"Antes de construir un negocio y embarcar en su viaje filantrópico, asegúrese de construir una familia saludable."

Desde el año 2000, Hans Michael Jebsen ha sido Presidente del Grupo Jebsen, una empresa familiar con más de seis generaciones de antigüedad, y de las más grandes de Asia.

Jensen ha recibido reconocimiento de los gobiernos de Dinamarca, Alemania y Hong Kong. Es miembro del Comité de Revisión de Operaciones de la Comisión Independiente contra la Corrupción (ICAC, por sus siglas en inglés), Presidente del consejo consultivo corporativo de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong, y forma parte del consejo consultivo de la Cruz Roja de Hong Kong. Sus insignias de éxito son muchas.

Pero lo que quizás sea más impresionante sobre Jebsen es la importancia que le da a sus esfuerzos familiares y filantrópicos. Estos abarcan una amplia gama de temas, incluyendo la conservación, la educación y la reducción de la pobreza.

En el Foro de Filantropía J.P. Morgan en Hong Kong, Jebsen habló en una sala llena de filántropos, representantes del sector privado y agentes de cambio, y explicó sus principios para dirigir una empresa exitosa y lograr un impacto filantrópico duradero.

Principio 1: comenzar por la familia

Jebsen todavía recuerda el consejo que recibió de un prominente empresario y filántropo hindú: "Antes de construir un negocio y embarcar en su viaje filantrópico, asegúrese de construir una familia saludable”. Es un mensaje que se ha tomado muy en serio.

"Sin familia, lo demás no tiene sentido", dice Jebsen, reflexionando sobre su propia experiencia. "La filantropía nunca se puede ver de forma aislada".

Principio 2: respetar la diversidad

Entender que no todos tienen las mismas pasiones. No a todos los motivan los mismos incentivos. Jebsen, padre de cinco hijos, sabe de primera mano que no hay dos personas iguales. Y sabe que hay muchas maneras de ser un ser humano productivo e involucrado en actividades que valen la pena. “La diversidad es la base sobre la que se asienta la humanidad. Las familias son diferentes y los hermanos son distintos. No es bueno forzar a las personas a entrar en una esquema que les incomoda", dice. En cambio, aconseja a la gente a vivir vidas plenas y ayudar a los demás de la manera que mejor se adapte a sus deseos y ambiciones individuales.

Principio 3: buscar las causas de fondo

Jebsen insta a los filántropos a que se enfoquen en el problema real. Aunque las ramificaciones de algunos de los problemas más apremiantes del mundo pueden ser evidentes, las causas subyacentes a menudo permanecen ocultas. Es a las causas de los problemas a las que hay que hacer frente. Sin embargo, lamentablemente, a menudo son los síntomas los que se tratan, y a veces con solo una bandita. Hay razones para esto: los síntomas son más obvios, más evidentes y más susceptibles a los arreglos superficiales. Pero el verdadero trabajo de los filántropos serios es mucho más profundo.

"Los mejores esfuerzos en filantropía no se enfocan en los síntomas. Siempre se trata de llegar a la raíz", dice Jebsen.

Principio 4: impacto por encima de todo

Para Jebsen, el objetivo de la filantropía no es mostrar la riqueza propia, sino de crear impacto. “Lo que nos ocupa es: ¿Cuál es el impacto que estamos creando? Ya sea que dirija una compañía o se enfoque en la filantropía, todo es esencialmente parte del mismo impulso: generar cambio", dice Jebsen.

Principio 5: considerar al sector privado como un foco de atención

Jebsen cree que las grandes empresas pueden ser tanto objetivos como modelos organizacionales. Son objetivos por su poder para influir en el cambio. "Cuando se observan las cien economías más grandes del mundo, no son solo países. Las grandes empresas representan más de la mitad de éstas.  Los líderes de las empresas pueden hacer cambios si así lo desean", dice.

Dado su poder, Jebsen cree que gran parte del trabajo de la filantropía debe consistir en cambiar el comportamiento de las grandes organizaciones. También señala que "no es un pecado" tratar de dirigir una empresa filantrópica como un negocio, ya que representan un modelo organizacional digno de estudio, si no de imitación directa.

Principio 6: mantener la relevancia

"A veces tenemos que hacernos preguntas difíciles. ¿Es relevante lo que estamos haciendo? ¿Cuánto tiempo será relevante? ¿Vale la pena?", dice Jebsen.

La mayoría de las organizaciones tienen una vida útil determinada por circunstancias tanto internas como externas. Si la organización ya no tiene un efecto en una situación actual, probablemente sea el momento de examinar qué cambios se deben hacer para recuperar la relevancia.

Principio 7: recordar salir

Nunca te quedes mucho tiempo en una fiesta. Jebsen resume este principio como las Tres G: "entrar, dar y salir" (get in, give, and get out). Al elegir un Consejo de Administración, señala que "es un arte elegir a las personas adecuadas" y que los miembros del consejo no deben tener un puesto indefinido. La sangre nueva es importante para refrescar el pensamiento filantrópico de vez en cuando.

Se necesita visión para introducir un gobierno que diga: "Has estado seis años en la Junta, muchas gracias, puedes tomarte un descanso de tres años y volver después si aún tienes la pasión". Puede que no sea fácil, pero en opinión de Jebsen, es necesario.

Principio 8: pensar en las "Tres W"

Sabiduría, trabajo y riqueza" (Wisdom, Work, and Wealth) no son solo palabras a las que aspirar. Son los tres atributos que Jebsen considera fundamentales para una filantropía exitosa. "Necesitas tener al menos dos de ellos, si tienes los tres, es genial", dice.

Principio 9: las "Tres H"

"Humanidad, humildad y humor”, también son vitales. La necesidad de estos rasgos parecería obvia, pero vale la pena repetirlos debido a su importancia en la filantropía y en la vida.

"Cuando te falta alguno de estos tres, te conviertes en un animal peligroso. La filantropía no puede ser un asunto de egos", dice Jebsen.

Principio 10: nadie posee nada

Hablando filosóficamente, Jebsen expresó su compromiso con la "administración en lugar de la propiedad".

"La propiedad es una fantasía. Eres un administrador y tienes que gestionar tus recursos responsablemente", dice.

Es una visión de la vida que Jebsen ha interiorizado completamente. Proveniente de una familia que ha pasado cuatro generaciones en Asia, y después de pasar la mayor parte de su vida en Hong Kong, ha visto el principio de administración vs propiedad en acción y cree que es crucial para un equilibrio saludable en la vida.

"Solo poseemos lo que regalamos”, concluye Jebsen. “Es una virtud y una convicción”.

Para obtener más información sobre el Foro de Filantropía de J.P. Morgan, comuníquese con su equipo de J.P. Morgan.