La perspectiva para México en 2020 es más alentadora que el pasado año. Pero todavía está lejos de alcanzar el objetivo autoimpuesto por AMLO de crecer a un promedio anual de 4%.

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Cuando Andrés Manuel López Obrador, o AMLO como se le conoce comúnmente, asumió la presidencia de México el 1ero de diciembre del 2018, hace poco más de un año, anunció como uno de los objetivos principales de su gobierno generar un crecimiento económico promedio anual de 4%. Pero luego de un primer año desafiante en el cual la economía no solo no creció, sino más bien se contrajo ligeramente, tendría ahora que encontrar la forma de producir un crecimiento promedio de 5% durante los cinco años de gobierno que le restan para así alcanzar su meta auto-impuesta, algo que, al menos por ahora, pareciera ser bastante ilusorio.

Bienvenidos a una nueva presentación de audio de El Pulso de América Latina. Mi nombre es Franco Uccelli, y soy el Director Ejecutivo y Jefe de Estrategia de Inversiones de Clientes Latinoamericanos de J.P. Morgan Private Bank. Hoy, analizaremos por qué el crecimiento económico de México durante el primer año del gobierno de AMLO fue inexistente y trataremos de identificar los factores que podrían ayudar a llevar la expansión a territorio positivo nuevamente en el corto plazo.

Nuestros cálculos preliminares muestran que la economía mexicana probablemente se contrajo 0.2% en el 2019, arrastrada por caídas en los niveles de inversión, la producción industrial y el gasto público. Aunque la inversión se desplomó como consecuencia de la gran incertidumbre en la dirección de las políticas públicas y lo que para el sector empresarial fue el discurso hostil del gobierno, la producción industrial disminuyó de la mano de una aguda recesión industrial a nivel global y el gasto público se contrajo como resultado del afán del gobierno de imponer una disciplina fiscal férrea. La suma de estos tres factores limitó el crecimiento potencial de México en un momento de su historia en el que, paradójicamente, el país fue uno de los principales beneficiarios del conflicto comercial entre Estados Unidos y China, el cual produjo un aumento importante en las exportaciones mexicanas al coloso del norte ante la caída en las ventas de productos chinos a los Estados Unidos.

De cara al 2020, las perspectivas de crecimiento para México parecieran ser algo más alentadoras que antes, aunque se espera que la expansión aún se sitúe debajo de su potencial. Esto se debe a que algunos de los factores que limitaron el crecimiento en el 2019 todavía mantienen vigencia, como por ejemplo la aparente desconfianza del sector privado en las políticas públicas, y por qué no decirlo, en las intenciones reales del gobierno de AMLO. Sin la inversión del sector privado, y ante la decisión del gobierno de mantener la disciplina fiscal, la economía seguirá perdiendo dos fuentes importantes de estímulo económico.

Sin embargo, también existen factores que podrían tener un efecto positivo en el crecimiento, como por ejemplo la reciente ratificación del congreso de Estados Unidos del acuerdo comercial renegociado entre Estados Unidos, México y Canadá, algo que en principio debería estimular los flujos de inversión extranjera directa y las exportaciones del país azteca. Pero no todos piensan que el impacto favorable del nuevo tratado de libre comercio es algo que beneficiará a México en el corto plazo, sino más bien a lo largo del tiempo en la medida en que el flujo de inversiones se vaya consolidando. Que el beneficio viene, viene, pero no de inmediato, pareciera ser la moraleja de esta historia.

Sea como sea, la buena nueva pareciera ser que el consenso del mercado prevé que la economía mexicana crecerá 1.1% en el 2020 y 1.9% en el 2021, impulsada por el fortalecimiento de la producción industrial, un aumento en las exportaciones, una mayor inversión y una firme expansión tanto en el consumo privado como en el gasto público. Las cifras del consenso del mercado se asemejan a las proyecciones de J.P. Morgan, las cuales ven México creciendo 1.3% en el 2020 y 1.7% en el 2021, y son algo más optimistas que las del Fondo Monetario Internacional, las cuales ven a México creciendo solamente 1% este año y 1.6% el próximo. Lo que sí está claro, es que todas estas proyecciones muestran a México retomando la senda del crecimiento y acercándose poco a poco a su potencial de 2.2%. Aunque crecer entre 1 y 2% es sin duda mejor que no crecer del todo, crecer entre 1 y 2% es insuficiente para un país relativamente pobre con abundantes necesidades y tensiones sociales, y ciertamente cifras decepcionantes si se les compara con la promesa de AMLO de alcanzar un crecimiento promedio de 4% por año, un nivel no visto desde el 2012.

Muchas gracias por su atención y hasta pronto.   

Este audio se ha preparado con fines informativos solamente, y es una comunicación en nombre de J.P. Morgan Securities LLC, miembro de FINRA y de SIPC. Las visiones que se describen pueden no ser adecuadas para todos los inversionistas y no constituyen asesoría de inversión personal ni pretenden ser una invitación a ofertar, ni una recomendación. Las perspectivas y rentabilidades pasadas no son garantía de resultados futuros. Este no es un documento de análisis de inversiones. Favor de leer otra información importante, que puede encontrarse aquí:

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Escuche el audio con el episodio de esta semana, “¿Crecerá México en el 2020?”.

“Nuestros cálculos preliminares muestran que la economía mexicana probablemente se contrajo 0.2% en el 2019, arrastrada por caídas en los niveles de inversión, producción industrial y el gasto público”, afirma Uccelli.

De cara al 2020, las perspectivas de crecimiento parecen ser algo más alentadoras, aunque se espera que la expansión continúe por debajo de su potencial. “Sin embargo, también existen factores que podrían tener un efecto positivo en el crecimiento, como la reciente ratificación del congreso de Estados Unidos del acuerdo comercial renegociado con México y Canadá, algo que en principio debería estimular los flujos de inversión extranjera directa y las exportaciones del país azteca”, afirma Uccelli.

El actual consenso del mercado prevé que la economía mexicana crezca 1.1% en el 2020 y 1.9% en el 2021, impulsada por el fortalecimiento de la producción industrial, un aumento en las exportaciones, mayores niveles de inversión y una firme expansión tanto en el consumo privado como en el gasto público. “Todas estas proyecciones muestran a México retomando la senda del crecimiento y acercándose poco a poco a su potencial de 2.2%”, concluye Uccelli.