El conflicto comercial entre EE.UU. y China es esencialmente económico, pero también político y estratégico. Esta lucha por la hegemonía de las dos mayores economías del mundo continuará de una forma u otra por décadas.

Vea el video de la conversación, “Conflicto comercial e impacto sobre América Latina”.

Nuestro anfitrión Franco Uccelli conversa con Christophe Aba, Director General y jefe de inversiones y asesoría para J.P. Morgan Private Bank, sobre el conflicto comercial entre EE.UU. y China, su impacto sobre los mercados globales y de nuestra región, y las razones por las que un acuerdo comercial no será el fin de la contienda entre los dos colosos.

Habiendo vivido y trabajado en Asia durante 11 años, Aba aporta su perspectiva multidimensional al conflicto. “Hoy en día hablamos de la guerra comercial en términos económicos. Pero el conflicto debe entenderse también desde un punto de vista político y estratégico”, afirma Aba.

El déficit comercial entre ambos países, aunque difícil de cuantificar en términos reales, puede comunicarse de forma muy simple en tu tweet. De igual forma, desde un punto de vista estratégico, ambos países persiguen el liderazgo mundial en la carrera tecnológica—en IA (Inteligencia Artificial), robótica, vehículos inteligentes, etc. “Hoy en día, EE.UU. es la economía más grande del mundo, China la segunda; EE.UU. crece a un 2.5%, China al 6%. Esta ventaja estratégica que tiene EE.UU. en términos del tamaño de su economía, está disminuyendo”, afirma Aba.

Muchos esperan la conclusión de esta guerra comercial con la firma de un acuerdo en los próximos días o meses. Sin embargo, la historia nos enseña que los conflictos entre un poder establecido y otro emergente no se solucionan tras la firma de un acuerdo comercial. “La lucha por la hegemonía económica entre EE.UU. y China no va a concluir pronto. Este conflicto va a seguir evolucionando y es sin duda algo de lo que seguiremos hablando por muchos, muchos años”, concluye Aba.