LOS PRODUCTOS DE INVERSIÓN NO ESTÁN ASEGURADOS POR LA FDIC, NO TIENEN GARANTÍA BANCARIA Y PUEDEN PERDER VALOR. Favor de leer otra información importante, que puede encontrarse en el enlace al final de la transmisión de audio.

 

Luego de superar la peor recesión de su historia y soportar muchos años de escándalos de corrupción, el desafiante mensaje de campaña de Jair Bolsonaro en Brasil resonó intensamente en una población profundamente desilusionada con los partidos políticos tradicionales y le permitió ganar las elecciones presidenciales de octubre pasado. Después de más de 13 años de gobiernos izquierdistas, el 1ero de enero un Brasil nacionalista juramentó a un nuevo presidente ultraderechista, quien llegó armado de ambiciosas intenciones y una cargada agenda de reformas que, de concretarse, podrían cambiarle el perfil y darle un nuevo rumbo a la economía brasileña.

 

Bienvenidos a una nueva presentación de audio de El Pulso de América Latina. Mi nombre es Franco Uccelli, y soy el Director Ejecutivo y Jefe de Estrategia de Inversiones de Clientes Latinoamericanos de J.P. Morgan Private Bank. Hoy compartiremos con ustedes nuestra visión sobre las principales reformas estructurales y otras medidas propuestas por Bolsonaro para estabilizar la economía brasileña e impulsar su crecimiento de forma sostenible.

 

A pesar de que Bolsonaro gobernará los próximos cuatro años con un congreso fragmentado, el nuevo presidente de Brasil ha prometido implementar cambios políticamente costosos, pero económicamente necesarios para sanear las cuentas públicas, cuyo mal estado es considerado como una de las principales amenazas para la viabilidad de la economía brasileña. Restablecer el orden fiscal será la primera gran prioridad del nuevo equipo económico, el que estará comandado por Paulo Guedes, un economista de corte liberal al que Bolsonaro ha dado carta blanca para introducir medidas pro-mercado. Pese a que el nuevo gobierno no ha proporcionado mayores detalles en cuanto a las medidas específicas que buscará implementar para ejecutar el prometido ajuste fiscal, lo que sí ha puesto en claro es su determinación de adoptar una disciplina férrea basada en el principio básico de no gastar más de lo que se recauda, en una severa reducción en el tamaño del estado, y en generar ingresos fiscales adicionales a través de la privatización de empresas estatales ineficientes, incluyendo algunos negocios del coloso petrolero Petrobrás, una de las joyas de la corona del estado brasileño.

 

Pero el principal contribuidor al ajuste fiscal sin duda sería una profunda reforma al sistema de jubilaciones y pensiones, el cual es actualmente altamente deficitario y que de no modificarse podría colapsar en cosa de unos pocos años. Con ese fin, el Ministro Guedes hace poco mencionó la posibilidad de migrar hacia un sistema de pensiones basado en la capitalización individual, donde cada contribuyente cotice para sí mismo, como una opción voluntaria al sistema público de reparto, donde las contribuciones de los trabajadores activos financia a los jubilados. La propuesta de reforma sería presentada al congreso en febrero. Una efectiva reforma del sistema de pensiones no solo ayudaría a restablecer el orden en las cuentas fiscales, pero también a contener el nivel de endeudamiento del sector público y a reducir los costos financieros de Brasil, así que los beneficios serían amplios y extensos y favorecerían tanto al sector público como al privado. Dada la respuesta tan favorable del mercado a los recientes anuncios del gobierno, queda claro que los inversionistas han optado por darle a Bolsonaro y su equipo de asesores el beneficio de la duda, asumiendo no solo que sí va a poder negociar efectivamente con un congreso fragmentado, pero también que sus propuestas producirán los beneficios deseados.

 

El 2019 será entonces un año clave para medir la efectividad del nuevo gobierno de Bolsonaro. Si logra sus objetivos de promover las reformas estructurales necesarias para garantizar la sostenibilidad de las cuentas públicas, podrá generar la confianza necesaria para darle vida nueva a un modelo económico pro-mercado que permita crear un círculo virtuoso capaz de impulsar el crecimiento. Pero si falla en su cometido, ponerle fin a las prácticas nefastas que condujeron a lo que Bolsonaro denomina una gran crisis moral en Brasil sería muy complicado e incierto. Por ahora, aunque el entusiasmo del mercado se mantiene viento en popa y esto se viene reflejando en el precio de los activos financieros brasileños, será el tiempo el que en última instancia determinará si la exuberancia de hoy es o no justificada. Lo que sí está claro es que dado el poder económico de Brasil en América Latina, un Brasil sólido y próspero le juega a favor a toda la región, mientras que un Brasil débil y decadente le juega en contra.

 

Muchas gracias por su atención y hasta pronto.

 

Y ahora, escuchemos una información importante:

 

Este audio se ha preparado con fines informativos solamente, y es una comunicación en nombre de J.P. Morgan Securities LLC, miembro de FINRA y de SIPC. Las visiones que se describen pueden no ser adecuadas para todos los inversionistas y no constituyen asesoría de inversión personal ni pretenden ser una invitación a ofertar, ni una recomendación. Las perspectivas y rentabilidades pasadas no son garantía de resultados futuros. Este no es un documento de análisis de inversiones. Favor de leer otra información importante, que puede encontrarse aquí: www.jpmorgan.com/LAPdisclosures

Escuche el audio con el episodio de esta semana, “El efecto Bolsonaro”.

El pasado 1 de enero, un Brasil nacionalista juramentó a un nuevo presidente de ultraderecha, quien llegó armado de ambiciosas y controvertidas reformas.

Las medidas esgrimidas por el nuevo equipo económico que lidera Paulo Guedes—un economista de corte liberal con agenda pro-mercado—son todavía muy difusas, y el apoyo político es inconsistente debido a la diversidad ideológica del congreso. En la agenda para los próximos meses se encuentra una reforma profunda del sistema de jubilaciones y pensiones que podría ser presentada al congreso en febrero.

“El nuevo gobierno ha puesto en claro su determinación de adoptar una disciplina férrea basada en el principio básico de no gastar más de lo que se recauda, en una severa reducción en el tamaño del estado, y en generar ingresos fiscales adicionales a través de la privatización de empresas estatales, incluyendo negocios del coloso petrolero Petrobrás”, dice Uccelli.

Dada la respuesta tan favorable del mercado a los recientes anuncios del gobierno, queda claro que los inversionistas han optado por darle a Bolsonaro y su equipo de asesores el beneficio de la duda, asumiendo no solo que podrán negociar efectivamente con un congreso fragmentado, sino también que sus propuestas producirán los beneficios deseados. “Será el tiempo el que en última instancia determine si la exuberancia de hoy es o no justificada”, concluye Uccelli.

Para obtener más información de nuestra perspectiva sobre el panorama macroeconómico, le invitamos a contactar a su asesor de J.P. Morgan.