar de que la deuda pública de Chile como porcentaje de su PIB es la menor, y por mucho, si sumamos la deuda de su consumidor, sus corporaciones y sus entidades financieras es la mayor, y por mucho, lo cual es consistente con el nivel de desarrollo de su mercado de capitales y de su sistema financiero en general. La deuda corporativa de América Latina, la que en los Estados Unidos se ubica en el 74% del PIB, es equivalente a tan solo 38% del PIB regional, inferior a los niveles encontrados en Asia emergente, Europa emergente, África y el Medio Oriente.

En conclusión, las últimas cifras muestran que la deuda corporativa de los Estados Unidos como porcentaje del PIB, un factor de riesgo que para muchos podría ser el detonante de la próxima crisis, es bastante menor que el promedio mundial y los niveles encontrados en las principales economías desarrolladas. Tanto la deuda total como la deuda corporativa de los mercados emergentes como porcentaje del PIB son menores que en los mercados desarrollados. Una excepción importante es China, donde la deuda corporativa, así como la deuda total, superan ampliamente los promedios de los mercados emergentes. Finalmente, América Latina en general y sus corporaciones en particular no parecen estar excesivamente endeudados, al menos en términos comparativos. Es importante notar, eso sí, que estas conclusiones se basan exclusivamente en los niveles relativos de los stocks de deuda de diversos países y regiones, mas no en el acceso a financiamiento o en el costo financiero que representa para cada país o región esa deuda. Eso quiere decir que si cambiáramos el enfoque, sin duda los resultados del análisis serían muy distintos.

Muchas gracias por su atención y hasta pronto.

Y ahora, escuchemos una información importante:

Este audio se ha preparado con fines informativos solamente, y es una comunicación en nombre de J.P. Morgan Securities LLC, miembro de FINRA y de SIPC. Las visiones que se describen pueden no ser adecuadas para todos los inversionistas y no constituyen asesoría de inversión personal ni pretenden ser una invitación a ofertar, ni una recomendación. Las perspectivas y rentabilidades pasadas no son garantía de resultados futuros. Este no es un documento de análisis de inversiones. Favor de leer otra información importante, que puede encontrarse aquí: www.jpmorgan.com/LAPdisclosures

Escuche el audio con el episodio de esta semana, “Dudas sobre la deuda”.

El nivel de deuda corporativa en los EE.UU. suele percibirse como un factor de riesgo capaz de desestabilizar el largo periodo de crecimiento en el país. Sin embargo, un análisis comparativo muestra que las grandes corporaciones americanas lucen relativamente solventes.

“En marzo de este año, el endeudamiento del sector corporativo no financiero en los EE.UU. alcanzó el 78%. En la Zona Euro, por ejemplo, la deuda corporativa representa más del 105% del PIB regional, mientras que en Japón sobrepasa el 102% y en China el 155%”, afirma Uccelli.

La deuda total de los Estados Unidos—es decir, la suma de la deuda del consumidor, corporaciones, entidades financieras y gobierno—es equivalente a 328% de su PIB, un nivel algo más alto que el promedio mundial de 319%, pero bastante menor que el promedio de las economías desarrolladas de más del 380%.

“Las cifras son bastante claras”, afirma Uccelli. “A pesar de que el nivel de apalancamiento total de la economía de Estados Unidos pareciera ser alto en términos absolutos, no lo es en términos relativos, y lo mismo se puede decir de su deuda corporativa no financiera”.

Lo que las cifras claramente muestran, eso sí, es que el nivel de endeudamiento de las economías desarrolladas de 381% del PIB,  tiende a ser, en promedio, muy superior al nivel de endeudamiento de las economías emergentes de tan solo 216% del PIB.

“En América Latina a duras penas alcanza el 156%. Eso implica que a pesar de las intensas preocupaciones por el alto nivel de endeudamiento en nuestra región, éste no luce tan mal como muchos creen, al menos en términos comparativos”, concluye Uccelli.